“Isabel Pantoja. Carne y mito” es el nuevo trabajo del periodista Álex Ander, una biografía no autorizada que se adentra en la figura de la tonadillera más allá del personaje público para analizar su construcción como icono cultural y fenómeno mediático. A través de una mirada documentada y crítica, el autor explora las claves que han convertido a Isabel Pantoja en uno de los rostros más influyentes y controvertidos de la cultura popular española
Los claves del fenómeno Isabel Pantoja, descubiertas en un libro: “Es imposible separar la verdad del mito”
El periodista Álex Ander publica "Carne y mito" (La Esfera de los Libros), una biografía no autorizada en la que analiza cómo Isabel Pantoja ha construido y controlado su propio relato entre éxito, tragedia y escándalos. La tonadillera sevillana es hoy en uno de los personajes más polarizadores de España.
Álex Ander (Almería, 1988), licenciado en Periodismo y especializado en cultura y celebridades, acaba de publicar su tercer libro con la editorial La Esfera de los Libros. La publicación parte de una idea central: Pantoja no es solo una cantante de copla, sino un mito de la cultura popular española construido sobre talento, tragedia y escándalo. La biografía explora esa “capacidad casi sobrehumana para sobrevivir, incluso, a su propio mito”, poniendo el foco en cómo la fama y los medios han moldeado su imagen pública.
Ander subraya que la artista ha sabido sobrevivir a su propio personaje a la vez que alimentaba un aura de leyenda que la hace ser adorada y detestada con similar intensidad.
A lo largo de 416 páginas, analiza cuánto hay en Pantoja de víctima y cuánto de estratega, y hasta qué punto el mito ha servido de refugio frente a los errores. Un libro llamado a reabrir el debate sobre un personaje que, décadas después de su consagración, sigue dividiendo a España, idolatrada y cuestionada con la misma intensidad.
¿Qué te llevó a escribir este libro?
Tenía ganas de indagar en la vida de un personaje que llevo viendo toda mi vida en las revistas, en la tele. Yo digo en el libro que Isabel es una especie de género periodístico en sí misma. He intentado ver qué había de verdad y qué había de leyenda en esos rumores y esas cosas que se cuentan de ella desde hace mucho tiempo. Si es verdad que Isabel es tan complicada como la pinta la gente que ha tenido relación con ella, que cada vez son menos. Me llamaba la atención que su popularidad hubiera sobrevivido a todas las cosas desastrosas que le han pasado en la vida.
¿Qué parte de realidad y qué parte de ficción te has encontrado?
Yo creo que realidad y ficción van de la mano en su caso. Por un lado, ella se ha encargado también de controlar y de crear y, en ocasiones, manipular el relato de su propia vida e, indudablemente, hay mucha gente que ha aprovechado su popularidad para, como se dice coloquialmente, subirse al carro y tratar de ganar dinero hablando de ella: cosas que son ciertas y otras no. Luego es complicado saber dónde termina la realidad y dónde empieza la ficción porque ella misma no comenta nada de lo suyo, lo cual hace que sea muy difícil saber la verdad de ciertas historias y, en otras ocasiones, ha contado una historia repetidas veces, a ver con cuál te quedas.
Hablas de protagonistas, ¿te ha sido difícil contactar o contrastar esos testimonios?
Hay de todo. En general, su entorno es un grupo muy reducido y la gente que está en contacto con ella todavía son reacios a hablar. Yo creo que la temen un poco. Saben que ella es muy de armas tomar.
Este libro es una biografía no autorizada, con lo que eso implica. Quiero decir, desde el principio estaba concebido como un libro en el que iba a contar la historia de Isabel, buceando en la hemeroteca y hablando con gente que ha trabajado con ella a lo largo de los años.
¿Fácil o difícil? No lo sé. No puedo comparar con otros proyectos.¿Cómo ha evolucionado su vida personal en estos 50 años?
Yo creo que nadie nace de una forma determinada. El carácter se va forjando según pasa la experiencia de su vida. Creo que hay un antes y un después en la vida de Isabel tras la muerte de Paquirri. A partir de ahí se volvió un poco más fría, un poco más desconfiada. Yo creo que los dos puntos fundamentales de inflexión en su vida son la muerte de Paquirri, por un lado, y, por otro, el suceso que la llevó a la cárcel por blanqueo de capitales: la operación del Caso Malaya, su detención, el juicio, la condena y la entrada en prisión. Eso también marcó otro punto.
A partir de ahí, gente que estaba en su vida no tuvo posibilidad de tener contacto con ella. Es el momento en que su hermano coge las riendas de su carrera, que coincide cuando ella entra en la cárcel, y le da un poder notarial para que pueda gestionar sus cosas. Digamos que se encarga de aislarla de su entorno.
Siempre a las puertas de la finca de Cantora había un montón de periodistas, ¿te has puesto en contacto con ellos?
Con Gustavo González intenté contactar y no pude. Con Chelo García Cortés, no hablé porque ella tiene un libro de memorias. Contacté con otras personas.
Ella siempre ha tenido una corte de periodistas con los que le interesaba tener cierto vínculo personal porque siempre ha sido un personaje muy jugoso, mediáticamente hablando, y el tener la posibilidad de que Isabel Pantoja te conceda una entrevista te da cierto caché y dinero. Al mismo tiempo, le venía bien tener en los platós o en las revistas a alguien que diera la cara por ella. Yo creo que las relaciones de interés han sido una constante en su vida. Por lo menos, eso es lo que me cuentan.
¿Te has puesto en contacto con algún hijo o sobrino?
No. Yo le dedico un capítulo a cada hijo y a su sobrina Anabel Pantoja la menciono en varios momentos del libro. No he tenido que hablar con ellos porque no me parecía tan interesante, no creo que me fueran a contar más de lo que ya han contado públicamente. No vi la necesidad, me parecía más interesante intentar llamar a otras puertas que no son tan conocidas porque no han dado entrevistas y me podían aportar su visión.
¿Esas puertas que has tocado se te han abierto?
Sí. De hecho, he podido hablar con el que sigue trabajando con ella en sus dos últimos discos. Parece que también va a trabajar en el que está preparando. Pude hablar con alguna amiga que me pidió que no dijera su nombre.
Isabel Pantoja es muy perezosa
¿Qué te han comentado de Isabel Pantoja?
Me han contado que Isabel es muy perezosa, pero que, a la hora de trabajar, se pone y es la más profesional. Debo reconocer que es un animal escénico, una grande: sobre un escenario es única.
¿Puede ser una diva a nivel de exigencias?
A mí me contaba el que fue promotor de la anterior gira americana que nada más lejos de la realidad. Él está acostumbrado a trabajar con artistas de su categoría y no está entre las que le pedían cosas extravagantes. De hecho, sus fans dicen que la Isabel a la que ellos conocen, porque llevan muchos años siguiéndola, antiguamente comía con ellos y comentan que era una persona cariñosa, cercana y que esa imagen altiva y prepotente también tiene algo como de “performance”.
Es una biografía no autorizada, ¿temes que Isabel Pantoja te demande?
No tiene por qué. Yo he intentado hacer un trabajo honesto. Es un repaso a la hemeroteca y luego alguna entrevista con personajes. Evidentemente, esto está revisado por un equipo de abogados.
¿Hay algún dato o hecho que te haya costado verificar más?
Estoy pensando. Me hubiera gustado saber cómo vivió la etapa de la cárcel, que es algo de lo que no se ha hablado tanto. Yo sé que fue algo traumático para ella y sí sé que le ha costado hablar incluso con su gente.
¿Crees que le va a gustar el libro?
No lo sé. A lo mejor me llevo una sorpresa.
¿Lo leerá?
Ella dice que no es muy de leer.
¿Le llegará el libro por parte de alguien de su entorno?
Seguro.
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