Nuestro poema de cada día
Miguel Hernández nació en Orihuela, en 1910, en el seno de una familia humilde. Desde una formación prácticamente autodidacta, y en diez años escasos, logró resumir las estéticas de su época en una poesía entusiasta y bella, combativa y humanísima. Tras dejar el pastoreo de su tierra natal y otros modestos oficios, se trasladó a Madrid en busca de trabajo. Allí entabló relación con Juan Ramón Jiménez, Vicente Aleixandre, Pablo Neruda y José María de Cossío, entre otros escritores. Durante la Guerra Civil de 1936-1939 combatió en las filas de la república en distintos frentes y viajó a un famoso congreso de teatro celebrado en Moscú. Poeta-pastor, poeta-culterano, poeta-social, poeta-soldado, poeta-prisionero, su vida cruzó por zonas de dramática sombra, convirtiendo buena parte de sus escritos en grave testimonio de nuestro tiempo. Tras una condena a muerte conmutada, murió enfermo, en la cárcel de Alicante, en 1942.
Manuel Espín, nace en Madrid, se licencia en Derecho, Ciencias Políticas y Ciencias de la Información, y es doctor en Sociología. Ha sido director, editor, guionista y presentador en más de 400 capítulos de series y programas para La 1 y La 2 de TVE. Además de director de TV. Educativa/La Aventura del Saber'.
«Gula: vicio del deseo desordenado por el placer conectado con la comida o con la bebida.»
La excelente cocina española es una tentación constante. Tal vez por ello la gula o el temor a caer en ella han estado siempre muy presentes en nuestro país. El tercer volumen de la colección dedicada a recorrer la historia de España a través de los pecados capitales repasa los mejores acontecimientos de nuestro país a lo largo del siglo XIX y XX a través del pecado de la gula.
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Con la publicación de "El pecado y la noche", un conjunto de relatos imprescindibles, El Desvelo vuelve a poner en el centro al autor, quien es considerado una figura clave del decadentismo español.
El poemario "Victoria menor", de Luis Escavy se alzó con el galardón
El poemario "Victoria menor", de Luis Escavy, ha sido galardonado «por su sentido del ritmo, su respeto a los maestros y a su rechazo tanto de cualquier desgarro formal como de toda floritura innecesaria, desarrollado en un cancionero amoroso con timbres trascendentes».
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