Nuestro poema de cada día
04/10/2025@07:47:00
De nombre Félix Rubén García Sarmiento, nace y muere en Nicaragua (1867-1916). En 1892 viene a España, como delegado de su gobierno, con ocasión del centenario del descubrimiento de América, y conoce a los principales escritores de la restauración. Vuelve en 1899, célebre ya en el mundo de las letras, y traba amistad con los miembros de la Generación del 98. Desde 1900 se ocupa en actividades diplomáticas. Muere cuando solo contaba 49 años, tras una vida desordenada que arruinó su salud.
Probablemente fue así, con las mareas vivas de septiembre azotando el litoral del Cantábrico. En un margen de diecisiete años, siempre en septiembre, en el de 1908 y en el de 1925, San Sebastián vio nacer primero una insólita Sociedad Oceanográfica alzada desde el voluntarismo, la primera de este país. Y, fruto de ella, el Palacio del Mar, nuestro Aquarium. Más que una fiesta, la historia de nuestra Oceanográfica y de su Palacio del Mar es una novela. Había que contarla.
Ed. Polifemo. 2012
La editorial Polifemo nos ofrece otra de sus magnas obras, que suelen ser de referencia. Estamos en ese caso. Y, obviamente, voy a presentar unos datos apriorísticos sobre este magnate del Reino de León: -Baltasar de Zúñiga y Velasco (Salamanca/Reino de León, 1561-Madrid, 7 de octubre de 1622): -Comendador Mayor de León en la Orden de Santiago. -Consejero de Estado del Rey Felipe III Habsburgo. -Presidente del Consejo de Italia. -Ayo del Rey Felipe IV de Habsburgo-. Embajador de España en Bruselas, París y Praga. Desde hace muchos años se ha pretendido soslayar esta figura, que es, una vez conocida, más que interesante.
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Hoy en día, los cómics de superhéroes superan por completo su antiguo papel de simple pasatiempo infantil y se han transformado, tal como un camaleón que se adapta sin miedo a un paisaje caótico, en una de las formas narrativas con más fuerza y matices del siglo XXI. Resulta interesante que, aunque muchos aún los ven como historias de buenos enfrentándose a villanos, estos cómics discuten ahora de identidad, justicia y moralidad con una naturalidad que antes parecía impensable. Así, el cómic se ha convertido, a ojos de quienes lo valoran, en un arte híbrido y vibrante que invita tanto a la reflexión como al asombro, mezclando imágenes y palabras como si fueran piezas de un mismo rompecabezas que refleja el pulso de nuestra época.
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