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Miguel d´Ors
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Miguel d´Ors

La búsqueda poética de Miguel dOrs: Cómo capturar la esencia de la realidad

El poema de Miguel d'Ors explora la dificultad de capturar la esencia de la realidad a través del lenguaje poético. Mediante interrogaciones retóricas, el autor reflexiona sobre cómo transmitir experiencias sensoriales y emociones, destacando la "magia" del lenguaje que permite al poeta expresar su visión del mundo.
Ciego en Granada
Ciego en Granada

¿Cómo llamar al ave?

¿Cómo llamar al ave
de modo que del verso se levante
y vuele y se extravíe
de rama en rama, cómo? ¿Cómo llamar al río
sin detener su canto ni enmudecer su marcha? 5
¿Cómo lograr que el nombre de la rosa
conserve aquel perfume? ¿Cómo decir arena
y sentir la caricia de una mano dorada,
y cómo conseguir que el sol y el viento
y el fuego y los otoños permanezcan 10
en el poema? Ay, ¿dónde se aprenderá esa magia
de disponer los nombres de las cosas
de forma que quien lea nuestros versos
regrese salpicado de salitre,
tostado por el sol y confortado 15
por el fuego salvaje de la hoguera
alzada por nosotros con dos o tres palabras?

Miguel d’Ors: Ciego en Granada. Pamplona,
Editorial Gómez, 1975.

Antología (1972-2005):

http://www.abelmartin.com/aper/ors/ors.html

Otros poemas de Ciego en Granada:

http://www.abelmartin.com/aper/ors/1975.html

“Palabras a media noche”. Programa de Castilla León televisión. Entrevista a Miguel d’Ors, poeta (19 de febrero de 2017).

https://www.youtube.com/watch?v=U-Zge7tlL4U

Tres años después de publicar Del amor, del olvido (Madrid, Rialp, 1972. Colección Adonáis), d’Ors saca a la luz su segundo poemario: Ciego en Granada, libro al que pertenece este significativo poema, en el que nos plantea, a través de interrogaciones retóricas, un tema latente en todo poeta -llámese Juan Ramón Jiménez [“Intelijencia, dame / el nombre exacto de las cosas”…]. Dámaso Alonso [“La puerta, franca. Vino queda y suave”…], Jorge Guillén [Albor. El horizonte / entreabre sus pestañas”…] o Blas de Otero (“Si he perdido la vida, todo...”], por poner ejemplos-: cómo convertir la realidad en trasunto poético -a través de las propias experiencias y sentimientos personales- mediante la “magia” del lenguaje; es decir: cómo el poeta es capaz de doblegar el lenguaje para convertirlo en el medio de expresión idóneo para transmitirnos su visión poética del mundo; y de ahí que cada poeta tenga su personal idiolecto estético: ese conjunto de rasgos propios que determinan su forma poética de expresarse.

Aparentemente, el poema sugiere un conjunto de versículos blancos; pero, en realidad, no es así: se emplean tres tipos de versos: el heptasílabo (versos 1 y 3), el encadacílabo (versos 2, 6. 9, 10, 12, 13, 14, 15 y 16) y el alejandrino con cesura central (7//7: versos 4, 5, 7, 8, 11 y 17): y hay dos encabalgamientos: versos 11-12 (“esa magia / de disponer”) y versos 16-17 (“hoguera / alzada”). Y en ciuamto a la distribución de paisas, son pausados los versos 4, 7 y 11, en los que la pausa precede a la palabra interrogativa, ya sea “cómo” (versos 4 y 7) o “dónde” (verso 11). Y en canto a la rima, figuran ciertas asonancia algo lejanas, pero idóneas para ir diluyendo a lo largo del poema una grata eufonía:

/á-e/ (versos 1 y 2: “ave/levante”);

/í-e/ (versos 3 y 14: “extravíe/salitre”);

/á-a/ (versos 5, 8, 11 y 17: “marcha/dorada/magia/palabras”):

/ó-a/ (versos 6 y 12: “rosa/cosas”);

/é-a/ (versos 7, 10 y 16: “arena/permanezcan/hoguera”);

/é-o/ (versos 9 y 13: “viento/versos”);

Y solo dos versos no repiten asonancia: el 4 (/i-o/: “río”) y el 15 (/á-o/: “confortado”).

