- ¡Qué acierto, tía! Un crucerito de 3 meses dando la vuelta al globo…
- Si cuentas el paseo en barca por el lago del Retiro de Madrid, la ruta por los Arribes do Douro, el otro por los Cañones del Sil, el catamarán a las Cuevas de Benagil y el hidropedal de Benidorm, no te sale ni una semana surcando las aguas, Puri.
- Joder, Vani, tú siempre serás pobre porque tienes mentalidad de ídem. Así no podemos evolucionar ni quitarnos las bellotas de los bolsillos. ¡Si quieres ser rica, tienes que vivir como rica, tía! No hay otra. Practicar mentalidad de abundancia, como hacen los políticos, que nunca llevan calderilla en el bolsillo para dar propina -para eso tienen empresarios y fontaneras-, viajan en business, persisten en sus metas invirtiendo a largo plazo y no se enfocan en las limitaciones, porque ellos sí que pueden.
- Hasta ahora hemos apostado por la gratificación inmediata -un helado mayormente- y las compras impulsivas comprando toallas…
- ¡Pues se acabó el miedo al riesgo y el por si acaso…! Vamos a elegir con minuciosidad cada actividad social. ¿Qué dan canapés en la librería tal en la presentación de un libro con el mejor chicharrón de la sierra y vino del lugar? Elegimos el Casino que, aunque no se estiran mucho, puedes coger un langostino frito y cava rosé. Poquito pero selecto, bonita.
- Pues en eso que refieres, había una influencer rellenita que se había llevado a la madre y se pusieron hasta las trancas en una mesita retirada a la chita callando…
- ¿Ves? ¡Actitud de pobre! Nosotras a estirar el meñique con la copa fresquita y a cenar a casa la francesa con queso de los jueves. Y que no digan que parecemos muertas de hambre. Finas como Josefina. Rellenar la copa, vale, pero arrasar la bandeja… ¡de pobres! Como decía Emerson, la pobreza consiste en sentirse pobre.
- Si tú lo dices… el meñique se estiraba antiguamente al beber té y hoy día es de mal gusto. Lo correcto es sujetarla por el tallo o por la base, con los dedos índice, corazón y pulgar. No te pases. Pensándolo bien, aquí ya nos conocen, pero podemos ir de ricas al extranjero.
- Esa es la actitud, pequeño saltamontes. Vivir o morir; ser o no ser; actuar o resignarse a la adversidad, como decía aquel inglés tan famoso que escribía teatro. ¿Qué vamos al Algarve? Cataplana en Mayflower con una botella de Villa de Corgos Espumante Rosé Bruto, o la que mejor maride y pase de 15 euros. Y dentro del restaurante, criatura, en vez de ponerte como un cangrejo guiri en la terraza mirando como se balancean los yates de otros.
- Me han dicho que también hay buenos Burger King cerca de la playa…
- Y Triple Whopper con patatas fritas, aros de cebolla y chicken fries cocinados con aceites vegetales (canola, soja o palma) para aumentar el contenido en grasas, ¡no te jode!… ¿Quieres ponerte jamona con tanta caloría? Si hasta los sindicalistas comen marisco para no engordar. Ni ellos, que defienden a los trabajadores, tienen mentalidad de pobre, tía.
- Jo, Puri, de verdad que en el fondo del fondo no sé si quiero ser rica, porque eso da mucho trabajo. Tienes que mantener una actitud positiva, estar siempre aprendiendo, no aparentar, dejar de comer hamburguesas y patatas fritas, madrugar, hacer ejercicio, leer… No me renta, tía.
- Anda, mona, deja de enfocarte en las limitaciones. Ponte el polo rosa de Chanel con el cuello subido que parece auténtico, los jeans de Gucci que combinan con las zapatillas MIU MIU Gymnasium, el bolso… y la cara de lela de Tamara Falcó y vámonos de ricas a Marbella, que allí pasan de todo y ni se enteran quién tienen al lado.
- Ay, amiga, ya decía Platón que La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos.
- Pero luego sentenció Groucho Marx que La felicidad está hecha de pequeñas cosas: un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna… Por si acaso, ¡Ahí lo dejo!