Libro publicado en la editorial "El Lobo Sapiens/El Forastero". León. 2024
I.- ANÁLISIS PREVIO SOBRE HERNÁN CORTÉS.
Este es mi octavo libro de Historia que he publicado. Realizado por un interés primigenio por tres cuestiones. La primera por un interés obvio por el personaje, del que solo se conocen, por la mayoría de los hispanos, pinceladas y en ocasiones dirigidas no hacia el mejor de los fines. Cuanto más me fui aproximando a su idiosincrasia, mejor llegué a tener la convicción de que era un personaje sobresaliente, reconociendo que, como todos los seres humanos habidos y por haber, que presentaba sombras, pero he llegado a la convicción de que nunca deseo ser una persona en la que predominase lo críptico.
PLAZA DE GUIPÚZCOA
Nada es blanco o negro, malo o bueno, renovables o nucleares. Hay que hacerse mayor de una puñetera vez. Conocerse a sí mismo, saber por qué eres de derechas o de izquierdas, un tipo feliz o un amargado mala leche.
Mientras que en Europa se celebra el día de la madre el primer fin de semana de mayo, en Estados Unidos se conmemora el segundo fin de semana del mes de las flores. Gustavo Gac-Artigas felicita a todas las madres en esta columna-poema.
Rafael Zurita, historiador español especializado en la época napoleónica y la guerra de la Independencia española, acaba de publicar la apasionante historia de Agustina de Aragón. Esta biografía, considerada la más completa sobre el tema, examina el mito que rodea a Agustina en busca de la verdadera heroína detrás de su figura. A través de sus páginas, se revela no solo su vida privada y su extraordinario valor militar, sino también el legado de su heroísmo en el imaginario colectivo español.
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Editorial Polibea, Colección “La espada en el ágata”, N. 50, Madrid, 2025
Como bien señala José Enrique Martínez en su magnífico prefacio, este nuevo libro del escritor granadino, Francisco Acuyo, que discurre por la reflexión sobre el mal y dolor, el sufrimiento y el duelo, el llanto del ser humano en definitiva, “no es abordable desde una lectura cómoda y ligera. Su densidad y su asunción problemática conllevan un pensamiento complejo”. No es asunto baladí, plantearse en los momentos actuales, interrogantes sobre los límites de realidad, en suma, de nuestra identidad como ser humano. Precisamente, el aporte esencial y singular hallazgo no es solo proyectar razones éticas sino también poéticas. De las múltiples inquietudes de Francisco Acuyo con la escritura (investigación, ensayo, edición, docencia, traducción, filosofía), la poesía constituye el sendero más profundo de su recorrido creativo. Tanto es así, que este breve ensayo cierra con un epílogo del autor que es un poema dedicado a una niña de 5 años, Paula, que falleció por una enfermedad devastadora. De hecho, el origen del libro parte de este trágico suceso. Con todo, se anhela que sea “un despertar en la esperanza”. La poesía sabe conjugar sus contradicciones.
Es necesario llegar a Benito Pérez Galdós (1842-1920) para que se restaure nuestra tradición novelística. Cuando Pérez Galdós publica su primera novela, La fontana de oro [1] -que parece preludiar los Episodios Nacionales-, no se habían escrito aún ni Pepita Jiménez [Juan Valera, 1874], ni Las ilusiones del doctor Faustino [Juan Valera, 1875], ni El escándalo [Pedro Antonio de Alarcón, 1875], ni Sotileza [José María Pereda, 1885], ni Peñas arribas [José María Pereda, 1885]”. Porque, en efecto, Pérez Galdós es nuestro mayor novelista después de Cervantes, y puede emparejarse con cualquiera de su siglo (Dickens, Balzac, Zola, Flaubert, Doistoievski o Tolstoi); y pocos novelistas europeos -más bien ninguno- pueden competir con él en capacidad creadora: así lo atestiguan los cerca de ocho mil personajes producto de su rica inventiva; unos personajes que sorprenden por su variedad y por su caracterización psicológica, que permite comprobar el interés que el autor siente por su condición humana.
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