Imagina una isla. Un lugar sin playas de arena ni aguas turquesas, sino una isla de tierra árida y fangosa, reseca por el sol catalán y rodeada de caos urbano. Una isla a las afueras de Barcelona, donde el campo se desvanece y la ciudad nunca llegó a nacer: Vallbona. José Luis Guerín volvió a filmar en la periferia de Barcelona veinticuatro años después de En construcción.
En el fondo de cientos de comedias y dramas del Siglo de Oro se hallan textos que son joyas esperando pacientemente su oportunidad de salir de nuevo a la luz, para solaz y divertimento de los espectadores de hoy en día, para conocimiento de los entusiastas de la escena, desarraigándose del abismo del polvo difuso y controvertir a los que consideran que sus temas y personajes están desfasados, anticuados, fuera de lugar y de tiempo.
Nuestro poema de cada día
“[…] España, / camisa limpia de mi esperanza” son versos que corresponden al poema de Blas de Otero titulado precisamente “España”, que pertenece al libro Que trata de España:
El cuarto volumen de la monumental "Tetralogía de Stalingrado", obra de David M. Glantz, ofrece una reconstrucción detallada, día a día y hora a hora, del cerco, contención y eventual destrucción de la bolsa del Sexto Ejército alemán en Stalingrado durante las últimas semanas de la batalla. Este análisis meticuloso de las operaciones soviéticas se complementa con una evaluación crítica de las decisiones tomadas por el mando alemán en la fase final de la campaña.
Nuestro poema de cada día
Este poema se titulaba, originariamente, “Oda a Bilbao”. Blas de Otero logró publicarlo, eludiendo la censura de la época, en la revista gaditana Platero; y para ello, cambiándole el título en una hábil maniobra de camuflaje, pasó a llamarlo “Muy lejos”.
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Nuestro poema de cada día
A ningún amante de la buena poesía se le escapa el papel que desempeñó la revista Garcilaso. Juventud creadora en los primeros años de la España de posguerra (comenzó su andadura en mayo de 1943, y se prolongó hasta abril de 1946; 36 números en total); una revista que suponía la vuelta al clasicismo, y que encontraba en los modelos del poeta toledano Garcilaso de la Vega la fuente de inspiración de sus colaboradores -poetas, fundamentalmente, y tertulianos del Café Gijón-, bajo la batuta de su fundador (junto a Revuelta, Garcés y pedro de Lorenzo), el Premio Cervantes-1996 José García Nieto, que dirigió la revista en solitario desde el tercer número hasta el final de la misma: la búsqueda de la belleza ajena al mundo real, plasmada en poemas de temática que recorre la esencia de nuestra mejor poesía: el amor y la muerte, Dios, el paisaje y más en concreto el paisaje castellano, la patria heroica…
Verdaderamente aislado y de siempre ajeno a los grupos que recorren el camino de la poesía, Rolando Revagliatti es, empero, una clásica referencia entre nosotros de la inquietud poética; recluido en su mundo ha tramado y continúa haciéndolo, una extensa obra centrada en las posibilidades expresivas que ofrecen las teorías y las prácticas psicoanalíticas, trasmutadas en experiencia agónica, en fuentes de poesía.
Ed. Encuentro. 2024
Don Pedro Téllez-Girón es el todopoderoso III duque de Osuna. Estamos en el año de 1594 cuando hereda la Casa de Osuna, que es una de las más paradigmáticas de los Reinos de Castilla y de León. La dinastía tendría su nacencia en el condado de Ureña, título que le concedería el Rey Enrique IV “el Impotente” de Castilla y de León. Por consiguiente, este extraño ducado de Osuna contenía bastantes paradojas e irregularidades, tanto en sentido jurídico como en el político más estricto, en su nacencia; ya que el título del susodicho ducado de Osuna sería del más reciente año 1562.
Encontrar hoy un poeta que trabaje el verso como un orfebre y que sea capaz de trasmitir la esencialidad del poema a la luz del credo poético que dejó escrito León Felipe: “Deshaced ese verso. / Quitadle los caireles de la rima, / el metro, la cadencia/ y hasta la idea misma. / Aventad las palabras, / y si después queda algo todavía, / eso/ será la poesía” es una empresa bastante complicada. En la prolífica cantidad de poemarios que se publican hoy lo que brilla es justamente lo contrario, la prosificación del verso y la insustancialidad del contenido, cuando no la fiel rendición a una manera de hacer versos ya suficientemente manida o la moda perversa de escribir versos como quien pregona en un mercado. ¡Cuánto daño le están haciendo las redes sociales a la poesía!
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