Nuestro poema de cada día
Con la publicación de El caballero encantado (1909), Pérez Galdós abandona el realismo estricto de las primeras décadas de su producción para adentrarse en el “realismo mágico”, en el que los elemento fantásticos y las figuras alegóricas están envueltos en un halo de lirismo. El fragmento que reproducimos seguidamente está protagonizado por Gil, identidad mágica que adopta don Carlos de Tarsis y Suárez de Almondar, “marqués de Mudarra, conde de Zorita de los Canes», un aristócrata ocioso que explota a sus peones, convertido en un humilde jornalero de los campos de Castilla por intervención del personaje alegórico “La Madre”, que representa a España. El novelista introduce a veces pasajes de idealización de la naturaleza y del paisaje castellano; sin embargo, por lo general se centra en su cruda aridez y no tanto en embellecerlo, pues se vale de ella para denunciar el caciquismo, el abandono agrario y la miseria de la España rural. La escena de labranza que transcribimos a continuación sirve para reivindicar el duro trabajo agrícola.
Ed. Sekotia. 2023
Una mujer extraordinaria y una reina con un sentido muy desarrollado de su valía y de su dinastía. Pero, no era una excepción, ya que todos los hijos de Isabel y de Fernando, “Los Reyes Católicos”, estaban sumamente preparados para sentarse en los tronos europeos y poder gobernar, sensu stricto. Juana fue la segunda hija de Los Reyes Católicos, tras la infanta Isabel, y la heredera de sus padres en sus reinos al morir su hermana y, sobre todo, el Príncipe de Asturias, Juan. Recibió como herencia los Reinos de Castilla y de León, de Aragón, de Navarra, de Valencia, etc., y me sorprende que la historiadora borre de un plumazo al Reino de León, cuando supongo que conoce la bandera cuartelada que lo define.
EDAF. 2023
El Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición no nació en los territorios de las Españas, y por consiguiente en ninguno de sus reinos: León, Navarra, Aragón, Portugal y Castilla, y por lo tanto mucho menos en el Reino nazarí de Granada. El presente libro presenta, además de lo esclarecedor del cogollo central inquisitorial, algunos capítulos que nos ofrecen una enjundia fuera de serie, y me estoy refiriendo claramente a verbigracia tales como: Procesos Célebres de: Fray Luis de León; Fray Bartolomé Carranza de Miranda/arzobispo de Toledo; Antonio Pérez del Hierro; Fray Froilán Díaz; o el relativo a la Inquisición en Hispanoamérica, además del dedicado a la Abolición del Tribunal del Santo Oficio, y al de las Víctimas, etc.
Nuestro poema de cada día
Azorín “paisajista”. I
Ante todo y sobre todo, Azorín es un gran paisajista. Pocos como él han sabido percibir el alma de los pueblos castellanos y de sus gentes, y evocar los ambientes vetustos -con ligero sabor arcaico- de tantos lugares de Castilla en los que el tiempo parece que se ha detenido. Azorín se ha dedicado a desentrañar las bellezas que se esconden en las áridas estepas y en las calvas y ceñudas montañas castellanas, en las antiguas ciudades provincianas y en las aldeas perdidas, sumidas en la quietud de su inmovilismo; y las ha descrito con sostenida emoción cargada de lirismo, hasta extremos tales que el sentimiento de la naturaleza es consustancial a esa evocación de la vida castellana tradicional que se desparrama por sus obras. Y precisamente de Castilla entresacamos estos textos con el título global de “Una flauta en la noche”. [El texto de Azorín está dividido en cuatro partes, tres de las cuales van encabezadas por una fecha que alude al paso del tiempo: 1820, 1870, 1900].
Nuestro poema de cada día
El fragmento de "Las mieles del rosal" de Ramón María del Valle-Inclán describe un paseo en barca por un río sereno, donde Eulalia experimenta nostalgia y placer. La prosa destaca por su lenguaje poético y sensorial, evocando tranquilidad a través de imágenes vívidas y una cuidadosa selección léxica que sugiere belleza y calma.
