Estos días he estado leyendo la novela publicada por Siruela que ha supuesto un fenómeno literario en España desde que apareció hace año y pico. Desde entonces he leído de todo sobre ella, desde críticas estupendas hasta otras menos cariñosas. Eso sí, ha vendido muchísimos ejemplares y también se ha llevado todo tipo de premios.
Nuestro poema de cada día
Génesis del “Retablo de Navidad”. En la “revista de cultura y letras” Escorial, cuyo primer número ve la luz en noviembre de 1940, aparece publicado el “Retablo sacro del nacimiento del Señor”, de Luis Rosales (en el mes de diciembre, y en el segundo número; págs. 247-262). La obra está compuesta por 15 poemas, más una pieza introductoria, la décima “Callar”.
Un griego del siglo de Pericles lo hubiera identificado sin vacilar. Ese carruaje solar no podía ser otro. El de Artemisa, tirado por sus ciervos dorados. Pero, en lugar de la diosa, aparecía un anciano barbudo y barrigón que tampoco podía ser el joven Faetón. ¿De quién se trataba? Naturalmente, de Papá Noel, tal como lo estaba viendo yo, adornando un escaparate. Con otro mensaje, bastante más espurio. No traía la bendición del sol, sino una montaña de paquetes con el sello de su franquicia.
|
"Suficientes razones para matar a un escritor: O cómo elegir una cama para hacerlo de forma adecuada", de Manuel Salado. Es su novela 48. "Esta vez -en opinión del autor andaluz- he arriesgado más que nunca. Me ha atrevido a explicarme y criticarme a mí mismo como autor, burlando, de alguna forma, de lo que podía encajar en la novela negra".
Este año ha estado salpicado de polémicas literarias. Buena parte de esa culpa la han tenido los premios literarios; lo cual, aunque parezca mentira es beneficioso a la larga. Hacer una clasificación como ésta es muy complicado. En España, son unos 90.000 títulos los que se han editado este año, ya viene siendo habitual porque llevamos tres años con estas cifras. Nuestros especialistas, claro está, no han podido leerse tal cantidad ingente de libros, muchos de ellos son técnicos y no entran en nuestra esfera de influencia.
Paralelismo humano
Érase una vez… un encuentro, una convivencia, un río con un sol encima, un grupo de amigos de distintas precedencias, con diferentes costumbres, hasta con hablas poco similares.
|