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9788481514865

Nuestro poema de cada día

La guitarra en el "Poema del cante jondo" lorquiano

En "Seis caprichos", Federico García Lorca explora la guitarra como símbolo de emociones profundas. A través de versos heterométricos y metáforas, presenta su dualidad: desde la alegría del baile hasta el llanto melancólico. La guitarra se convierte en un vehículo para expresar la tristeza y el dolor del alma andaluza.
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Nuestro poema de cada día

Los “Seis caprichos”, de García Lorca

Al Poema del cante jondo pertenecen los “Seis caprichos”, sección dedicada a Regino Saniz de la Maza (1896-1981), notable guitarrista que mantuvo una estrecha amistad con Federico García Lorca, desde que se conocieron en la Residencia de Estudiantes de Madrid, en marzo de 1920; una amistad que duró 16 años -hasta la muerte del poeta, en 1936-, y que resultó enriquecedora tanto en el ámbito de la guitarra como en el de la poesía. [El capricho es una pieza musical, predominantemente instrumental, compuesta de forma libre y fantasiosa, y de carácter vivo y animado].