• Diario Digital | Lunes, 18 de Junio de 2018
  • Actualizado 13:06

Se estrena “Sin rodeos”, la mejor película, hasta el momento, de Santiago Segura

Con “Sin rodeos”, Santiago Segura se ha superado a sí mismo olvidándose de la sal gorda con la que suele condimentar sus películas de Torrente y avanzando en la línea de un humor más blanco e inteligente.

Sin rodeos
Sin rodeos
Se estrena “Sin rodeos”, la mejor película, hasta el momento, de Santiago Segura

Sin rodeos” es un remake de la película chilena "Sin filtro" de Nicolás López, autor del guión junta a Diego Ayala y a la que se han añadido  como guionistas Benigno López y Santiago Segura para dar a la película un barniz de modernidad hispana y de crítica social hacia diversos males que nos aquejan en la actualidad y que en su mayoría vienen de Internet.

El día de la premier, fue un día de cine, frío y lluvioso. Un panorama idóneo para asistir a las salas de cine. Un día en que llovía a mala leche, casi a dar. Llovía más dentro del Metro que en las calles de Madrid. Aun así, el Capitol estaba repleto de amigos, actores y prensa especializada para asistir a la premier de la película, que ya antes de su estreno, había causado expectación. Por lo nuevo de Segura y por el elenco con el que se ha rodeado en esta ocasión.

La protagonista Paz, personaje que interpreta una soberbia Maribel Verdú, algo a lo que ya nos tiene acostumbrados desde hace muchos años, tiene una vida aparentemente perfecta, pero realmente no es así. Su trabajo, su pareja, sus amigas, su familia… parecen que funcionan, pero ella se siente angustiada y agobiada, sobre todo al enterarse que han contratado a una nueva jefa en la empresa de comunicación donde trabaja y que parece ser una crack de las redes sociales con poco más de veinte años, este papel lo interpreta la debutante Cristina Pedroche que cumple con creces en su primera intervención cinematográfica. Su “holi, hola”, o como se escriba, quedará en el subconsciente del espectador durante mucho tiempo, al igual que su palo selfie.

Maribel Verdú

Al reconocer Paz su desesperación, acude a la consulta de un “sanador” indio Amil Narayan, que se ha reservado el propio Santiago Segura, un nuevo registro para este camaleón de las pantallas; que le ofrecerá la solución a sus problemas: una poción mágica a base de plantas milenarias que la liberarán de la tensión que padece. Dicha poción es más potente de lo esperado y termina convirtiéndose en una persona nueva, más sincera y más valiente.

Con su nueva y auténtica personalidad empezará a decir lo que piensa y a darse cuenta de que su vida no funciona como creía. Su trabajo, su antiguo novio, su pareja, etc. son rémoras que no la permiten evolucionar hacia lo que realmente quiere y tiene que ser. Segura aprovecha esta situación para criticar las nuevas tecnologías que nos han invadido y que parece que nos han cambiado la vida. Hoy ya no se concibe ésta sin un móvil en la mano o sin utilizar las redes sociales para exponer nuestras vidas ante todo el mundo.

Los actores de los que se rodea son muchos de los de siempre, no faltan cameos pequeños como los de José Mota, Cañita Brava o Florentino Fernández, perfecto en su papel de operario de una empresa de internet. "Puntúe su grado de satisfacción de 0 a 10", le llega a decir en persona a Paz cuando le echa de su casa en una escena tronchante. Como lo son muchas las escenas de la película aunque lo que más abunda es un humor fino y posmoderno que hace reír a los espectadores durante buena parte de la proyección.

Santiago Segura aprovecha la pelñicula para criticar las nuevas tecnologías que nos han invadido y que parece que nos han cambiado la vida

Actrices como Candela Peña o Toni Acosta están perfectas en sus papeles, al igual que Quique San Francisco, en una papel muy suyo, el Gran Wyoming, que recuerda sus tiempos de médico en Buitrago pero haciendo de psiquiatra o Paco Collado. El resto cumple a la perfección su papel salvo la actriz Cristina Castaño que parece que siempre hace el mismo papel, un único registro que lleva años interpretando y del que debería salir ya.

Película más que entretenida donde destaca la originalidad del guión y el trabajo de Maribel Verdú en sus dos personalidades. Una gran actriz que encandila con la transformación personal que sufre la protagonista y que nos causa envidia. Seguiremos la evolución de su personaje para no volvernos a mordernos la lengua. Si la autocensura es la peor censura para un periodista, la cobardía y la conformidad es la peor censura que una persona se puede hacer a sí misma. Sigamos el ejemplo de Paz y dejémonos de tonterías.