De Samaniego... El león vencido por el hombre
Cierto artífice pintó
una lucha en que, valiente,
un hombre tan solamente
a un terrible león venció.
Otro león que el cuadro vio,
sin preguntar por su autor,
en tono despreciador
dijo: -¡Bien se deja ver
que es pintar como querer,
y no fue león el pintor!".
Félix María de Samaniego: Fábulas. Madrid,Editorial Castalia, 1991, 4.ª edición. ColecciónClásicos Castalia, núm. 7. Ernesto Jareño, editor literario.
El león vencido por el hombre. Fonoteca de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes: https://www.cervantesvirtual.com/portales/biblioteca_literatura_infantil_juvenil/220825_el_leon/
Apoyo léxico. Artífice. Artista, persona que cultiva alguna de las Bellas Artes. Despreciador. Que indica desprecio y desestimación. Samaniego, en diez versos octosílabos, y combinando una redondilla con una sextilla aguda, da la palabra a un león para que este, con sentido irónico, no muestre la menor extrañeza ante el hecho de que un pintor reproduzca en su cuadro la victoria de un hombre sobre un león, ya que cada cual relativiza los hechos interpretándolos a través del filtro de sus propias opiniones. En este sentido, la fábula encierra una moraleja que nos pide desarrollar la suficiente capacidad de razonamiento crítico para juzgar las realidad tal cual es, sin distorsionarla en razón de nuestros intereses o de nuestros prejuicios. Este conjunto de octosílabos es de gran sonoridad y perfecta andadura rímica. La redondilla presenta rimas consonantes /ó/ (versos 1 y 4): “pintó/venció”) y /-énte/ (versos 2 y 3: “valiente/solamente”). Y en cuanto a la sextilla aguda, y dentro de la flexibilidad -con ciertas restricciones- que presenta esta estrofa, el poeta ha dejado libre uno de los versos -el 1: “vió”)-, aunque ha respetado el resto de las normas métricas: los versos 2, 3 y 6 riman en /ór, / (“autor/despreciador/pintor”), y los versos 4 y 5 en /-ér/ (“ver/querer”). A la agilidad del estilo contribuye, sin duda, la ligereza de los versos. Sin embargo, el estilo, aparentemente sencillo, encierra ciertas complejidades debido a la estructuras sintácticas empleadas (repárese en que hay mezcla de estilo: directo -el parlamento del león está introducido por un verbo de “lengua” -“dijo”-) e indirecto (la voz del narrador). Lo que sí es sencillo es el léxico: tres adjetivos (“hombre valiente” -versos 2 y 3), “terrible león (verso 4) y “tono despreciador”; y la constante repetición de palabras o de variaciones sobre el mismo lexema (políptopton): “hombre” (título y verso 3³), “león” (título y versos 4, 5 y 10), “pintó/pintar/pintor” (versos 1,9 y 10, respectivamente), “vio/ver” (versos 5 y 8, respectivamente),
Bibliografía.
Antonino M. Pérez Rodríguez: “Las Fábulas de Samaniego: La ‘Educaciòn para la ciudadanía’ del siglo XVIII”. https://www.vallenajerilla.com/berceo/antoninoperez/samaniego.htm Emilio Palacios Fernández: “Biografía de Félix maría de Samaniego”. https://www.cervantesvirtual.com/portales/felix_maria_de_samaniego/autor_biografia/
… A Feijoo.
