Reseña del poemario "Una montaña sobre mis hombros", de Sara Hamid Hawass. Traducción de Abeer Abdel Hafez. Valparaíso Ediciones (Granada, 2026)
Hay ocasiones en las que la poesía deja de ser una elección estética para convertirse en una necesidad de la existencia. Se escribe porque algo, en nuestro interior, reclama una respuesta que la realidad no puede ofrecernos; porque la memoria insiste en devolvernos aquello que creíamos definitivamente perdido o porque, sencillamente, necesitamos encontrar un lugar donde depositar el peso de cuanto nos duele. Rainer Maria Rilke, en sus Cartas a un joven poeta, invitaba a buscar en lo más profundo de uno mismo la verdadera necesidad de escribir, hasta preguntarse si sería posible vivir privado de la escritura. Esa misma exigencia parece recorrer las páginas de Una montaña sobre mis hombros, de Sara Hamid Hawass, un poemario que nace de la intimidad herida y se proyecta hacia una dimensión universal del desamparo, la identidad y la esperanza.
Nuestro poema de cada día
[Dada la extensión del cuento y de su comentario, lo vamos a dividir en tres partes, fácilmente reconocibles en el texto].
Tusquets Editores. 2026
Tusquets presenta en este volumen dos cuentos largos de Yoko Ogawa: Una perfecta habitación de enfermo y Una mariposa en el hueco de la mano, ambos datados de finales de la década de los ochenta del siglo pasado. La traducción del japonés está a cargo de Juan Francisco González Sánchez, también traductor de Haruki Murakami o de otros títulos de la propia Ogawa.
El Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal o TEAF (en inglés, FASD: Foetal Alcohol Spectrum Disorder), es un término utilizado para agrupar un gran rango de anomalías físicas, mentales, conductuales y cognitivas que un individuo puede presentar cuando ha estado expuesto al alcohol durante su desarrollo prenatal.
Nuestro poema de cada día
El sombrero de tres picos, “rey de los cuentos españoles”.
El sombrero de tres picos es, sin duda, la mejor obra de Alarcón, y se sitúa en un lugar de privilegio dentro de la brillante narrativa de su época, hasta el extremo de haber sido considerada como “la perla de la narrativa decimonona”. El novelista retrata con enorme expresividad a sus personajes -salpicados de ciertos toques románticos-; posee una enorme habilidad para mantener el interés de la narración, sin dejar que decaiga la acción, urdiendo enredos argumentales que intrigan al lector; hace gala del humor y de la ironía; y exhibe un estilo ameno y fluido. No en vano, Emilia Pardo Bazán -por recoger un testimonio encomiástico de la época- llegó a llamar a la obra “rey de los cuentos españoles”.
Azucena del Valle no ha podido sustraerse a lo ocurrido el pasado miércoles. Ningún país ha tenido tantas víctimas en los trenes de alta velocidad como el nuestro. ¡Ni Tailandia nos gana! En esto somos los mejores. Montar en tren en España conlleva un riesgo muy alto de que ocurra algo, tal como llegar tarde o fallecer en el trayecto. Sin embargo, en las redes sociales hay tantos detractores como seguidores del ministro de Transporte que nos ha conducido a alta velocidad al tercer mundo.
|
Esta sección se vistió de luto con la catástrofe de Adamuz, el 31 de enero. La titulé ‘Una tragedia anunciada’ y la cerré con esta reflexión: “¿Quién nos garantiza que no volverá a ocurrir? Nadie. ¿Aprenderemos? Por supuesto que no”. Acertar un pronóstico fatalista con este Gobierno es fácil, trágicamente fácil. Nos tiene acostumbrados a lo peor, a superarse a sí mismo en su acelerada huida hacia adelante, siempre con víctimas directas e indirectas, daños colaterales de su nefasta gestión.
Nuestro poema de cada día
Pardo Bazán, introductora del Naturalismo en España con “notable moderación”
Si el francés Émile Zola es la figura capital de Naturalismo -entendiendo por tal la corriente literaria del siglo XIX que intensifica los caracteres del Realismo inspirándose en la ciencia experimental y en la concepción determinista de las acciones humanas-, la condesa de Pardo Bazán (1851-1921), al menos en su producción novelística inicial, asume los planteamientos naturalistas, defendidos en una serie de artículos que agrupó bajo el título de La cuestión palpitante (1883), y que fueron objeto de enconadas polémicas, provocando un gran escándalo literario y social.
Nuestro poema de cada día
Si bien El sombrero de tres picos se enmarca en el realismo, hay en este cuento mucho de comedia costumbrista. Alarcón idealiza a sus protagonistas -el tío Lucas y la señá Frasquita- y embellece al máximo la relación entre ambos, envolviendo el amor conyugal en un halo de profundo calado poético. Incluso el molino en el que habitan y su entorno hacen las veces de locus amoenus y aportan un clima de felicidad extrema. El tono lírico que emplea Alarcón en el retrato de ambos personajes le sirve para poner de manifiesto que la auténtica belleza y la dignidad de las personas no depende de la clase social a la que se pertenece ni del físico corporal, y convierte a dos simples molineros en modelo de perfección humana.
Presentar un libro siempre es un privilegio, pero también una responsabilidad, sobre todo tratándose del libro de una mujer con una gran trayectoria en la literaturas costaricense. Quienes escribimos sabemos que un poema no nace solamente de la inspiración, nace de las heridas, de las preguntas, de la memoria y de los silencios que nos acompañan durante años.
Nuestro poema de cada día
Con la publicación de El caballero encantado (1909), Pérez Galdós abandona el realismo estricto de las primeras décadas de su producción para adentrarse en el “realismo mágico”, en el que los elemento fantásticos y las figuras alegóricas están envueltos en un halo de lirismo. El fragmento que reproducimos seguidamente está protagonizado por Gil, identidad mágica que adopta don Carlos de Tarsis y Suárez de Almondar, “marqués de Mudarra, conde de Zorita de los Canes», un aristócrata ocioso que explota a sus peones, convertido en un humilde jornalero de los campos de Castilla por intervención del personaje alegórico “La Madre”, que representa a España. El novelista introduce a veces pasajes de idealización de la naturaleza y del paisaje castellano; sin embargo, por lo general se centra en su cruda aridez y no tanto en embellecerlo, pues se vale de ella para denunciar el caciquismo, el abandono agrario y la miseria de la España rural. La escena de labranza que transcribimos a continuación sirve para reivindicar el duro trabajo agrícola.
|