Zadar eds. 2026
10/09/2026@20:20:00
Bajo la denominación aparentemente precisa de «microrrelatos», este volumen reúne pequeñas ficciones, escenas de observación, apuntes autobiográficos, diálogos, meditaciones, parábolas, ejercicios de humor, recuerdos y fugaces iluminaciones que constituyen una suerte de cifra secreta de lo cotidiano. No se trata tanto de narrar acontecimientos como de descubrir, en aquello que normalmente pasa inadvertido, la posibilidad de una revelación. Con humor, ironía y una imaginación que se desplaza sin advertencia entre la realidad y el sueño, estos textos proponen mirar las cosas hasta que comiencen a decir algo distinto de lo que parecían decir: una bicicleta, un pájaro, una ventana, una conversación, un amigo ausente o una imagen detenida pueden abrir de pronto una puerta hacia el deseo, la muerte, el misterio de ser quienes somos, qué significa estar aquí o de qué manera el tiempo transforma aquello que creemos recordar.
Zadar eds., 2024
La obra que nos convoca hoy es un volumen singular, un mosaico de pensamientos, citas y fragmentos que escapa de las categorías literarias convencionales y que propone una identidad del autor construida desde fuera. Ricardo Martínez-Conde traza aquí un mapa de ecos donde cada página es una puerta entreabierta a través de la cual resuenan voces que parecen llamarse unas a otras a través del tiempo, construyendo una especie de “constelación intelectual” en la que conviven la filosofía, la literatura y el pensamiento universal.
Zadar eds., 2018 (Reeditado en 2024)
En El tiempo en las manos encontramos una cuidada colección de microrrelatos que explora los territorios del recuerdo, el amor, el paso del tiempo o la creación artística desde una mirada atenta a las revelaciones de lo cotidiano: estas piezas breves convierten una mariposa, una conversación inesperada o el simple rumor del viento en materia literaria y reflexión existencial. Con una escritura sutil, sugerente y cargada de simbolismo, el autor invita al lector a contemplar la realidad y descubrir, tras la apariencia de las cosas, un espacio misterioso donde habitan la emoción y el asombro (lo inesperado).
Acantilado, 2026
Un lenguaje suelto, abierto, animado por la curiosidad y el conocimiento –exigencias que propicia el vivir- es lo que muestra este libro que cautiva por su decir y que evoca, en un momento u otro, la figura de la madre como vínculo de significación y unidad.
Acantilado, Barcelona, 2026
Aquí el homenajeado es Dante, pero bienvenido sea el ejemplo traído para sustentar el sugerente título.
Zadar eds., Madrid. 2025
Memorias. Espejos es un libro que camina entre la evocación introspectiva (una suerte de autobiografía) y la reflexión moral. Dividido en dos partes claramente diferenciadas —Memorias y Espejos—, el volumen articula un recorrido reflexivo que va desde la reconstrucción de la experiencia infantil hasta la observación del yo adulto proyectado en figuras ajenas, configurando una meditación sostenida sobre la identidad y la memoria.
“El haiku parece haber sido una oración que se redujo a tres versos”
El reconocido autor gallego Ricardo Martínez-Conde ha presentado su más reciente obra titulada "Diálogos naturales" en un evento celebrado en el Ateneo de Madrid. Este libro promete ser una contribución significativa al campo de los haikus y su innovadora muestra generó gran expectación entre los asistentes y amantes de la literatura y del verso.
El nuevo texto del autor que nos ocupa, Ricardo Martínez-Conde (‘Una de las voces más sensibles de nuestro panorama actual’ a decir de la profesora irlandesa Rosalyn O´Gondar) lleva por título “Lo propio del esperar” y está a medio camino entre el aforismo y el microrrelato. En ocasiones, cuesta diferenciarlos porque existe una simbiosis entre ambos géneros que da como resultado un relato aforístico. Sí advertimos en esta ocasión con respecto a su libro anterior de micro-relatos, es que hay más referencias a la actualidad, con fechas determinadas, algunos de los cuales hacen mención a sucesos conocidos.
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Ediciones Vitruvio. 2015
Un libro, por definición, es una sucesión, una flecha que va de la primera a la última página, y toda flecha, ya lo sabía cierto griego perplejo ante una tortuga, es una forma de dudar sobre si el movimiento existe. Martínez-Conde no ignora esta forma de especulación. Sus poemas avanzan y, al mismo tiempo, se demoran en la posibilidad de no haber avanzado nunca, como si cada composición fuera una variación sobre un único poema inmóvil, anterior al libro, del cual estas páginas fuesen su sombra proyectada. En su refinado sentido de la composición, las piezas que componen el libro no obedecen a una acumulación arbitraria: determinados motivos reaparecen, cambian de tonalidad, se enriquecen con nuevos matices y terminan construyendo una unidad profunda que el lector percibe incluso antes de identificarla racionalmente No sería impropio imaginar que este libro ha existido siempre y que el autor no ha hecho sino descubrirlo lentamente, como quien reconoce un sendero oculto en un bosque frecuentado durante toda la vida.
Galaxia Gutenberg, 2026
El filósofo, aquí, aborda su obra desde un punto de vista crítico, analítico, y somete a examen (¿de nuevo?) aquello que ha sido materia de su trabajo académico, de su reflexión en el sentido más amplio.
Fundación Jorge Guillén, 2020
El lector es una obra compuesta por versos breves, pequeñas escenas conformadas por elementos aparentemente sencillos —una nube, un gorrión, una gota de lluvia, la luz de la mañana o el silencio de un paisaje— que adquieren una gravedad casi metafísica y que el autor convierte en punto de partida para una meditación sobre el tiempo, la memoria, la identidad y el sentido de la experiencia humana. Así, por ejemplo, el libro sugiere que incluso cuando el paisaje parece no haber cambiado, algo esencial ha sucedido: “el silencio, en apariencia el mismo, ha cambiado de postura”.
Erasmus eds., Córdoba, 2025
A veces pareciera que, ya dentro de la propia historia, fuese la leyenda quien viniera –a posteriori!- a darle un significado que necesita y, por extensión, humaniza.
Cuaderno de bitácora, obra compuesta por cuatro volúmenes escritos por Ricardo Martínez-Conde, se sitúa deliberadamente al margen de los géneros convencionales. No es un diario íntimo en sentido estricto, sino, más bien, un ejercicio sostenido de introspección filosófica y estética, articulado en fragmentos que adoptan la forma de anotaciones fechadas, reflexiones sueltas y observaciones sobre la experiencia cotidiana, sin progresión narrativa ni voluntad de cierre. Esta estructura no es un rasgo accesorio, sino un principio coherente con la poética del texto, que renuncia deliberadamente a la narratividad para privilegiar la meditación sostenida y la observación especulativa.
Acantilado, Barcelona, 2025
El profesor Argullol, prolífico autor de cultura escrita en sentido amplio, pronto nos ayuda a entrar en el tema, tan querido por él, del Renacimiento, si bien, como no podría ser menos, bajo premisas concretas: “…un hecho sin embargo permanece, sin embargo incontrovertible: la representación del cuerpo humano en la pintura y la escultura del Quattroccento –con importantes legados del siglo anterior –significa una etapa con atributos estéticos estrictamente propios y diferenciados”. En realidad, podríamos decir que ética y estética –en lo humano, en el arte- han sido preocupaciones que han diferenciado positivamente su labor escrita.
Dicen las crónicas que el Caballero andante murió, y que lo hizo como Alonso Quijano, para quien sus amigos y convecinos desearon al final una vida sin tanto agitamiento como el ya habido en su flaco cuerpo, pero es verdad también que, a tal propuesta de sosiego respondió el Caballero: “tened por cierto que, ahora sea Caballero andante o pastor por andar, no dejaré siempre de acudir a lo que hubiéredes menester, como lo veréis por la obra”.
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