Y en cuanto a la estructura del poema, son precisamente las diferentes interrogaciones retóricas las que la determinan:

- versos 1-4. La interrogación retórica empieza y termina con la misma palabra -”cómo”-, lo que aumenta la intensidad expresiva;

- vesos 4-5, La interrogación retórica se inicia en el verso 4, con la reiteración de la palabra “cómo” y tras la pausa interna, y termina en el verso 5;

- versos 6 y 7. La interrogación retórica comienza con la palabra “cómo” en el verso 6, y se prolonga hasta el final del primer hemistiquio del verso 7. que es alejandrino.

-versos 7-11. La interrogaciòn retórica se inicia al comienzo del segundo hemistiquio del verso 7 y llega hasta el verso 11, antes de finalizar el primer hemistiquio de otro verso alejandrino;

versos 11-17. La interrogaciòn retórica parte de la palabra “dónde”, en el interior del verso 11, y alcanza hasta el t´-ermino del poema (el versdo 17, nuevamente un alejandrino).

Así pues, son cinco las interrogaciones retóricas, perfectamente entrelazadas a lo largo del poema, la más larga de las cuales es la quinta, y también la más intensiva de todas, ya que el propio autor se introduce personalmente en el poema a través del pronombre en primera persona del plural “nosotros”, no ya como una forma de cortesía, sino para involucrar al lector: “[…] quien lea nuestros versos” (verso 13), “alzada por nosotros…” (verso 17). Por otra parte, la estructura del poema está perfectamente trabada merced a la construccin empleada: cuatro de las cinco interrogaciones retóricas se inician con la reiteración de la fórmula sintáctica “adverbio interrogativo+verbo en infinitivo” (“¿Cómo llamar…?” -versos 1 y 4-, “¿Cómo lograr…?” -verso 6-, “¿Cómo decir…?” -verso 7-). Este esquema cambia coincidiendo con la sustituciòn del adverbio intrerrogativo “Cómo” por el adverbio interrogativo “dónde” (seguido de un verbo en construcciòn pronominal y en futuro de indicativo: “¿donde se aprenderá…?) en el verso 11, lo que permite dividir el poema en dos partes, la segunda de las cuales se inicia precisamente en dicho verso 11 que, además, incluye la interjección “¡ay!”, todo un desahogo del poeta para reflejar un cierto grado de incertidumbre ante lo inaprehensible de la creación poética y el extraordinario valor simbólico del lenguaje humano.

Y ya que de sintaxis hablamos -una sintaxis, por lo demás, nada compleja la que presenta el poema-, tienec un claro valor estilístico el polisíndeton inicial, que dota de mayor dinamismo y enfartiza el significado de los versbos enlzados: “[el verso] se levante / y vuele / y se extravie” (metáfora del “verso alado” -en comparación con el ave que va “de rama en rama”-, que el lenguaje es capaz de apresar por medio de la nominación). Y de nuevo el polisíndeton asparece en los versos 7-11, ya enlazando oraciones, ya palabras, en una sereie enumerativa que presenta con mayor viveza los contenidos expresados: “¿Cómo decir arena / y sentir la caricia de una mano dorada, / y cómo conseguir que el sol y el viento / y el fuego y los otoños permanezcan / en el poema?”.

Por lo demás, son pocos los adjetivos empleados, si bien son participios en función adjetiva: “mano dorada” (verso 8), “salpicado de salitre” (verso 14). “tostasdo por el sol” y “confortado por el fuego” (versos 15 y 16), “hoguera / alzada” (versos 16-17); y solo ”salvaje”, referido al “fuego de la hoguera” (verso 16) tiene un valor puramente calificativo.

Centrémoinos ahora especìficamente en el contenido del poema. El poeta manifiesta su entusiasmo por el lenguaje (a fin de cuentas las interrogaciones retóricas son afirmaciones implícitas) que le permite trasladar al verso sus emnociones más íntiomas a partir de estímnulos que le proporciona la realidad exterior. Pero no es eso solo -la caspacidad de nominaciòn- lo que el poeta ensalza. Si observamos los elementos de la naturaleza elegidos -el ave, el río, la rosa, la arena, el sol, el viento y el fuego [de la hoguera]- podemos advertir las muchas emociones que suscitan, pues empleadas en el contexto de un poema desarrollan matices connotatiuvos capaces de despetrar las más insospechadas emociones. Y de ahì el “valor transformados” del lenfguaje polético, su “magia” para pasar de lo designado a lo vivido y poderlo transmitir.Y nada mejor que recurrir a los versos del propio poeta para confirmarlo: “¿Cómo decir arena / y sentir la caricia de una mano dorada, / y cómo conseguir que el sol y el viento / y el fuego y los otoños permanezcan / en el poema?

