Editorial Blume. 2026
02/02/2026@11:11:00
Este es un libro que recomendaría a cualquier amante del color. Organiza muy bien los diferentes temas de color y ofrece explicaciones (con fotos espectaculares a todo color, como no). Algunos temas incluyen las interacciones con la luz (auroras, colores del cielo, luz de la luna...), los colores de los animales, los colores de las rocas y las plantas, e incluso lo que los humanos hacemos con el color (sí, los humanos también formamos parte de la naturaleza). El contenido está dirigido al público general y se mantiene principalmente dentro del ámbito científico, lo que lo convierte en una buena referencia para preguntas como "¿Por qué es azul el cielo?", o "¿De dónde obtienen sus colores las hojas de otoño?"
Nuestro poema de cada día
Hijos de la ira (publicado en 1944 y completado en 1946) se inscribe en la línea de la poesía que el propio Dámaso Alonso llamó “desarraigada”, en el ámbito de la poesía española de posguerra. El poemario refleja la angustia existencial de su autor, decepcionado ante un mundo injusto y caótico, y ante la desilusión que le produce la realidad humana. En palabras textuales de Alonso, es “un libro de protesta escrito cuando en España nadie protestaba. Es un libro de protesta y de indagación. Protesta ¿contra qué? Contra todo? Habíamos pasado por dos hechos de colectiva vesania, que habían quemado muchos años de nuestra vida, uno español y otro universal, y por las consecuencias de ambos. Yo escribí Hijos de la ira lleno de asco ante la estéril injusticia del mundo y la total desilusión de ser hombre”; y ante un Dios que está ausente y guarda silencio. Y lo escribe recurriendo a un duro lenguaje metafórico, eligiendo palabras desagradables por su significado -que va muchas más allá de lo meramente conceptual-, de gran dureza fónica; y convirtiendo el versículo -casi siempre majestuoso- en el vehículo poético para una expresión adolorida y amarga.
Autora de "Si el amor no duele, ¿esto qué coño es?"
"Si el amor no duele, ¿esto qué coño es?" es el título de la primera novela de la actriz y guionista María Gómez de Castro, que aborda, con humor y sinceridad, las relaciones tóxicas, la búsqueda de lugar en el mundo y el dolor emocional en el amor moderno.
Que a mi voz la atrape el silencio
Grito y silencio, labios sin palabras, labios sin besos, ardiente pasión, mirada interior, sangre callada, desafección en el resto de la sociedad que excluye al diferente, al que tiene algún impedimento, castillos en el aire, la fantasía de una boda, los celos, y otros problemas personales, la música, el desentendimiento, la capacidad de amar.
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Nace en Barcelona, en 1917, José Luis Sampedro (y fallece en Madrid el 8 de abril de 2013). Economista (defensor de una economía “más humana, mas solidaria, capaz de contribuir a desarrollar la dignidad de los pueblos), escritor que aborda todos los géneros literarios (novela, relatos cortos y cuentos, poesía, teatro, ensayo…), y ocasionalmente político (fue nombrado Senador en Cortes Generales por el rey Juan Carlos I (15 de junio de 1977-2 de enero de 1979). Entre sus muchos galardones cabe destacar la Orden de las Artes y las Letras de España, concedida por el Consejo de Ministros (12 de noviembre de 2010), por «su sobresaliente trayectoria literaria y por su pensamiento comprometido con los problemas de su tiempo»; y el Premio Nacional de las Letras Españolas (2011). Fue investido doctor honoris causa por las universidades de Sevilla y de Alcalá.
Como se había anunciado en Todo Literatura y en otros medios y redes sociales, del 21 al 23 de enero, tuvo lugar, en Madrid y Alcalá de Henares, el «Primer Encuentro Panhispánico de Poesía ‘Casa Bukowski’. Madrid 2026», organizado por la Fundación ‘Casa Bukowski Internacional’, con Ivo Maldonado, director de la fundación, Matías Escalera, José Manuel Lucía Megías e Hipólito García, “Bolo”, coordinadores y responsables de las distintas sesiones.
Nuestro poema de cada día
La obra en verso del Marqués de Santillana incluye 42 “Sonetos al itálico modo”, que se erigen en el primer intento de adaptación del soneto petrarquista a las letras castellanas: intento baldío en realidad, una adecuación algo forzada porque la acentuación y la rima se suelen apartar del modelo de soneto empleado por Petrarca en su Cancionero. Habrá que esperar al siglo XVI para que Juan Boscán y Garcilaso de la Vega compongan sonetos que se ajustan al modelo petrarquista.
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