• Diario Digital | Jueves, 21 de Junio de 2018
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José I. Benavides: “El único imperio que nos queda por defender es el idioma español”

“En España no se sabe casi nada de historia”, ha afirmado el diplomático José I. Benavides en la presentación de la biografía que acaba de publicar “Spinola. Capitán general de los Tercios”.

José I. Benavides: “El único imperio que nos queda por defender es el idioma español”

Que nuestro sistema educativo hace aguas por todos los lados es cosa sabida por todos. El diplomático, ya jubilado, José I. Benavides, Josechu para los amigos, pone muchos ejemplos de esto durante la presentación de su nuevo libro. “En una pequeña encuesta realizada en la Ciudad Universitaria preguntaban a los estudiantes cómo se llamaban los Reyes Católicas, la mayoría no lo sabía y pasaban de dar la respuesta, pero una alumna intrépida sí quiso contestar: Isabel y Franco, dijo”, cuenta con gran sentido del humor este autor afincado en Bruselas.

Quizá por vivir en la capital belga, Benavides sea un apasionado de la historia española en Flandes y de sus famosos Tercios. “No fueron tan odiados como nos quieren hacer creer, baste ver la película La kermesse heroica para demostrarlo”, señala el historiador aficionado que, sin embargo, es meticuloso y profesional en todo lo que escribe y añade “en los Tercios no había sólo soldados españoles, estaban compuestos por soldados de diversas nacionalidades: italianos, alemanes, suizos y, hasta, croatas; pero los españoles eran los que iban los primeros y los últimos en retirarse”.

La mala fama de lo Tercios se debió a la pésima gestión de los Austrias. En alguna ocasión, llegaron a estar los componentes de la mejor infantería del mundo dos años sin cobrar. “Los extranjeros solían cobrar porque eran auténticos mercenarios. En alguna ocasión hubo motines y, en otras, hasta llegaron a pedir limosna por las ciudades vestidos de soldados, algo que enervaba a los gobernantes españoles. Por ese motivo, se cometieron algunos saqueos de ciudades que no se tuvieron que haber realizado. Sin embargo, aun estando amotinados participaban en todas las batallas que hubiere”, recuerda el historiador.

José I. BenavidesEl Imperio español salió malparado por esas tropelías, aunque opina que la leyenda negra, sólo la creen los españoles. “El único imperio que nos queda por defender es el idioma español que hablan unos 450 millones de personas. En muchos países es la segunda lengua, por delante de la inglesa”, puntualiza con precisión el diplomático jubilado.

La biografía que presenta es “Spinola. Capitán General de los Tercios”, un estudio riguroso sobre uno de los personajes más fascinantes que sirvieron, con lealtad y bravura, a la Corona española en las guerras de Flandes. Ambrosio Spinola fue un banquero genovés reconvertido en militar que demostró sobradas dotes bélicas, políticas y diplomáticas durante uno de los periodos más conflictivos y delicados que la Monarquía Hispánica, que hubo de afrontar el mantenimiento del orden europeo vigente.

“Con este ensayo biográfico he intentado rescatar la memoria de uno de los personajes más señeros de la historia militar y política de España durante el siglo XVII. En general solo se le conoce por el cuadro con el que Velázquez inmortalizó la rendición de Breda, pero aparte de su gesto generoso hacia el vencido, poco más parece haber quedado en el recuerdo como para acercarse a su figura”, explicó el embajador Benavides, autor de varias obras sobre la historia de España en los Países Bajos católicos durante el siglo XVII.

La obra sobre Spinola trata de dar respuesta a varios interrogantes, como conocer de qué manera se produjo la transformación de Spinola, de confidente de Felipe III en hombre de confianza del archiduque Alberto e Isabel, o cuál fue exactamente su papel en los procesos de toma de decisiones durante el periodo de gobierno general de Isabel (como, por ejemplo, respecto del asedio de Breda en 1624-1625).

“Somos los españoles los que tenemos que escribir nuestra historia”

Josechu Benavides se quejó durante la presentación del libro de que “nuestra historia la han escritor los hispanistas británicos y estadounidenses. Ya es hora de que los historiadores españoles sean los que escriban nuestra historia”. Aunque en la actualidad, según reconoce, se han publicado biografías muy interesantes. Sin embargo, no es partidario de las autobiografías. “Suelen tener mucho peligro porque o son muy laudatorias o son muy autoesculpatorias”, sostiene con acierto.

Benavides se decidió a escribir el libro sobre Spinola “porque la historia se ha olvidado de él y, no solo la historia, Felipe IV prescindió de él y en su agonía fueron los franceses -sus enemigos- quien le acompañaron”, recuerda el autor de la biografía. Un mal que se ha repetido muchas veces en nuestra historia.

Uno de los momentos más trágicos fue la quiebra de 1618. “El oro de las Américas pasaba por Flandes como por un colador. Siempre se daba menos dinero que el que se pedía y eso hacia que no se pudiesen sostener muchas batallas o sitios a ciudades. La falta de medios fue brutal”, apunta con seriedad. Para terminar, quiso acordarse de un refrán de la época: Italia mi ventura y Flandes mi sepultura. No se puede hacer mejor descripción.

Con este ensayo biográfico he intentado rescatar la memoria de uno de los personajes más señeros de la historia militar y política de España durante el siglo XVII

Su editor, Félix Gil, se mostró encantado con el resultado de la obra. “Es un libro muy trabajado y muy bien escrito que va a cubrir un importante hueco en la historiográfica española y que refleja una gran labor de documentación que ha hecho en diversos archivos españoles y belgas”, detalló el editor de la Esfera de los Libros.

José Ignacio Benavides (Madrid, 1941) es licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid (1963) y cursó estudios complementarios en la de Edimburgo (1961-1962) y en la Escuela de funcionarios internacionales de Madrid (1963-1964). En 1965 aprobó la oposición de ingreso en la Escuela Diplomática y en 2007 fue ascendido a la categoría de Embajador de España.

Durante su carrera ha servido en el Ministerio de Asuntos Exteriores en la Dirección General de Organismos Internacionales, en de Tratados, en la General de Cooperación Técnica Internacional (como director de Cooperación Científica Internacional y secretario de Comité España-Estados Unidos para la Cooperación Científica y Técnica) y en la Escuela Diplomática como Subdirector. En el extranjero ha servido en las embajadas en Londres y Luxemburgo y en los consulados generales en Caracas, Nîmes, Bruselas y Andorra. También trabajó durante varios años como director de comunicación en el Comité Económico y Social donde creó en 1995 el primer sitio web de la Comunidad Europea.

Residente en Bruselas desde 1990, salvo un breve periodo de cinco años, se ha interesado especialmente en la historia de España en los Países Bajos católicos durante el siglo XVII habiendo publicado Las relaciones España-Inglaterra en los reinados de Felipe III y Felipe IV (2011), Milicia y diplomacia en el reinado de Felipe IV. El Marqués de Caracena (2012) y El Archiduque Alberto y Felipe III. Una soberanía bajo tutela (2014).

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