Nuestro poema de cada día
16/01/2026@11:11:00
Intitulado y anónimo, el soneto que comienza con el endecasílabo “No me mueve, mi Dios, para quererte” está considerado como una de las composiciones de más desbordante lirismo de la literatura española. Con razón lo incluyó Marcelino Menéndez Pelayo en su célebre antología Las cien mejores poesías líricas castellanas (Edicomunicación, Santa Perpetua de la Mogoda -Barcelona-, 1993); y para el eminente crítico Marcel Bataillon, constituye “el más ilustre soneto de la literatura española”. Estos son los catorce versos de esta apasionada manifestación de amor a Cristo, cuya dimensión humana sobrecoge al lector: