Vicente Aleixandre: La fusión entre el ser amado y la naturaleza en su poesíaEl poema "Unidad en ella" de Vicente Aleixandre explora la fusión entre amor y muerte, donde el amante anhela integrarse con la amada y la naturaleza. A través de imágenes surrealistas, se expresa un deseo profundo de unidad cósmica, reflejando la intensa conexión entre el ser y el universo.
Unidad en ella
Cuerpo feliz que fluye entre mis manos,
rostro amado donde contemplo el mundo, donde graciosos pájaros se copian fugitivos, volando a la región donde nada se olvida. Tu forma externa, diamante o rubí duro, 5
brillo de un sol que entre mis manos deslumbra, cráter que me convoca con su música íntima, con esa indescifrable llamada de tus dientes.
Muero porque me arrojo, porque quiero morir,
porque quiero vivir en el fuego, porque este aire de fuera 10 no es mío, sino el caliente aliento que si me acerco quema y dora mis labios desde un fondo. Deja, deja que mire, teñido del amor,
enrojecido el rostro por tu purpúrea vida, deja que mire el hondo clamor de tus entrañas 15 donde muero y renuncio a vivir para siempre. Quiero amor o la muerte, quiero morir del todo,
quiero ser tú, tu sangre, esa lava rugiente que regando encerrada bellos miembros extremos siente así los hermosos límites de la vida. 20 Este beso en tus labios como una lenta espina,
como un mar que voló hecho un espejo, como el brillo de un ala, es todavía unas manos, un repasar de tu crujiente pelo, un crepitar de la luz vengadora, 25 luz o espada mortal que sobre mi cuello amenaza, pero que nunca podrá destruir la unidad de este mundo.
Vicente Aleixandre: La destrucción o el amor.Madrid, Signo. Colección Los cuatro vientos. 1933.
[Edición de referencia: Madrid, Editorial Castalia, 2016. Colección Clásicos Castalia, núm, 43. José Luis Cano, editor literario. El volumen incluye también Espadas como labios].
El libro La destrucción o el amor fue compuesto por Aleixandre entre 1932 y 1933, obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1934 y se publicó por vez primera en 1935. Y ya encierra en su mismo título -en el que la conjunción o está desposeída de su valor disyuntivo para asumir una función identificativa semejante a la del signo = en Matemáticas-, el pensamiento central de la poesía de Aleixandre en esta época: amor y muerte son una misma cosa; la plena posesión amorosa sólo se alcanza fundiéndose el amante con la criatura amada, destruyéndose en el éxtasis amoroso. Y Aleixandre hace del impulso amoroso una vía para la destrucción del individuo, en un anhelo de fusión cósmica, de integración con la Naturaleza, para participar de su gloriosa unidad. (Léase, por ejemplo, el poema “Se querían”). https://www.poesi.as/vael002.htm
Por ello, el poeta se identifica con todo lo creado, en un ansia de fundirse con los seres que pueblan el mundo. (Léanse, por ejemplo, los poemas “Mina” y “Soy el destino”). poesi.as/va350108.htm https://www.poesi.as/va350501.htm En definitiva, lo que Aleixandre canta en La destrucción o el amor es el mundo sentido como fuerza creadora amorosa que tiende a su unidad, a su integración; y todo en él, tanto los seres animados como las fuerzas de la Naturaleza, aspira a esa irrefrenable ansia erótica de fusión. Léase, por ejemplo, el poema “La luz”. https://spanishpoems.blogspot.com/2007/03/vicente-aleixandre-la-luz.htm
Con razón, Dámaso Alonso pudo aludir al “misticismo panteísta” de Aleixandre. En cualquier caso, La destrucción o el amor contiene algunos de los poemas amorosos de mayor intensidad lírica que se hayan escrito a lo largo del siglo XX. Recomendamos para su lectura los siguientes poemas, que se cuentan entre los mejores del libro: “Ven siempre, ven”. https://www.poesi.as/va3200.htm “Humana voz”. https://ciudadseva.com/texto/humana-voz/ “Canción a una muchacha muerta”. poesi.as/va32010.htm “Corazón negro”. https://walkingaround-elisa.blogspot.com/2013/02/poema-del-mes-febrero-vicente-aleixandre.html
