Hay personas en este mundo que, desde su nacimiento, comenzaron a brillar, especialmente si tuvieron la fortuna de crecer en un hogar donde la educación y el arte formaban parte de la vida cotidiana. En esta nota quiero compartir, en resumen, parte de la vida profesional y artística de una mujer que ha construido un legado del cual su familia y amistades se sienten orgullosas.
Muchos dicen que el cine no es un arte, al igual que afirman que el boxeo no es un deporte. Pero, si no es un arte, ¿cómo puede hacerte llorar a moco tendido o reír como si no hubiera un mañana?
En un contexto dominado por las redes sociales, la inteligencia artificial y la obsesión por el «bienestar obligatorio», surge una inquietante pregunta en "El despertar de los infelices", de Gonzalo Montes Amayo: ¿Qué sucedería si perdiéramos la capacidad de experimentar tristeza, dolor, euforia o amor auténtico?
He vuelto de la bucólica paz del pueblo a la cosmopolita Semana Grande de San Sebastián. Da vértigo el cambio, tío. Pasas de los armoniosos trinos de los pájaros, a los petardos anunciando gigantes y cabezudos. Una pregunta retórica ¿A quién le gustan los gigantes y cabezudos?