• Diario Digital | Jueves, 21 de Junio de 2018
  • Actualizado 19:53

ENTREVISTA AL AUTOR DE “PRIMAVERA CRUEL”

Luis Roso: “Muchos historiadores que escriben sobre el periodo franquista son muy tendenciosos tanto en uno como en otro sentido”

En “Primavera cruel”, el escritor cacereño Luis Roso se adentra en las profundidades de la dictadura franquista para narrar los asesinatos de los componentes de una célula comunista.

Luis Roso: “Muchos historiadores que escriben sobre el periodo franquista son muy tendenciosos tanto en uno como en otro sentido”

En los años cincuenta vivíamos en España en una férrea dictadura donde a los militantes del ilegal Partido Comunista de España se les perseguía con saña y sin ninguna piedad. Esos han sido los tiempos que Luis Roso ha escogido para que su protagonista el inspector Ernesto Trevejo se desenvolviese. “Primavera cruel” es la segunda novela en la que aparece el inspector después de “Aguacero”, la primera novela del escritor de la población cacereña de Moraleja, que consiguió un formidable éxito hace un par de años.

Luis Roso pertenece a una generación de narradores que, sin haber llegado a cumplir los 30 años, han sabido conectar con los nuevos lectores que demandan novelas o thrillers de acción trepidante. Son novelas son muy visuales de clara influencia de las series televisivas que están copando hoy el ocio de los jóvenes y no tan jóvenes. En “Primavera cruel” nos encontramos con un inspector Trebejo más baqueteado y con mayor experiencia que dirigirá las investigaciones con mano férrea.

El escritor afincado en Alcorcón, localidad del sur de Madrid, es profesor en un instituto de educación secundaria donde imparte clases de Lengua Española e Inglés. “En ocasiones, algún alumno me trae algún libro para que se lo dedique a sus padres, pero la normalidad es total con ellos”, dice el escritor durante la entrevista que mantuvimos en una céntrica cafetería del barrio de Salamanca.

“Estudié Filología, Hispánica e Inglesa. Aunque siempre me ha gustado escribir, siempre he tenido claro de que de la literatura es muy difícil vivir; por eso estudié ambas carreras y, ahora, me estoy preparando las oposiciones para profesor de instituto, lo que no me deja mucho tiempo para escribir”, cuenta con decisión el joven escritor que no quiso publicar ningún texto suyo hasta no estar totalmente convencido del resultado. Así cuando terminó “Aguacero” se buscó una agencia literaria y al poco tiempo le llovieron ofertas de varias editoriales, finalmente se decidió por Ediciones B.

Los años del franquismo están todavía muy cercanos y para escribir hay que tener una cierta perspectiva

Las dos novelas, hasta ahora, que ha publicado Luis Roso están situadas a mediados de los años cincuenta, época sobre la que se han escrito pocas novelas. “Estos años están todavía muy cercanos y para escribir hay que tener una cierta perspectiva. Mi familia me ha contado muchas cosas sobre aquellos años, por eso me son cercanos, además he leído muchas novelas de Cela, Sánchez Ferlosio, Juan Goytisolo, Delibes, Laforet, Martín-Santos o Marsé, que tratan esos años de manera formidable y con los que he aprendido expresiones de la época o el lenguaje que utilizaban”, expone de manera fluida.

También reconoce que para escribir ficción no se necesita una documentación real muy rigurosa, además Internet ayuda mucho. “Muchos historiadores que escriben sobre esa época son muy tendenciosos tanto en uno como en otro sentido”, afirma sin titubeos. Luis Roso se define como un escritor rápido. “Primavera cruel la he escrito en ocho meses, tardé más en corregirla que en escribirla”, reconoce.

Para Luis Roso, su protagonista, Trebejo, “no es un héroe, pero tampoco un antihéroe. Es una persona que tiene muy claro que tiene que hacer muy bien su trabajo, por fidelidad a quien le paga, pero está dispuesto a escuchar a cualquiera y mostrar piedad si puede hacerlo. En fin, un personaje ambiguo que no engaña a nadie”, explica con pasión sobre su protagonista. Sin embargo, sus acompañantes en la investigación son otra cosa, afectos al régimen con todas las consecuencias y con opiniones, como, por ejemplo, sobre Cataluña que levantarán ronchones en muchos lectores. “Cuando escribí la novela, el tema de Cataluña no estaba tan candente”, señala el autor que conoce el problema muy bien ya que estudió varios años en Barcelona.

“Un escritor tiene que escribir sobre lo que conoce y le toque emocionalmente”

 

En opinión del escritor de Moraleja, “un escritor tiene que escribir sobre lo que conoce y sobre lo que le toque emocionalmente. Yo conozco muy bien Cataluña porque he vivido allí y he viajado asiduamente por donde se desarrolla gran parte de la novela, el sur de las provincias de Huesca y Lleida”, comenta. La novela es bastante viajera, se desarrolla en Madrid y sus alrededores, en Barcelona y en las provincias mencionadas anteriormente.

Luis Roso - V

La novela destila un humor negro que no tienen otras obras del género. “Los escritores nórdicos tienen poco humor y mucha sangre. Por la naturaleza española no se puede escribir una novela de este tipo sin meter humor. Eso hace que la novela sea más verosímil. ¿Quién no tiene un compañero de trabajo que cuente chistes con asiduidad? Además, hace que la novela sea más dinámica. A mí, me gusta intentar que las personas que leen poco se acerquen a la literatura y que también los lectores más cultos se interesen por mis obras. Por eso, creo que mis novelas tienen distintas lecturas”, desgrana con acierto el escritor.

En las novelas de Luis Roso, los diálogos tienen un papel preponderante. “Son la mejor forma de literatura que hay para contar cualquier cosa. Yo prefiero utilizar el diálogo ya que es una buena manera de jugar con las perspectivas de los protagonistas y meter alguna reflexión de ellos”, señala. Sus descripciones tampoco desmerecen, al contrario. Son muy cortas y efectivas. Lo que consiguen dar un ritmo muy ágil a la narración.

Primavera cruel” comienza con un guiño a su anterior novela, un diálogo interrumpido durante dos años. El lector descubrirá una época que, aunque parezca mentira, no se ha tratado mucho en la ficción. “Se necesitan que pasen unos cuantos años para escribir con perspectiva”, concluye Luis Roso la animada conversación que mantuvimos en uno de los pocos días sin lluvia de estos días.

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