• Diario Digital | Miércoles, 23 de Mayo de 2018
  • Actualizado 13:13

Rosa María Rodríguez Magda, una vida y una obra más que interesantes

Rosa María Rodríguez Magda, una de nuestras grandes filósofas, nos habla de sus obras y nos contesta amablemente algunas preguntas acerca de su vida al mismo tiempo que efectúa un interesante repaso sobre cuestiones relevantes de nuestra sociedad actual.

Rosa María Rodríguez Magda
Rosa María Rodríguez Magda
Rosa María Rodríguez Magda, una vida y una obra más que interesantes

Cuándo empieza Rosa María a ser consciente de algunos de los problemas que aquejan a nuestra sociedad. ¿Quizá ya desde bien pequeña? ¿Fuiste una niña espabilada? Porque yo al menos te imagino así.

Fui una niña con una gran curiosidad intelectual, siempre estaba preguntando  el “porqué” de las cosas hasta desesperar un poco a mis padres, quienes comprobaron que, después de la típica etapa infantil de las preguntas, yo seguía cuestionándomelo todo. Y así sigo. Cada cosa que ignoro es para mí un reto.

Por qué un día te decantas por estudiar la carrera de Filosofía y Ciencias de la Educación y a qué pensabas dedicarte una vez hubieras finalizado tus estudios. Y a qué finalmente te dedicaste.

Tuve alguna duda entre estudiar literatura o filosofía, pero pensé que siempre iba a seguir leyendo, pero quizás me haría falta una base sólida para comprender a los grandes pensadores. Cuando concluí la carrera entré como interina en un instituto y a los 25 años obtuve la cátedra de filosofía de bachillerato. Estuve siete años en el Instituto Azorín de Elda-Petrel, y después conseguí el traslado al Instituto el Cid de Valencia, pero pronto abandoné la enseñanza media para dedicarme a la gestión cultural, aunque lo simultaneé con cursos y conferencias en diversas universidades.

Háblanos un poco de tu trayectoria profesional. De algunos de los puestos relevantes que has ocupado en Valencia, que han sido muchos y muy importantes.

. He sido, de 1994 y hasta marzo de 1997, Presidenta de la Asociación Valenciana de Críticos Literarios.
. Desde 1996 y hasta su extinción en diciembre de 2003, Directora Cultural de la Fundación Tercer Milenio-UNESCO.
. Desde 2000 a 2011, Consellera del Consell Valencià de Cultura.

.Desde 1998 a 2015, Directora del Aula de Pensamiento, de sus publicaciones y de la revista cuatrimestral de cultura Debats, en la Institución Alfonso el Magnánimo 

. Desde 2009 a 2017, Directora de la Casa Museo-Centro de Investigación Vicente Blasco Ibáñez y de sus publicaciones.

.Actualmente soy Vicepresidenta de Cultura e Investigación de Clásicas y Modernas. Asociación para la igualdad de género en la cultura.

Por qué causas crees que merece la pena luchar con todas tus fuerzas aún hoy y, de hecho, nunca dejarás de hacerlo.

Creo que es necesario analizar de una forma racional y crítica la situación social, la historia, las ideas vigentes, la manipulación mediática… Y, de manera especial, seguir luchando por la emancipación y la igualdad de las mujeres en todos los aspectos.

El sexismo se halla en la cultura que se transmite, en el cine, en los medios de comunicación, en los videojuegos, en la ausencia de referentes femeninos en los manuales educativos, en las letras de las canciones…

¿Qué mensajes le lanzarías a la sociedad para que consiguiéramos avanzar más en el camino de la igualdad de géneros?

Es un problema estructural de toda la sociedad. El sexismo se halla en la cultura que se transmite, en el cine, en los medios de comunicación, en los videojuegos, en la ausencia de referentes femeninos en los manuales educativos, en las letras de las canciones… Se admite socialmente la cosificación sexual de las mujeres, en asuntos tan graves como pueda ser la prostitución, la pornografía…, y después nos sorprendemos de la violencia doméstica, del asesinato de mujeres. Las tareas del cuidado siguen recayendo mayoritariamente en nuestras manos, lo que implica la doble jornada, la falta de competitividad laboral, la brecha de salarios, la dificultad de promoción…

Se necesita concienciación, pero también medidas legislativas, laborales. El negocio en torno a la explotación sexual mueve intereses tan importantes como la industria armamentística o el narcotráfico. Resulta hipócrita que en una plana de los periódicos se denuncie la muerte de una mujer a manos de su pareja, y algunas páginas más adelante se dediquen secciones a contactos, cuando sabemos la tragedia de la trata y la explotación que ello encubre.

Y qué crees que las mujeres (y también los hombres) deberían saber quizás ya casi desde edades tempranas para que se pusieran quizá antes las pilas en este tema.

Es necesaria una profunda educación sentimental igualitaria. Se nos sigue formando de acuerdo a unos estereotipos enfrentados, que perpetúan el sexismo, el desencuentro emocional, incluso la violencia. A los niños se les fuerza a lograr un arquetipo viril agresivo, y a las niñas a asumir una posición subsidiaria. Se transmite un falso ideal de amor romántico que enaltece la posesión, y un modelo de relación erótica altamente masculinizado. Liberarse de todo ello sería un gran avance para lograr seres humanos más completos.