Quizá es el momento de recordar aqió unas sabias palabras de Pedro Salinas que pertenecen a su ensayo “Defensa del lenguaje” -en el epñìgrafe titulado “El homnbre se posee en la medida que posee su lengua”:

“No habrá ser humano completo, es decir, que se conozca y se dé a conocer, sin un grado avanzado de posesión de su lengua. Porque el individuo se posee a sí mismo, se conoce, expresando lo que lleva dentro, y esa expresión sólo se cumple por medio del lenguaje. […]

La palabra es espíritu, no materia, y el lenguaje, en su función más trascendental, no es técnica de comunicación: es liberación del hombre, es reconocimiento y posesión de su alma, de su ser. “¡Pobrecito!” dicen los mayores cuando ven a un niño que llora y se queja de un dolor sin poder precisarlo. “No sabe dónde le duele”. Esto no es rigurosamente exacto. Pero ¡qué hermoso! Hombre que malconozca su idioma no sabrá, cuando sea mayor, dónde le duele ni dónde se alegra. Los supremos conocedores del lenguaje, los que lo recrean, los poetas, pueden definirse como los seres que saben decir mejor que nadie dónde les duele”.

Consideramos un deber moral leer completo dicho ensayo de Salinas:

https://es.scribd.com/document/936013814/Salinas-Pedro-Defensa-del-lenguaje

Y entrando en detalles, de la mucha bibliografía existente nos decantamos por el artículo de María Rosso Gallo titulado “El nombre, la palabra y la escritura pública”.

https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=144211

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Poemas citados en el artículo

Juan Ramón Jiménez: “Intelijencia”.

https://www.poetasandaluces.com/poema/1063/

Dámaso Alondso: “¿Cómo era?”.

https://www.poesi.as/dapp005.htm

Jorge Guillén: “Los nombres”.

https://www.poesi.as/jg28060.htm

Blas de Otero: “En el principio”.

https://poemas.uned.es/poema/en-el-principio-blas-de-otero/

El autor: Miguel D’Ors .

Santiago de Compostela, 1946.

Nieto de Eugenio d’Ors. Curso la carrera de Filosofía y Letras (Filología Románica) en la Uiversidad de Navarra, en la que fue profesor desde 1969 hasta 1979, fecha en la que pasò a la Universidad de Granada como profesor adjunto. En 1987 recibió el Premio de la Crítica de Poesía Castellana por C urso superior de ignorancia. Es uno de los nombres más destacados de la poesade la década de los 60. Virtuoso de la forma y de la corrección lingüística, su poesía abarca todo tipo de temas y un sorprendente manejo de las formas métricas tradicionales. Sus obras han sido traducidas a más de una decena de idiomas.

La bibliografía de su web solo llega hasta 2005.

http://www.abelmartin.com/aper/ors/bib-mo.html

Desde entonces ha publicado, entyre otros, los siguientes libros de poesía:

Sociedad limitada (Sevilla, Renacimiento, 2010).

El misterio de la felicidad. Antología poética [edición, selección y prólogo de Ana Eire] (Sevilla, Renacimiento, 2009; 2,ª edición, 2023).

Sociedad limitada (Sevilla, Renacimiento, 2010).

Átomos y galaxias (Sevilla, Renacimiento, 2013).

Manzanas robadas (Sevilla, Renacimiento, 2017).

Poesías completas 2019 (Sevilla, Renacimiento, 2019).

O fiasco perfeito [Antología en portugués, prólogo, selección y traducción de Luís Pedroso] (Lisboa, Língua Morta/Poesia Incompleta, 2021)

Viaje de invierno (Sevilla, Renacimiento, 2021).
Las cosas de la vida (Antología poética) [selección y prólogo de Cristina Ferradás] (Sevilla, Renacimiento, 2024).

Los sonetos [epílogo de Rodrigo Olay] (Valencina, Los Papeles del Sitio, 2024).

Tiempo de descuento (Valencia, Pre-Textos, 2025).

Puedes comporar el libro en:

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