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"Si pudiera te daría una patada", de Mary Bronstein: La mala madre

jueves 15 de enero de 2026, 17:16h
Si pudiera te daría una patada
Si pudiera te daría una patada

Hay espectadores tan atrevidos que no tienen reparo alguno en ver una película solo por su título, y en esta ocasión es lo que me ocurrió. Claro, había oído y leído en un montón de medios de comunicación que Rose Byrne se lucía en una de las mejores interpretaciones de su carrera (no en vano ganó el Oso de Plata en Berlín por este papel protagonista en lo que se espera sea el primero de muchos premios) y que además Conan O'Brien (uno de los presentadores de talk show más populares de norteamérica) salía en un rol secundario, pero no quería saber nada más de antemano e incluso me ahorré el visionado del trailer de rigor.

Por suerte, porque me quedé sin aliento varias veces por todo lo que pasó y lo que la película evocaba. Si hubiera tenido que seguir el "viaje" del personaje de Byrne, probablemente me habría vuelto completamente loco al tercer minuto. ¿Podría ser ese misterioso e increíblemente poderoso "poder de madre" después de todo?. Sea como sea: espero que la pura honestidad de la historia evoque un reconocimiento y/o recuerdos muy fuertes para muchas madres (e hijas). Aunque sospecho que eso también podría ofrecer algo de "consuelo"...

La trama nos presenta a Linda (Byrne), quien ha dejado un poco de lado su trabajo como psicoterapeuta, porque su hija (¿sin nombre?) (Delaney – The Roses – Quinn) necesita atención las veinticuatro horas, los siete días de la semana. Poco a poco se hace evidente que es un privilegio que a Linda se le permita brindar esta atención, porque en el hospital, donde se supone que suele asistir a reuniones, la Dra. Spring de guardia (¡la misma directora Mary Bronstein!) constantemente "amenaza" con reconsiderar la cantidad de atención que necesita su hija. En otras palabras: además de que Linda prácticamente ha dejado su trabajo, tiene que hacer todo lo posible para estar tan presente en la vida de su retoña, que se ha convertido en la suya. Sobre todo porque su esposo Charles (Christian – True Romance, Mr. Robot (TV) – Slater) a menudo está fuera durante semanas, o incluso meses, e incluso parece haberse desentendido de la dantesca situación familiar.

Y así el desarrollo argumental nos va llevando a unos vericuetos que transitan entre el humor negro y el drama sincopado, hasta llegar a un final apoteósico que aquí no desvelaremos pero que en el cine hizo dar un respingo a más de uno, por lo que tiene de inesperado aunque lógico, si hemos atendido a todo lo que la pobre mujer ha tenido que sufrir a lo largo de las casis dos horas de metraje. Porque por mucho que Linda "tenga" que mantener su vida bajo control, al final se da cuenta de que esa "verdad" que una vez imaginó en su cabeza es el único obstáculo. Tanto es así que criar a su hija enferma a veces parece desesperantemente fatal. Hasta que descubre que no se puede vencer a la naturaleza, a "lo que es", y que aceptar ese destino resulta ser, y sigue siendo, la clave del "éxito".

Atrapada en un mundo lleno de objetos físicos y materiales, la vida de Linda se limita a unos pocos espacios. A lo largo de la película, estos espacios —un apartamento con un agujero en el techo, un motel y una sala de terapia— se dividen de una manera que refleja toda su vida actual. Si bien estos espacios la mantienen dinámica dentro de su situación actual, también le causan angustia existencial. La prolongada ausencia del personaje infantil plantea serias preguntas sobre su existencia, a la vez que nos permite observar la vida de Linda a través del reflejo de un eco invisible e incorpóreo. Con su humor más bien negro tirando a tizón, Si pudiera te daría una patada, una producción de A24, se presenta al espectador como una pesadilla tranquilizadora y oscura. La enfermedad crónica y el problema estomacal intratable, que impregnan toda la composición de la película como un cáncer, a veces hacen que el agujero en el techo parezca el menor de los problemas. En este sentido, el peso de la estructura comparativa del problema existencial se deja a la interpretación del espectador a través de los personajes.

Si eres de los que ven películas solo por relajación (que es un objetivo igual de "noble", claro está), y por lo tanto prefieres quedarte en niveles más "familiares", entonces no creo que esta película sea para ti...

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