• Diario Digital | Sábado, 21 de Julio de 2018
  • Actualizado 13:50

"Lo que más me gusta son los monstruos", de Emil Ferris, la novela gráfica más esperada del año

"Lo que más me gusta son los monstruos" es la novela gráfica del año en más de 60 listas de Estados Unidos y Reino Unido. Una historia de suspense sobre monstruos reales e imaginarios, protagonizada por Karen Reyes, una singular niña-lobo con vocación de detective

"Lo que más me gusta son los monstruos", de Emil Ferris, la novela gráfica más esperada del año

Esta es la historia de Karen Reyes, una peculiar niña de diez años que vive en la oscura Chicago de finales de los sesenta. Lleva un diario gráfico que refleja su pasión por las películas de terror de serie B y la iconografía de las revistas pulp de monstruos. Se retrata a sí misma como una niña-lobo vestida de detective y, como tal, se propone un día resolver el misterio que se rodea el asesinato de su bella y enigmática vecina del piso de arriba, Anka Silverberg, una superviviente del Holocausto.

Lo que más me gustan son los monstruosMientras Karen investiga el crimen, veremos pasar las vidas fascinantes e interconectadas de todos quienes la rodean: su hermano Deeze, cuyo alistamiento a Vietnam es inminente y a quien tortura un secreto del pasado; su madre Marvela, una mujer impredecible que ha sacado adelante a una familia parcialmente disfuncional; Sam Silverberg, el Rápido, baterista de jazz recién enviudado; el Sr. Gronan, casero del edificio y mafioso a tiempo parcial; Sylvia Gronan, esposa de este y conocedora de los secretos de la comunidad; el Sr. Chugg, un ventrílocuo de extrañas costumbres; y el extraño y conmovedor catálogo de amigos de Karen, reales e irreales a partes iguales.

Cuando las pesquisas de Karen se ramifiquen hasta llegar a la Alemania nazi, va a manifestarse claramente cómo pueden converger lo personal y lo político, el pasado y el presente, y cómo incluso el bien puede albergar una porción de lo monstruoso.

Emil Ferris se crió en Chicago durante la turbulenta década de los sesenta, una época que la empujó a admirar todo tipo de cosas monstruosas y terroríficas. Antes de dedicarse tardíamente al cómic, Ferris trabajó de ilustradora médica y técnica, así como de  diseñadora de juguetes. En 2001 contrajo el virus del Nilo Occidental, cuyas complicaciones derivaron en meningitis, encefalitis y afasia, pero que sobre todo la dejaron paralizada de cintura para abajo y le hicieron perder la movilidad de la mano derecha, con la que dibujaba.  Siguió un largo periodo de reaprendizaje, se matriculó en el prestigioso Art Institute de Chicago y se ejercitó en nuevas técnicas  (dibujo y texturas con bolígrafos de colores) para recuperar el pleno control de su mano hábil. Teniendo que desplazarse primero en silla de ruedas y luego con muletas, una parte vital en ese proceso de resucitación dinámica y artística la jugó el presente libro, que a la autora le ha llevado casi una década terminar: ella atribuye su recuperación al poder sanador del arte. Lo que más me gusta son los monstruos es su primera novela gráfica, que ya ha sido aplaudida como un clásico moderno y cuya segunda parte está preparando actualmente.

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