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"En palabras sencillas", de Richard Ford

Editorial Fetrinelli. 2026
12/09/2026@17:17:00

Nos hallamos ante un libro de Richard Ford que no es ni una autobiografía ni un libro sobre escritura. Se trata de una reflexión muy breve (ciento veinticuatro páginas para ser exactos) sobre el significado de la escritura política. La pregunta que plantea Ford es tan simple como insidiosa: ¿he sido alguna vez un escritor político? A través de la reconstrucción de sus primeras novelas, descubre que sí lo fue, quizás, sin darse cuenta. Las últimas páginas sobre la génesis del primer Bascombe son la mejor parte del texto. La historia de Frank Bascombe es la historia de Ford. O casi. Ford no es Bascombe, y se empeña en dejarlo claro (nunca se ha divorciado, ya que está casado con Kristina desde 1968), pero la trayectoria que lleva al nacimiento del personaje es tan parecida a la suya que convierte la novela en algo más que una simple novela con personajes reales.

Nuestro poema de cada día

Gloria Fuertes y el sereno como personaje literario. I

Con el paso del tiempo, oficios que estaban muy arraigados en la sociedad de una determinada época han terminado por desaparecer en la nuestra, y en la actualidad solo pueden evocarse desde el recuerdo nostálgico. Y ahí entra la Literatura. Ahora, con los adelantos tecnológicos y la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) el “tempus fugit” se nos antoja imparable para la supervivencia de muchos trabajos que pensábamos imprescindibles.

"Los doce", de José María Zavala

Espasa Editorial. 2025

Como indica el subtítulo estamos ante un retrato desconocido sobre los Doce Apóstoles del Hijo de Dios, Jesús de Nazaret. Y, obviamente, es una obra de Historia sobre los escogidos directamente por Jesucristo para que le siguiesen y predicasen su doctrina. Todos ellos, como es de rigor, aparecen con casi los mismos nombres en los Evangelios, y algunos son sumamente paradójicos e, históricamente, ejemplificadores.

“EL NEGRO CORAZÓN DE META”

A un mes de que se estrene, la película del año ha recabado un éxito notable en los tribunales de EE.UU. Parece metaficción y algo de eso tiene, pues afecta al universo Meta y a su simpático demiurgo, Marck Zuckerberg. Pero de las pantallas a la realidad, esto es puro realismo sucio.