Ediciones del Prado. 1995. Reedición
27/10/2023@16:16:00
Estamos ante una magnífica monografía, de hace tiempo, pero de una enorme vigencia, sobre una de las grandes batallas del Renacimiento, y que conllevó el triunfo de la voluntad frente a la masificación militar. En español se la define como ‘Azincourt’; dentro del transcurso de la denominada como guerra de los Cien Años, que duró desde el 24 de mayo de 1337 hasta el 19 de octubre de 1453; el fondo de todo ello se forjó por la reivindicación, ciertamente con un poso de justicia, de los Reyes de Inglaterra sobre territorios franceses, de donde partieron sus fundadores, desde el desembarco en la isla británica del duque de Normandía Guillermo “el Conquistador o el Bastardo”, luego Rey de Inglaterra como Guillermo I. Esta batalla fue ‘UN TRIUNFO EN INFERIORIDAD’.
"Leovigildo. Rey de los hispanos", de José Soto Chica, es una monumental biografía del señor de la guerra convertido en estadista, capaz de unificar una tierra sumida en la violencia y el caos pero incapaz de gobernar a su familia. El gran especialista en el mundo visigodo José Soto Chica nos muestra una época, el siglo VI, atravesada por conspiraciones, traiciones y asesinatos.
Se presenta el nuevo sello NdeNovela de la Editorial Planeta en loor de multitudes. Un nuevo sello que nace con el objetivo de encontrar de nuevos lectores. Sus primeras publicaciones saldrán a primeros del año que viene, que vendrá siendo el 2024. Nuestras reporteras Puri y Vani estuvieron allí y quedaron deslumbradas. ¡Había más estrellas que en el cielo interestelar y que en Hollywood! ¡Y todos autores de Planeta!
La Esfera de los libros. 2022
Existen algunas importantes potencias sociopolíticas y militares en la Antigüedad, desde Esparta hasta Cartago, pasando por Macedonia, Egipto, Asiria o Hatti; pero dos destacan con luz propia; porque, probablemente, una es continuación o transmisora de la otra; o, cuanto menos, se encargó de llevar o aportar, manu militari, la cultura, las tradiciones, la historia y la filosofía de los atenienses hasta el resto del Mediterráneo occidental, me refiere al SPQR o Roma, bien desde su prisma republicano o imperial. El libro, extraordinario, que hoy les ofrezco, es un compendio muy completo del aserto anteriormente citado.
|
Y Azucena del Valle cogió su fusil en ¡Dispara lejos! donde se vuelve una superheroína y analiza las dependencias emocionales de los jóvenes, y no tan pipiolos, de hoy en día. Lo de autorrealizarse se lo dejamos a los mecánicos del amor y, también, del humor. Azu siempre se lo echa a la vida y a las situaciones más estrambóticas de sus dos protagonistas, la Vani y la Puri. ¡Con los sentimientos hemos topado, amigo Willy!
Inclasificable y brutalmente sincero, "La novia grulla", de CJ Hauser, trata de cómo modelamos nuestra vida sentimental y nuestra comprensión de los demás a través de los relatos establecidos.
V.-LA BATALLA DE LAS NAVAS DE TOLOSA, SENSU STRICTO-
«La anécdota del “pastor de Las Navas”, crucial para la batalla, había sido recogida con prudencia por los testigos directos –Alfonso VIII, el arzobispo de Toledo- o simplemente ignorada, pero creció con el paso del tiempo. No es lo único. Podríamos constatar el mismo fenómeno con las listas de nobles que participaron en la contienda o con la identificación de quienes, en el momento final de la lucha, se adjudicaron la gloria de haber asaltado el palenque almohade, pero no parece necesario: nos basta con repasar en la obra de Gonzalo Argote de Molina la relación de linajes nobiliarios que tomaron en sus escudos de armas la divisa de las cadenas que rodeaban el campamento del emir, la cruz que apareció durante la batalla u otros signos alusivos a la jornada. Y es que, como afirma el citado autor: “(…) fue tan grande el concurso de todos los nobles de los reinos de España, para hallarse en esta batalla, que apenas quedó rico hombre ni hijodalgo en toda Castilla, Aragón y Navarra que pudiese tomar Armas, que no se hallase en ella. Y así se les puede dar con mucha razón crédito a todos los nobles, que por razonables conjeturas se preciaren de haberse hallado en ella sus antecesores. Y así, por tradiciones antiguas de algunos otros linajes consta haberse señalados en esta batalla sus pasados, y haber quedado memoria de ello en sus escudos”. A los efectos que aquí interesan, parece claro que Las Navas, como otros encuentros campales, no solo fue un acontecimiento central para los cronistas, sino también un motor historiográfico que, por sí mismo, generaba nuevas narraciones y ofrecía un verdadero trampolín propagandístico a linajes y lugares» (F. García Fitz; Op. Cit., pág. 49).
|
|
|