Reseña de la novela histórica "El juicio", de Luis Zueco
12/03/2026@13:31:00
Goya estaría sordo, pero no estaba ni ciego ni manco. Al contrario, estos otros sentidos —el de la vista para discernir y el del tacto para manejar los pinceles y plasmar en el lienzo o en el cobre la sociedad que contemplaba—, se potenciaron en su brillante cerebro de artista, pero también de persona de su tiempo, la consabida neuroplasticidad.