• Diario Digital | Jueves, 21 de Junio de 2018
  • Actualizado 11:52

Se presenta "La sonámbula", nueva novela de Miquel Molina: una versión contemporánea y urbana de Rebeca

"La sonámbula" es una versión contemporánea y urbana de la Rebeca de Daphne Du Maurier, una presencia que se intuye pero no puede aprehenderse. Impregnada de referencias literarias, culturales y astronómicas, La sonámbula rezuma finura, elegancia e intensidad en la versión de Miquel Molina.

Miquel Molina
Miquel Molina
Se presenta "La sonámbula", nueva novela de Miquel Molina: una versión contemporánea y urbana de Rebeca

Marta, la enigmática y maravillosa narradora de esta historia, es una exbailarina reciclada a profesora de baile a la que una lesión inesperada retiró quizás demasiado pronto de los escenarios. Desde entonces vive sumida en una espiral de pensamientos que la tienen encerrada en casa, leyendo y viendo películas antiguas, hasta que un buen día sale en ayuda de su vecina.

Cuando el personal sanitario se lleva a la vecina hacia el hospital (fallecerá por el camino), Marta se queda sola en el piso y observa. Le sorprende ver tantos libros antiguos y tantos cuadros. Tiene la sensación de estar profanando el santuario de una mujer fascinante a la que no llegó a conocer. Pero el mayor sobresalto se lo lleva cuando inspecciona las habitaciones y descubre, aterrada, que justo al lado del lavabo donde había encontrado a la anciana moribunda hay una mujer rubia tendida en una cama. ¿Cómo ha podido seguir durmiendo con todo el alboroto que se ha armado en el piso? ¿Estará realmente viva?

Los siguientes días, Marta los pasa entregada a las aficiones que le están ayudando a sobrellevar la baja: leer y ver películas en blanco y negro, aspirar la podredumbre de los libros antiguos y fantasear con un frasco de veneno que ha robado a su vecina muerta, mientras se pregunta quién debía de ser la mujer que dormía en el piso de abajo.

De Marta sabemos que, a sus 42 años, mantiene una relación estrecha con dos ex novios recientes: Alfredo, un matemático unos diez años mayor, y Pau, un funcionario municipal de su misma edad. A su entender toda relación sentimental que no acaba con una buena relación entre los ex no merecía en realidad ser vivida.

Marta es víctima de una suerte de maldición autoimpuesta: su temor a quedar atrapada en una relación sentimental la empuja en brazos de terceras personas. Lo define así: “La única manera de evitar que una relación entre dos personas se convierta en una cárcel es abrir esa celda a otra persona”. Es lo que denomina el dos o ninguno. Alterna la lectura de un libro sobre una sonámbula alemana que visitaba planetas en sueños con un repaso de su propia vida amorosa.

En este contexto, la irrupción de Fidel, el hijo de la vecina fallecida, señala un antes y un después en su baja. Fidel, un informático que entre semana trabaja fuera de Barcelona, le agradece que atendiera a su madre y le pide un favor: quiere que Marta le ayude a poner el piso en alquiler. Para ello, la chica tiene que enseñar el apartamento a los potenciales inquilinos. En sus breves encuentros, Fidel introduce a Marta en la afición por la astronomía. A ella le empieza a fascinar la elegancia y el misterio que envuelve a su vecino, un misterio al que contribuye el enigma de la mujer rubia que entrevió acostada en una de las habitaciones cerradas de la casa de sus misteriosos vecinos.

 ¿Quién es esta misteriosa mujer? ¿Qué relación tiene con esa familia? En lo que será una espiral hitchcockiana de secretos, interiores y obsesiones, finalmente las dos se encuentran cara a cara. Lo que sucederá a partir de aquí sorprenderá incluso al lector más audaz.

Impregnada de referencias literarias, culturales y astronómicas, La sonámbula rezuma finura, elegancia e intensidad. Una novela de juegos y obsesiones sentimentales. Una historia de amor en el siglo XXI.

Miquel Molina (Barcelona, 1963) vive inmerso en la rabiosa actualidad desde hace treinta años, cuando se estrenó como periodista en una redacción. Actualmente es director adjunto de La Vanguardia, adonde llegó en 1995 tras trabajar en SegreEl Periódico de Aragón y El Periódico de Catalunya. Como reportero ha cubierto catástrofes como los huracanes George y Katrina, pero su pasión es la aventura. Fruto de ella es su libro El Everest a la hora punta,  que agrupa una serie de reportajes publicados desde el campo base de la montaña. Se estrenó como novelista con Una flor del mal (Destino, 2014). 

Puedes comprar el libro en: