• Diario Digital | Miércoles, 23 de Mayo de 2018
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“The big player”, el éxito y el gran error de Ken Uston

La historia de un hombre de negocios que abandona la vicepresidencia de la bolsa de Valores del Pacífico para dedicarse a jugar al blackjack parece un argumento de ficción, pero en realidad se trata de hechos reales.

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“The big player”, el éxito y el gran error de Ken Uston

Ken Uston, nacido Kenneth Senzo Usui ,fue un ejecutivo estadounidense que desde muy pequeño, demostró unas habilidades intelectuales fuera de lo común (Yale le aceptó en sus aulas a los 16 años). Su carrera meteórica hasta altos puestos de responsabilidad no le impidió desarrollar una actividad que parecía satisfacerle más que los grandes despachos: jugar al blackjack.

Pero con su capacidad intelectual, jugar al blackack no era nunca una cuestión de emociones provocadas por el azar, Uston desarrolló con el paso de los años una técnica bastante lucrativa de conteo de cartas. Tras ser contactado por otro jugador experimentado que además tenía su propio equipo de contadores de cartas, Uston lo dejó todo y se dedicó profesionalmente al juego.

El blackjack es de los pocos juegos donde el azar deja algo de margen a las capacidades del jugador, y fruto del don que Uston poseía para controlar las estadísticas y contar cartas formó parte de un grupo que en los setenta hizo fortuna en los casinos de Las Vegas.

Pero las inquietudes de Uston iban más allá, y además de seguir tocando en sesiones de jazz escribió la que sería su primera obra, “The big player”, en la que narraba las anécdotas y los métodos que utilizaba con su equipo para hacer saltar a la banca. Jazz, divorcio, casinos, juergas… solo le faltaban unos cuantos agentes secretos para estar viviendo en primera persona alguna emocionante novela negra.

portada The big playerEl libro en realidad tampoco desvelaba el cómo, tan sólo contaba el qué, pero con tan poca fortuna que hacía mención a los nombres reales de los integrantes del equipo. A partir de ahí tuvo que volver a jugar en solitario hasta que formó su propio grupo que empezó a desplegar su arte en los casinos de Atlantic City.

En la actualidad se ha incluido una actualización acerca de las técnicas para ganar al blackjack incorporadas por Roy Hoppe, un genio del ajedrez. Gracias a su aportación se puede saber algo más acerca de la técnica utilizada por el grupo en el que militaba Uston (que fue reclutado por Al Francesco).

Los grandes jugadores de cartas, y más aún si el blackjack es su especialidad, han dado rienda suelta a sus inquietudes literarias con frecuencia. Pero sin duda la figura controvertida y romántica de Uston le convierte en el profesional más carismático que ha tenido este juego en su historia. No en vano fue capaz de vencer en los tribunales a los grandes casinos de Las Vegas que ante las capacidades de su equipo habían decretado vetarles la entrada.

Hubo un antes y un después en el blackjack sin duda desde que Ken Uston escribiera su obra, puesto que con la ley a su favor los casinos tuvieron que recurrir al ingenio introduciendo nuevas reglas que impidieran las victorias de jugadores que empleaban su técnica.

Pero su bibliografía no termina aquí: escribió hasta dos obras más sobre el tema (Million Dollar Blackjack y Ken Uston On Blackjack) y, cuando su vida se desvinculó del juego debido a que ni los disfraces lograban introducirle de nuevo en las grandes timbas, empezó a aplicar sus habilidades a los video juegos, siendo capaz de descubrir mucho acerca de cómo ganar al Pac Man (Mastering Pacman).

mastering pacmanSin duda sus experiencias dan para muchas novelas, una lástima que la insatisfacción personal fuera la norma durante su vida, que terminó demasiado pronto en París. Ken intentó durante toda su vida tratar de ser parte de la vida de los suyos, con extravagantes y costosos acercamientos a sus hijos.

Sin embargo el haber dejado atrás una vida más estable le alejó de sus raíces. Tener que acudir de incógnito a los casinos le convirtió en un experto en disfraces pero sin duda no le convertía en un modélico padre o esposo.

Nos deja un legado que no es más que un intento de compartir el funcionamiento de una mente brillante atrapada en un mundo no exento de riesgo como el de los casinos.