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novelas de espías

En la localidad de Andorra la Vella y en otras parroquias del Principado se celebrará, del 16 al 19 de noviembre, el Primer Congreso de escritores de novelas de espionaje, organizado por el Club Le Carré, asociación a la que pertenecen diferentes autores especialistas en dicha temática, y que toma el nombre en honor al escritor británico que hizo popular ese género dentro de la novela con la obra “El espía que surgió del frío”. Cuya finalidad principal es promocionar la cultura de los servicios de inteligencia.

Presidente del Club le Carré

El pasado 12 de diciembre falleció en Cornualles el escritor británico John le Carré, maestro de la novela de espionaje. Para recordar su figura hemos entrevistado a Fernando Martínez Laínez, presidente del Club le Carré, asociación donde se agrupan un puñado de escritores que han publicado novelas de espionaje y artículos sobre dicho género. Ya están preparando un homenaje en España del autor inglés que se celebrará en la primavera de 2021.

y una coda

El pasado mes de febrero se celebró en la Universidad Rey Juan Carlos el primer congreso sobre literatura de espionaje. Su título fue “Letras y espías” y allí estuvo Todoliteratura en una de las mesas sobre la guerra fría. En España, hay pocos escritores que se dediquen a este género en exclusiva, pero sí son muchas las novelas y libros que autores españoles publican sobre el tema. Tal es la importancia que está cogiendo el género que este año hemos decidido hacer una somera clasificación sobre libros imprescindibles de espionaje.

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Hace escasas fechas de la muerte del escritor británico John le Carré, seudónimo de David Cornwall. El autor, el más reconocido entre los escritores del género de espías, falleció el pasado sábado de una neumonía en Cornualles, la provincia más occidental de Inglaterra donde vivía retirado desde hace varios años, a los 89 años de edad. La noticia se encargó de difundirla la agencia literaria Curtis Brown.

El tiempo transcurrido desde la aparición del primer volumen de la trilogía, El último de Cuba, algo más de tres años, me ha enseñado que hay mucho de cierto en aquel adagio que reza ‹‹no dudes en cantar tus propias alabanzas, al fin y al cabo eres el único que conoce la tonada››. La superproducción de títulos, la precariedad laboral del sector cultural, las dificultades de difusión de las obras llamadas independientes y la funesta manía de no leer, hacen casi imposible gozar de la casualidad (o causalidad) de una reseña, mucho menos de una crítica profunda. Todo ello con honrosas excepciones, como este medio. No es una queja, sino la mera constatación de un hecho.