www.todoliteratura.es

Cerbantes

Desde que en 1748 Blas de Nasarre encontrase en el primer Libro de Bautismos de la parroquia de Santa María la Mayor, de Alcázar de San Juan, la partida de bautismo de Miguel, un hijo de Blas de Cervantes Saavedra y de Catalina López, el nombre de esta ciudad manchega en el mundo oficial cervantino sigue levantando polémica. Alcázar de San Juan es la china en el zapato del biógrafo cervantino.

Autor de “Cerbantes. Cambista, marino, espía, cautivo”

Estamos acostumbrados a ver el nombre de Cerbantes con “v”, pero don Miguel firmaba siempre sus documentos con “b”, su verdadero nombre era Miguel de Cerbantes Saavedra como atestiguan las 16 firmas autógrafas que se conservan de él. Álvaro Espina lleva media vida estudiando a Cerbantes por eso conoce a la perfección lo que ocurrió un día de 1605 en la imprenta de Juan de la Cuesta, sita en la madrileña calle de Atocha, que en realidad pertenecía a la viuda del impresor Pedro de Madrigal.

El hallazgo de un manuscrito perdido nos permite asomarnos a los privilegiados años de juventud de Cervantes en Madrid: su desempeño dentro de la casa de Éboli como secretario de los príncipes y preceptor de su hija Ana; sus estudios preparativos para una incipiente universidad madrileña; sus primeros pasos en el amor y en la creación literaria; su contacto con destacados miembros de la corte, o finalmente su necesaria huida a Italia tras ser testigo de incómodas intrigas palaciegas que debían ocultarse para mantener a salvo la reputación de Felipe II…

«Oh dulce España, patria querida», Miguel de Cervantes Saavedra

El benemérito escritor moguereño José Luis Gozálvez Escobar, técnico de la cultura de la Diputación Provincial de Huelva y autor de los magníficos trabajos de investigación: La inquisición en Huelva: judeoconversos, libertarios y hechiceras (Huelva, Editorial Niebla, 2018); El castillo de San Pedro (Huelva) (Huelva: Publicaciones del Convenio Vicerrectorado de los Centros Universitarios y la Asociación de Industrias Químicas y Básicas, 1993); Medicina y sociedad en la Huelva de los siglos XVI-XIX (Huelva, Colegio Universitario, 1983); «Desde los tiempos de la colonización a la independencia de América» (La Rábida: Historia, cultura, naturaleza, 2013, 77-88); y «La piratería y la redención de cautivos en las Costas de Huelva: siglos XVI-XVIII» (Huelva en su historia, 1988, 387-400), descubrió una nueva joya documental del Manco de Lepanto, localizada en las escrituras de Lucena del Puerto del Archivo de Protocolos Notariales de Moguer.

«Oh dulce España, patria querida», Miguel de Cervantes Saavedra

El benemérito historiador burgalés Jesús Villalmanzo Cameno, distinguido archivero del Archivo del Reino de Valencia y autor de los ejemplares trabajos de investigación, verbi gratia, «Fray Juan Gil: datos para su biografía. Documentos y estudios» (Trinitarium: Revista de Historia y Espiritualidad Trinitaria, 2018); «Nuevos documentos sobre Miguel de Cervantes Saavedra hallados en el Archivo del Reino de Valencia, 1580-1581 (Anales cervantinos, 2017); «Cervantes, fray Juan Gil y los mercaderes valencianos» (Anales cervantinos, 2016); y La música en la parroquia de los Santos Juanes de Valencia durante el siglo XVIII (Generalitat Valenciana, 1992), descubrió nuevos documentos de inestimable magnitud para la biografía del «Manco de Lepanto», Juan Gil, y Antón de la Bella.

En CentroCentro de Madrid

Francia, país invitado

Se ha celebrado en la Sala Berlanga, de CentroCentro, en el Palacio de Cibeles de Madrid, en rueda de prensa, la presentación de la 75 edición de la Feria del Libro de Madrid, que se celebrará del 27 de mayo al 12 de junio, en la que han intervenido el Consejero Cultural de la Embajada de Francia en Madrid y Director del Instituto Francés de España, Nicolás Kassianides; la Delegada del Área de Cultura y Deportes del Ayuntamiento de Madrid, Celia Mayer; la Presidenta del Gremio de Libreros y Presidenta de la Feria del Libro de Madrid, Reyes Díaz- Iglesias y el Director de la Feria del Libro de Madrid, Teodoro Sacristán.

  • 1

Autor de “Cerbantes en la casa de Éboli”

Antes de dedicarse a la literatura, Álvaro Espina fue profesor de Sociología y de Historia del Pensamiento Político. Durante algo más de diez años se dedicó a la política en varios gobiernos de Felipe González. Fue Secretario General de Empleo y, posteriormente, Secretario de Estado de Industria, pero lo que más fama le dio fue formar parte del task force que negoció la entrada de España en la Unión Europea.

«Oh dulce España, patria querida», Miguel de Cervantes Saavedra

«Yo le debo a Cervantes

mi intimidad con Don Quijote y Sancho,

que son muy dialogantes

y tienen mucho gancho

en el mundo a lo largo y a lo ancho»,

del poeta, ensayista y crítico literario español Juan Antonio Villacañas (1922-2011),

ganador de importantes premios y reconocimientos e hijo Predilecto de Toledo.

«Oh dulce España, patria querida», Miguel de Cervantes Saavedra

El benemérito historiador brigada de Infantería Miguel Ángel Domínguez Rubio, Jefe de la Oficina de Comunicación, Regimiento de Infantería, «Tercio Viejo de Sicilia», n.° 67, y autor de los excelentes trabajos de investigación, entre otros: «Tercio Viejo de Sicilia nº 67. 300 años de la llegada a San Sebastián» (Galland Books, 2019) y «Cervantes, soldado de Infantería en el Tercio de Sicilia», Revista de Historia Militar 1.112 (2015): 155-174, me regaló dos joyas documentales que por primera vez se pondrán en letras de molde en «Vida de Miguel de Cervantes Saavedra: una biografía crítica». El primer dato acreditado es sobre la partida de sepelio del «español más universal» que reza que «Miguel de Çerbantes Sahauedra, casado con doña Catalina de Salazar, calle del León. Recibió los Santos Sacramentos de mano del licenciado Francisco López. Mandóse enterrar en las Monjas Trenitarias. Mandó dos misas del alma, y lo demás a voluntad de su muger, que [e]s testamentaria y el licenciado Francisco Martínez, que viue allí».

El nuevo documento inédito del 11 de diciembre de 1591, de capital importancia para la biografía documentada del autor de El Quijote, descubierto por el historiador burgalés Alfonso Dávila Oliveda, trata de los comisarios de Friedensfürst, Miguel de Cervantes Saavedra y su compañero Diego de Ruy Sáenz, quienes estuvieron en Archidona.

Aunque el juego se remonta a las edades del hombre, en tiempos de Cerbantes —con «b», como él siempre firmó— la baraja incluso se inspiró en las andanzas de Don Quijote de la Mancha. Ricos y pobres, religiosos y pícaros, nobles y villanos, y hasta los mismos reyes, se jugaban la bolsa y hasta la vida en timbas donde todos acababan perdiendo, «unos por carta de más y otros por carta de menos».