Inspirada en la verdadera historia de Henry Oster, quien perdió todo a una edad temprana, esta narrativa relata su experiencia. De los 2,011 judíos que fueron deportados desde Colonia, él se encuentra entre los veintitrés que consiguieron sobrevivir a Auschwitz-Birkenau.
Memorias extraordinarias que siguen la línea de La bailarina de Auschwitz, ofreciendo una perspectiva única: la conexión con los animales y la supervivencia basada en su utilidad.
La novela, que se ha convertido en un bestseller instantáneo de The Sunday Times y Amazon Charts, ha sido traducida a 14 idiomas.
Todo le fue arrebatado a Henry Oster cuando aún era un niño. De los 2.011 judíos que fueron deportados desde Colonia, solo veintitrés lograron sobrevivir a Auschwitz-Birkenau, y él fue uno de ellos. Su capacidad para seguir con vida se debió a una serie de circunstancias extraordinarias, así como a dos apoyos inesperados: los caballos que cuidaba en el campo de concentración y Ivar, un adolescente que se convirtió en su amigo y compañero de barracón. En medio del horror, encontró refugio y una razón para continuar adelante gracias a ellos.
Después de la guerra, Henry logró rehacer su vida en Estados Unidos y se convirtió en un optometrista respetado. Años más tarde, a la edad de ochenta y cinco años, el pasado volvió a hacerle una visita inesperada. Durante una consulta con su amigo y paciente Dexter Ford, un periodista y escritor especializado en historia, este notó el número desvaído tatuado en su antebrazo, «B7648», y le preguntó qué significaba. De esa charla nació este libro, un testimonio inolvidable que aborda la amistad, la supervivencia y cómo el vínculo con los animales puede ofrecer esperanza incluso en las situaciones más difíciles.
Henry Oster era solo un adolescente cuando las tropas estadounidenses liberaron Buchenwald. Para entonces, había sobrevivido al gueto de Łódź, a Auschwitz-Birkenau y a una marcha de la muerte. Su padre había muerto de inanición y su madre fue asesinada en la cámara de gas el mismo día en que llegaron a Auschwitz.
Décadas después, Oster regresó por primera vez a Buchenwald y recordó que, cuando otro prisionero anunció que estaban siendo liberados, nadie le creyó: después de años de horror, la posibilidad de recuperar la libertad parecía imposible. Su historia constituye un testimonio excepcional de supervivencia y de la huella imborrable que el Holocausto dejó en quienes lograron salir con vida.
Henry Oster fue uno de los últimos supervivientes judíos de Auschwitz-Birkenau. Nacido en Colonia, Alemania, sufrió las persecuciones del régimen nazi antes de ser deportado al gueto de Łódź y posteriormente a Auschwitz. Reconstruyó su vida en Estados Unidos a los dieciocho años, sin familia, sin hablar inglés, sin dinero ni estudios. A los ochenta y cinco años seguía siendo un prestigioso profesor de Optometría reconocido internacionalmente. Tras décadas de silencio, decidió contar su historia y compartirla con el mundo.
Dexter Ford es periodista, escritor y colaborador de The New York Times. Ha escrito sobre historia, aviación, viajes de aventura, industria automovilística y arquitectura. Ha recorrido Rusia, China y los Andes en motocicleta, ha volado con los Blue Angels y ha realizado inmersiones nocturnas junto a mantarrayas de más de tres metros de envergadura. En El niño del establo de Auschwitz pone su experiencia narrativa al servicio del extraordinario testimonio de Henry Oster, contribuyendo así a preservar y transmitir una de las últimas voces directas del Holocausto.
Puedes comprar el libro en: