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pensamiento

"Breviario para malas mujeres" de Rosa García Perea es el título del libro de poemas que acaba de publicar la editorial Berenice. Todo un manual de instrucciones cargado de ironía, sensualidad y autocrítica con gran dosis de humor donde la autora brinda una mirada lúcida y madura sobre el universo femenino y los innumerables clichés que lo atenazan.

Pasado & Presente, Barcelona, 2018

Homenaje a la literatura, homenaje a la lectura, homenaje, al fin, al autor (conocido o no) este libro es un muestrario de reconciliación entre el hombre libre y la imaginación, la inteligencia, la curiosidad del vivir.

Machadolibros, Madrid, 2018.

El arte ha generado tradicionalmente un deseo de transmisión unido a una forma libre de decir, de expresarse. Resulta, si acaso, un tanto paradójico, sin embargo forma parte de la propia libertad a la que todo artista ha de aspirar; en la referencia del otro, de la obra o los dictados del otro, hay –o así lo ve o pudiera verlo el artista- una invitación implícita a la transgresión, lo que llevará a un arte nuevo, a una forma distinta del decir, que tal es la naturaleza de todo arte. Más, tal vez, cuando ese decir se guarde en la música.

Traducción: Eduardo Zeind Palafox

La pretérita semana anoté que arte y propaganda nunca se separan totalmente, y que lo que se supone es puramente estético juicio es siempre corrompido por amplios afanes morales o políticos o religiosos. Y añadí que en conflictivos tiempos, tales como los recién idos diez años, en que la persona pensante no podía ignorar los sucesos que lo circundaban ni soslayar partidismos, esos sustanciales afanes fueron empujados hasta la superficie de la conciencia. El criticismo deviene más y más cínicamente partidista, e incluso la pretensión de imparcialidad se dificulta. Mas no se puede inferir de ello que no hay tal cosa como el juicio estético, que toda obra de artista es ramplonería, sólo panfleto político que puede juzgarse como tal. Si así razonamos movemos nuestra mente hasta calleja sin salida, en la que ingentes y obvios acontecimientos devienen inexplicables. Para ilustrarlo examinaré gran pieza de moral, de criticismo no estético -criticismo antiestético, dígase-, que es de lo más egregio que se ha escrito: el ensayo de Tolstoi acerca de Shakespeare.

Entrevista realizada por Rolando Revagliatti

José Ioskyn nació el 20 de agosto de 1962 en la ciudad de La Plata (donde reside, alternando con la ciudad de Buenos Aires), la Argentina. Es Licenciado en Psicología (1991) por la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de La Plata. Artículos suyos de psicoanálisis han sido publicados en medios digitales, tales como la revista de psicoanálisis y filosofía Consecuencias, de la Escuela de la Orientación Lacaniana, la revista de la NEL de México, el blog Liter-a-tulia de España, y Acheronta, de su país.

Hermida editores, Madrid, 2018

El pensamiento filosófico acaso obtenga su mayor virtud, sus mejores frutos, atendiendo al contraste, a la dialéctica en la medida en que una certeza contrastada se acuña de un valor añadido. Tal es el caso de Shestov, un autor no muy difundido entre nosotros pero que aporta un lenguaje denso y claro, analítico e intuitivo a un tiempo para desvelar argumentos con el marchamo de eso que Zubiri reclamaba como principio simple de la intelección (sin el aparato retórico que, según él, aportaba Kant) como ejercicio razonador: “La intelección humana –escribe el pensador vasco- es la mera actualización de la realidad en la inteligencia sentiente” Inteligencia sentiente, un argumento subjetivo importante.

Escrito en las postrimerías de una todavía joven República de Weimar, "Poder y naturaleza humana" (1931) reflexiona sobre la fragilidad de la vida política en tiempos de crisis y constituye un llamamiento filosófico contra el olvido generalizado de lo político entre las capas burguesas en general, y entre los intelectuales en particular.

Taurus, Madrid, 2018

¿Es el sentido del discurso, el transmisor cierto de quien lo emite? ¿Es el que escucha el destinatario de una verdad sincera, válida, eterna incluso? Así habría de entenderse si damos fe a todo aquello que nosotros –también a lo largo de la historia- ha sido un discurso de consolación, de voluntad, de proyecto constructivo, más sería falso –puesto en evidencia por la propia historia- que tal cumplimiento se haya dado en el enunciador o transmisor.

El cuarto volumen de las Obras Completas de María Zambrano se publica en dos tomos, I y II, que recogen los seis últimos libros de la autora nacida en Vélez-Málaga con los que se completan los veintitrés que ella dio a publicar.

"Ortega y Gasset. El gran maestro" es el título del nuevo ensayo que acaba de publicar la editorial Almuzara, obra de Agapito Maestre quien estudia la figura de este pensador: “un filósofo-ciudadano, un filósofo en la calle, cuya idea central fue la vertebración del Estado-nación democrático y la crítica de su deriva totalitaria”.

"Los mayores de hoy estamos decididos a ser actores de la vida en sociedad y ya no nos conformamos con seguir siendo simples espectadores que aguardan en silencio y actitud pasiva la llegada de la muerte", afirma Paca Tricio en su libro.

El catedrático Justo Serna hace en "Leer el mundo" una aproximación de la visión del mundo del semiólogo más importante del siglo XX, Umberto Eco.

Clara Serra, una de las principales voces de nuestro país sobre el feminismo, asegura que es la revolución del siglo XXI y presenta este manual para saber abordarlo y desactivar algunos prejuicios.

Joaquín Díaz es, quizá, el mayor folklorista de nuestro país. Como intérprete ha recorrido toda la península mostrando las canciones que ha recuperado del olvido gracias a su ardua labor. Todos sus conocimientos ha sabido llevarlos a libros inspirados que se han convertido en consulta obligada para todos aquellos que quieran conocer nuestra tradición musical.

Reflexiones filosóficasa la luz de la revelación

El científico no necesita ser creyente para hacer buena ciencia; aunque sí necesita de unos mínimos principios morales para aplicarla de un modo u otro, porque no todo lo que es posible es deseable y beneficia al ser humano. El teólogo necesita conocer los resultados más seguros de la ciencia, aunque la ciencia no sea criterio de la dogmática.