Colección La Gruta de las Palabras, N. 137, Prensas de la Universidad de Zaragoza, 2026
El lector está de suerte con este nuevo poemario del poeta Enrique Villagrasa. Un poeta inquieto y que se acerca a la literatura desde diversos ángulos; como lector de poesía y crítico literario tan lúcido como honesto, como activista lírico en sus funciones de responsable de la sección de poesía en la revista Librújula, también en Alhucema y, director de la colección de poesía Rayo Azul bajo los auspicios de la editorial Huerga&Fierro.
Automática Editorial. 2026
No sé si mi limitado vocabulario bastará para describir el impacto tan poderoso de este libro, rebosante de una belleza dramática y verdades desgarradoras. Aviso para navegantes: cada página te va a romper el corazón. Este es el primer libro de Vera Mutafchieva que leo, y si no me equivoco es el primero que se traduce al castellano, de mano de la siempre estimulante Automática Editorial. Una novela donde la fatalidad es evidente desde el principio. Y aun así, el final te deja destrozado.
|
Ed. Espasa. 2026
Acaba de salir a la luz pública el último libro de uno de los políticos españoles con más amplia proyección en nuestra historía de los últimos cincuenta años.
El autor sayagués afincado en Valladolid Atilano Sevillano presenta el jueves 15 de octubre su nuevo libro de aforismos “VISLUMBRES” (Ediciones Vitruvio, 2026), en la Librería Semuret (c/ Ramos Carrión, 21). La presentación arrancará a las 19h. y acompañará al autor Luis Ramos de la Torre, doctor en Filosofía, poeta, escritor y músico.
“Desecho e izquierdo”, 2ª. edición impresa y ampliada, esta vez a cargo de la Editorial Leviatán, reúne poemas de un Rolando Revagliatti, a mi juicio diferente. Advierto ya desde el título, en efecto, una alusión a esa suerte poco amable por la que transitan algunas etapas de la vida singular y colectiva, retratadas todas, con pinceladas del absurdo y la provocación y muy poca esperanza -casi nula, diría-. Lo que atribuyo al conocimiento profundo de Revagliatti, este antipoeta, “experto” sobre todo aquí, en los dramas neuróticos y en las vicisitudes porteñas y nacionales.
Reseña del poemario "Un cielo con mi nombre", de Ahmad Al-Shahawy. Traducción al español de Abeer Abdel Hafez. Valparaíso Ediciones (Granada, 2026)
La poesía verdadera no se establece para describir el mundo, sino para ensancharlo. No se limita a nombrar las cosas, sino que las devuelve a su estado primordial, cuando el lenguaje aún no había sido desgastado por el uso y las palabras conservaban intacta su capacidad de revelación. Martin Heidegger escribió en su célebre Carta sobre el humanismo que “El lenguaje es la morada del ser. En su morada habita el hombre. Los pensadores y los poetas son los guardianes de esa morada”.
La poeta y bióloga Isabel Fernández Bernaldo de Quirós busca la luz en su último libro publicado, “Una mujer a contraluz” (2026, Ondina), desde el instante en el que una mujer (la voz poética me permite intuir que puede ser la propia autora) mira por la ventana como si lo hiciera a través de un espejo. Me la imagino corriendo el visillo en su casa de Madrid o en la de Mieres del Camino (Asturias) donde nació y creció en medio de las paredes de la librería de su padre y estudiando música.
Que nuestros nombres no se borren de la historia
Acérquense al Gran Teatro Pavón, y contemplen, no impasibles, que el silencio de las cunetas y los húmedos muros de la Cárcel de Ventas el 5 de agosto de 1939 viene a exigir su sitio sobre las tablas en este inicio de la temporada 26/27.
Corría el año 1918, cuando el 19 de noviembre, en el corazón de Madrid, en pleno barrio de Chamberí, venía al mundo la benjamina de una larga familia de periodistas que sería bautizada como Encarnación Margarita Isabel Verdugo Díez. El malagueño Alfredo Verdugo Landi, linotipista y cajista de imprenta en el diario “El Sol”, y su esposa, Leonor Díez Gállego, no podían imaginar que aquella pequeña acabaría convirtiéndose en la primera mujer -y la mejor- reportera de sucesos del siglo XX en España. Llegaría, incluso, a ser tan famosa como su abuelo Joaquín Verdugo Landi, que escribía crónicas taurinas en verso en la prensa malagueña, o su tío Francisco, ambos periodistas de Prensa Española y del ABC.
|