www.todoliteratura.es

Solo te hace falta morir en la plaza

Vivir desde la propia muerte, y de ese modo, construir un universo telúrico, rompedor, punzante, autodestructivo y a contracorriente de uno mismo y de los demás. Azotes fabricados de palabras. Léxico amordazante como la más pesada de las cadenas. Solo te hace falta morir en la plaza no va de arrodillarse ni de resignarse.
  • 1