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Nuestro poema de cada día

Juan de Mena abre el camino que conducirá a la complejidad formal de Luis de Góngora

19/01/2026@07:07:00

En una época de esplendor para la poesía cancioneril castellana, que coincide con el reinado de Juan II (1406-1454), adquiere una enorme importancia la figura de Juan de Mena (1411-1456), autor de una de las obras -redactada entre 1444 y 1451-que lo coloca en un lugar de privilegio entre los escritores medievales y prerrenacentistas: Laberinto de Fortuna (o “Las trescientas”, aunque en realidad el número de coplas de arte mayor en que está escrita la obra es de 297).

Efemérides del 19 de enero

Fallece en Madrid, en 1947, Manuel Machado (había nacido en Sevilla, el 29 de agosto de 1874). Poeta modernista y dramaturgo. Entre sus libros de poemas destacan: Alma -(¿1902?), reeditada junto a Museo y Los cantares en 1907)-, Caprichos (1905 y 1908), Los cantares (1905), La Fiesta Nacional (1906), El mal poema (1909), Apolo: teatro pictórico (1911), Ars moriendi (1921), Phoenix (1936)... Y como dramaturgo es autor, en colaboración con su hermano Antonio de títulos como: Desdichas de la fortuna o Julianillo Varcálcer (1926), Juan de Mañara (1927), Las adelfas (1928), La Lola se va a los puertos (1929), La duquesa de Benamejí (1932) y El hombre que murió en la guerra (escrita en 1928 y estrenada en 1941). Tradujo al castellano textos de Paul Verlaine, Baruch Spinoza, René Descartes, Víctor Hugo y Arthur Conan Doyle.

KRAZNAHORKAI MACHACA EL ALGORITMO

Antes me cabreaba por las decisiones de la Academia Sueca para el Nobel. Me parecían caprichosas y absurdas. Tantos grandes escritores, como Murakami, Maalouf (este estúpido Word no sabe quién es Amin Maalouf y me lo subraya como si fuera un error, con una Olivetti no pasaba), etc esperando el Nobel toda su vida. Y tantos grandiosos que murieron sin el Nóbel. Mientras escritores mediocres lo tuvieron, no citemos nombres.

¿DE DÓNDE VENIMOS?

El contador de historias

Con esta vida que llevamos de vorágine y rapidez, de prisas, que parece que vamos perseguidos o persiguiendo a alguien, en esta huida hacia adelante que no nos reporta, en realidad, nada, a veces, cuesta darse cuenta de lo que tenemos.