Más de uno de nosotros miramos con preocupación y desolación el declive de las letras en Secundaria y también en los estudios universitarios, qué les recordarías a los que son responsables de los planes de estudio.

Las humanidades no son un adorno, atesoran todo el esfuerzo del género humano por comprenderse, por alcanzar la belleza, por construir un mundo más justo. Sin ese conocimiento, degustado, reflexionado, es imposible tener un juicio crítico, un afinamiento de la sensibilidad. La cultura no puede entenderse meramente desde un punto de vista instrumental. Pero, además, es falso que la producción y el consumo cultural no sea rentable, si es que de eso se tratara. Luego, no hay justificación para su desaparición de los planes de estudio. No podemos negarles a las nuevas generaciones las herramientas para conocer y disfrutar lo mejor que las generaciones anteriores nos han legado.

Y también miramos con preocupación la actual crisis política y económica, supongo que lo más importante para salir de una situación crítica es primero conocerla y analizarla bien y creo que lo has hecho en más de uno de tus libros, cuéntanos un poco.

La actual crisis política viene, entre otras cosas, propiciada por el capitalismo financiero, la desregulación de los mercados y la globalización, eso hace que los estados nacionales sufran problemas que no pueden solucionar porque son supranacionales. La crisis económica ha desmantelado el Estado del Bienestar, a la precariedad de la población se suma el descrédito de la política por la corrupción. Todo ello hace que la gente descrea de las instituciones democráticas tradicionales, y se generen movimientos populistas, lo cual es muy peligroso. Urge un regeneracionismo moral y político, y también desarmar conceptualmente ciertas corrientes involucionistas, identitarias o comunitaristas que pretenden dar falsas soluciones mesiánicas.

 

"La cultura no puede entenderse meramente desde un punto de vista instrumental"

 

En 2016 recibes el premio de ensayo “Cecilia Amorós” por tu obra De Playas y Espectros (Pre-Textos, 2017), cómo te sentiste tras alzarte con este importantísimo galardón. Y qué es lo que pretendías cuando escribiste ese libro en cuestión.

En 1996 había obtenido ya el Ciudad de Valencia de Ensayo, que en ese momento se llamaba “Juan Gil Albert”, repetirlo veinte años más tarde me parece una buena cosa.

El título del libro es un guiño, por un lado a uno de los eslóganes de mayo del 68 -del que ahora se cumplen 50 años-, y al comienzo del Manifiesto comunista. Con esa playa que iba a estar bajo el pavimento he querido ver los  derroteros de las más recientes utopías sociales, cómo se ha ido construyendo el mapa conceptual de nuestro presente, que arranca de la euforia transgresora de buena parte del pensamiento de los años sesenta y setenta, para llegar a la crisis actual, en la que nuevos espectros recorren Europa: el fanatismo, el populismo, el terrorismo, la pérdida de la memoria cultural, el capitalismo financiero…

Tu ensayo sobre Simone de Beauvoir es muy ameno, ya sabemos que Simone es una de las mujeres relevantes a la que admiras, pero cuáles serían otras y por qué.

Simone de Beauvoir merece un lugar predominante en la historia de la filosofía -ese espacio que ha sido tan refractario para las mujeres-. Pero, desde un punto de vista más amplio, hay muchas por las que tengo una especial querencia. Hipatia de Alejandría, por su saber científico y su injusta muerte, despellejada por una turba azuzada por el obispo Cirilo (¡Por favor, quítenlo ya del santoral!). Christine de Pizan, que supo construir una genealogía propia en su Cité des dames. Marie de Gournay, que reivindicó la igualdad entre hombres y mujeres y tuvo que sufrir descalificación y mofa ¡por fea! Olimpia de Gouges, guillotinada por defender las Declaración de los Derechos de las Mujer y la Ciudadana. Mary Wollstonkraft por su Vindicación de los Derechos de la Mujer, muerta tras el parto de la que se convertiría en la famosa Mary Shelley. Lou Andreas Salomé, que no puede ser solo conocida por su relación con Nietzsche, Rilke y Freud. Alexandra David Neel la primera occidental en entrar en la ciudad sagrada de Lhasa…  Podría citarte muchas más…

Cómo ha sido acogidas tus dos últimas obras. Y cuáles son tus proyectos más inmediatos.

No puedo quejarme, han suscitado debate, múltiples presentaciones, y Encuentro en el Café de Flore con Simone de Beauvoir se ha convertido casi en una pequeña pieza teatral.

En cuento a mi actividad actual, te diré que últimamente he impartido una serie de conferencias en la Universidad de Cundinamarca de Colombia, que ha asumido mis trabajos sobre Transmodernidad como proyecto pedagógico. Y estoy preparando próximas intervenciones en la Universidad de Puebla (México), la cátedra UNESCO de FLACSO (Argentina) y  la Université de Grenoble-Alpes.

Mientras tanto, sigo madurando algunas ideas para futuros textos.

Y ahora me gustaría que finalizases la entrevista con algún breve fragmento que consideres especialmente significativo por el motivo que sea de tu obra.

Los ensayos son obras de hechuras largas, es difícil entresacar fragmentos significativos fuera del contexto. Prefiero, sencillamente, invitar a su lectura. El escritor siempre busca interlocutores.

Puedes comprar sus obras en: