Ellos son Nuria, Mía y Adrián. ¿Cuál es su secreto? The Wild Market es una gran familia de artistas, como lo define Nuria, que se une para buscar el lado más salvaje de la creación. La feria del libro surge de una idea preciosa: dar cabida a los autores autopublicados que tienen más difícil darse a conocer y llegar a los lectores. Mía nos habla de romper barreras digitales y de exponerse como autores al público, contar en primera persona el proceso creativo y crear sinergias entre los expositores para que puedan ayudarse. Adrián recalca que hay personas que no son tan lectoras, pero se dan la oportunidad de leer porque existen este tipo de eventos que les acercan a la literatura. Nuria se emocionaba contándonos que una de las cosas que más orgullo les produce es haber conseguido dar espacio a expositores de otras provincias, como la librería Cristina de Cantabria, o haber dado su primera oportunidad a autores que comenzaron vendiendo un solo libro y que ya tienen varios publicados. Han visto crecer su feria y, a la vez, a todos aquellos que participan en ella. Mía destaca que los expositores trabajan juntos creando sinergias de colaboración; más allá de las ventas, hay un sentimiento de comunidad. Adrián insiste en la comunidad, una de artistas, que gusta de compartir conocimientos y siempre está dispuesta a dar charlas y crear talleres para transmitir aquello que les ayudó en su camino.
Entienden que el crecimiento de esta feria es un trabajo conjunto entre organizadores, expositores y público. Cada año son más las personas interesadas en participar. Comenzaron con 17 expositores y ya están en los 70; esto no es casualidad y, en gran medida, se debe a la libertad que The Wild Market facilita a los participantes. Dedican muchas horas al estudio de las marcas que participan y a su colocación en el recorrido de la feria, para que ningún producto opaque a otro y todos tengan las mismas oportunidades.
Durante el fin de semana convivimos con algunos autores autopublicados como Andreína Navarro, una escritora versátil que se atreve con géneros como el crecimiento personal, los libros infantiles y las historias autobiográficas. Ella nos contaba cuánto disfruta esta feria porque el público que acude tiene la mente abierta y leen de todo. David Santos, profesor de infantil y primaria, escribe libros infantiles, de esos que contienen moraleja y aportan aprendizaje a los niños además de divertirles. Yubiry Sebastián nos contaba que, como autora, no tiene tanto recorrido en ferias, pero X-Madrid le ha dado la oportunidad de aprender de otros compañeros y acercar sus libros a los lectores. También encontramos a la autora de fantasía Silvia. P. Martín, una exitosa escritora autopublicada que nunca pierde la sonrisa. Y, por supuesto, estaba David Álvarez, un incombustible autor que tiene todas las fechas de cada feria en su agenda para promocionar sus libros.
Pero no solo había autores autopublicados en X-Madrid; abundaban librerías, editoriales, ilustradores y puestos con todo tipo de productos asociados a los libros o al entorno de lectura. Una habitual de esta feria es Verónica, de la marca Date un capricho, que pone a disposición del público dragones decorados a mano, mini estanterías de fantasía y marcapáginas de ensueño.
Quizá el stand que más nos llamó la atención, por ser un rara avis, fue el de Wardelapaz. Allí el público podía encontrar cómics y vinilos de colección, obras que ya no están disponibles en el mercado o que son difíciles de encontrar. Pasear entre sus cajas y bucear en ellas buscando ese artículo exclusivo, como hacíamos décadas atrás, impregnaba de encanto nostálgico la feria.
Sin duda, esta feria marca un hito del fomento de la lectura entre los jóvenes, pues el centro comercial X-Madrid dispone de una amplia oferta de actividades para ellos. Y el público ha demostrado que, a la hora de comprar un libro, lo interesante es la historia y no la forma en la que ha sido publicada.
En definitiva, en Bookólicos disfrutamos mucho de este evento literario, tendimos lazos de colaboración y conocimos a personas maravillosas que pivotan en torno al sector del libro. Volvimos a casa tocados por la varita de la comunidad que rodea a The Wild Project y deseando que pasen los meses para apuntarnos a la siguiente Feria del Libro X-Madrid.