23/01/2026@07:07:00
Antes se decía: Papá, ¡ven en tren! Ahora es mejor viajar en bicicleta para que no nos pase nada y, además, está subvencionado. A estas alturas no ha habido ninguna dimisión por la tragedia de Adamuz. Es nuestra piel de toro no dimite ni dios. Y la población tan pancha. Nos da igual ocho que ochenta. Ya estamos acostumbrados a la corrupción y a la inoperancia de nuestros dirigentes. Azucena del Valle nos hace un repaso de nuestras catástrofes ferroviarias en el artículo y nadie parece que quiera solucionarlo. No sé si vivimos en un país de pandereta y tercermundista o son nuestros políticos el mono que danza al son de esa pandereta.