De fray Benito Jerónimo Feijoo reproducimos un fragmento (§. IX) del Discurso XVI (tomo I) del Teatro Crítico Universal, escrito con el estilo lento y premioso que le caracteriza. Feijoo expone un apólogo de Carduccio cuya moraleja podría resumirse en la expresión coloquial “cada cual arrima el ascua a su sardina” (es decir, que aprovecha, para lo que le interesa o importa, la ocasión o coyuntura que se le ofrece). Porque, en efecto, en el texto toman la palabra, sucesivamente, el hombre y el león, en un breve diálogo en el que cada cual argumenta en favor de sus propias tesis. A la verdad, bien pudiera responderse a la autoridad de los más de esos libros con el apólogo que a otro propósito trae el Siciliano Carduccio en sus Diálogos sobre la Pintura. Yendo de camino un hombre, y un león, se les ofreció disputar quiénes eran más valientes, si los hombres, si los leones: cada uno daba la ventaja a su especie; hasta que llegando a una fuente de muy buena estructura, advirtió el hombre que en la coronación estaba figurado en mármol un hombre haciendo pedazos a un león. Vuelto entonces a su contrincante en tono de vencedor, como quien había hallado contra él un argumento concluyente, le dijo: Acabarás ya de desengañarte de que los hombres son más valientes que los leones, pues allí ves gemir oprimido, y rendir la vida un león debajo de los brazos de un hombre. Bello argumento me traes (respondió sonriéndose el león): esa estatua otro hombre la hizo, y así no es mucho que la formase como le estaba bien a su especie. Yo te prometo, que si un león la hubiera hecho, él hubiera vuelto la tortilla, y plantado el león sobre el hombre, haciendo gigote de él para su plato.
Fray Benito Jerónimo Feijoo y Montenegro: Teatro críticouniversal. Discursos varios en todo género de materias,para desengaño de errores comunes. Tomo I, Discurso XVI(“Defensa de las mujeres”)., (§. IX, 58))Apoyo léxico. Disputar. Discutir, debatir, hablar sosteniendo opiniones distintas sobre un asunto. Especie. Grupo de individuos que tienen ciertos caracteres comunes por los cuales se asemejan entre sí y se distinguen de los demás grupos. Coronación. Coronamiento, remate con que se adorna la parte superior de un edificio. Contrincante. Adversario, antagonista, persona que está en oposición con otra. Argumento. Razonamiento que se emplea para convencer a otro de aquello que se afirma. Volverse la tortilla. Suceder una cosa al contrario de lo que se esperaba o era costumbre. Gigote. Guisado de carne picada rehogada con manteca. Por extensión, cualquier otra comida picada en pedazos menudos. Hacer gigote una cosa. Hacerla menudos pedazos.
El contexto del texto. En este Discurso (“Defensa de las mujeres”), y desde posiciones nada frecuentes en su época, iFeijoo ntenta acabar con el prejuicio de que las mujeres están limitadas naturalmente en su entendimiento, y de que solo pueden realizar “oficios caseros”, al estar incapacitadas para otras actividades. Por otra parte, y haciendo gala de una loable imparcialidad, Feijoo se muestra partidario de la igualdad entre ambos sexos. Y para desdeñar la tesis de que las mujeres son inferiores a los hombres en cuanto a inteligencia, recurre -como argumento de autoridad de carácter dialéctico, al apólog0o de Carduccio -en el que nos hemos centrado-; y, de esta forma, les quita la razón a aquellas obras que desprestigian a las mujeres desde una posición interesada, al no considerar en absoluto el punto de vista contrario. Por su intrerés, ofrecemos el texto completo (en edición digital en la Biblioteca Feijoniana del Proyecto Filosofía en español): http://www.filosofia.org/bjf/bjft116.htm
Grabado de Juan Bernabé Palomino a partir del retrato
(perdido) de Feijoo realizado por Francisco Antonio
Bustamante a finales de 1733 o a lo largo de 1734.
Los antecedentes en Esopo. El Hombre y el León. Un hombre y un león viajaban juntos, llegaron á un lugar donde vieron una estatua de piedra que representaba un atleta ó á Hércules cuando desquijaraba á un león. Esto que tú ves, dijo el hombre al leon su compañero, prueba que los hombres somos mas fuertes y mas valerosos que vosotros los leones. Respondió el león: si entre nosotros se hallasen escultores, como los hay entre vosotros, verías muchos mas hombres despedazados por los leones, que leones muertos por los hombres. Muchas historias vemos pintadas que no son verdaderas; pues hay hombres que con solo coger un pincel tierno, harán en está vida, que sea cielo el mismo infierno.
Fábulas de Esopo, filósofo moral, y de otros famosos autores:.Barcelona, Juan Francisco Piferrer, impresor de S.M., 1845.
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