Y pasemos al poema que nos ocupa: “Unidad en ella”. El poema está compuesto por 27 versículos distribuidos en seis agrupaciones estróficas, y que oscilan entre las 7 sílabas (versículo 23: “como el brillo de un ala”) y las 19 (versículo 24: “es todavía unas manos, un repasar de tu crujiente pelo”). Sin embargo, y aunque el versículo no tiene un patrón fijo en cuanto al número de sílabas, sí observamos una regularidad en los agrupamientos estróficos IV (13-16) y V (17-20), formados por alejandrinos con cesura central; así como una reiteración en los agrupamientos estróficos I (11-11-14-14) y II (12-12-14-14), que, obviamente no es casual. En definitiva, el poema contiene 14 alejandrinos (3, 4, 7, 8, 9, 13, 14, 15, 16,17, 18, 19, 20 y 21 (o sea, poco más del 50 %), por lo que, dentro de la heterometría del poema, se percibe un claro ritmo heptasilábico (debido a la cesura de dichos alejandrinos. Tampoco puede hablarse de rima en el versículo, pero la reiteración de ciertas vocales en las palabras finales de determinados versículos permiten percibir algunas asonancias, aunque estén a veces distantes; por ejemplo:
/ú-o/ (versículos 2 y 5, reiterada en el 27): “mundo/duro/mundo”. /í-a/ (versículos 4, 7, 14, 20 y 21): “olvida/íntima/vida/vida/espina”.
/é-e/ (versículos 8, 16 y 18): “dientes/siempre/rugiente”. /é-o/ (versículos 11 19, 22 y 24): “aliento/extremos/espejo/pelo”. /ó-o/ (versículos 12 y 17): “fondo/todo”. /á-a/ (versículos 15, 23 y 25): “entrañas/ala/amenaza”.
Por otra parte, con las constantes reiteraciones de palabras y de construcciones sintácticas que fornan estructuras paralelísticas se obtiene un sostenido ritmo poético, que va acompañado de una creciente intensidad del sentimiento, hasta llegar al último versículo -el 27-, en el que se proclama la unidad del Universo (”pero que nunca podrá destruir la unidad de este mundo”). El poema responde a la concepción que Aleixandre tiene del amor y la muerte confundidos en una total y luminosa afirmación del ser. A través de sorprendentes imágenes de clara ascendencia surrealista, el poeta identifica a la persona amada con el universo, de forma tal que amar es diluirse en la Naturaleza. El cuerpo femenino, en su forma externa, es “diamante o rubí duro, / brillo de un sol que entre mis manos deslumbra, / cráter que me convoca con su música íntima,” (versículos 5-7); y en ese cuerpo femenino quiere morir el poeta para sentir, precisamente, la vida. Convertida la amada en un cráter -versículo 5-, el poeta la imagina como un volcán en erupción, en cuya lava -la sangre de ella- quisiera integrarse y alcanzar así su anhelo de fusión cósmica: “Quiero amor o la muerte, quiero morir del todo, / quiero ser tú, tu sangre, esa lava rugiente / que regando encerrada bellos miembros extremos / siente así los hermosos limites de la vida.” (estrofa 5, versículos 17-20).
Otros artículos sobre la poesía de Vicente Aleixandre escritos por Fernando Carratalá y publicados en esta revista digital:
11 de abril de 2026. Algunos procedimientos retóricos de Vicente Aleixandre. https://www.google.com/search?hl=en&q=todoliteratura+vicente+aleixandre&rlz=
9 de noviembre de 2025. Explorando la humanidad de la poesía de Viocente Aleixandre; Del pesimismo a la conexión.
30 de septiembre de 2025. De la tuberculosis a la poesía: un viaje transformador.
Velintonia -hoy calle Vicente Aleixandre- es una corta calle de Madrid, cuesta abajo y en curva, situada en la antigua Colonia Metropolitano, entre la calle de la Granja y el Paseo de Juan XXIII. En el número 3 se halla la casa-chalet de Aleixandre, cerrada desde su fallecimiento, en 1984. Ha permanecido deshabitada algo más de 40 años. La Comunidad de Madrid adquirió, en subasta pública, la casa donde vivió Vicente Aleixandre en abril de 2025. El precio de compra fue 3.193.225 euros. Se pretende convertirla en la “Casa de la Poesía”, y se prevé que abra al público en 2027. Puedes comprar su obra en:
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