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LITERATURA > ESCENARIOS

Luis Sator
Luis Sator (Foto: Teatro del Barrio)

En dos únicas funciones se ha representado en el Teatro del Barrio la obra “Animal o la salida humana”, una adaptación de Matias Bertilotti del relato Informe para una academia, que Franz Kafka escribió en 1917 contando la historia de un simio que es capturado y entregado a una Academia de Ciencias y Artes para ser humanizado.

El veneno del teatro
El veneno del teatro

El teatro ¿qué es?

Cabría preguntarse, el teatro ¿qué es? La respuesta es amplia y puede contener mil matices, interpretaciones, puntos de vista. En lo que todos estarán, más o menos, de acuerdo es en que es ficción disfrazada de realidad o, quizá, lo contrario, la esencia de la existencia humana transformada en mentira para que resulte menos dolorosa.

Aitana Sánchez-Gijón
Aitana Sánchez-Gijón

Benavente infinito

Sangre sin rocío, inocentes que mueren, la desesperación de negar la evidencia, de ocultar lo que se consideraba pecaminoso, de evitar un escándalo que acabará trayendo consecuencias aún más nefastas todavía.

NIebla
NIebla

La sinrazón de los personajes

Una palabra puede extenderse por todo el cuerpo. Traspasar, incluso, fronteras y convertirse en texto que se expande a lo largo de nuestros conocidos y familiares, de nuestros amores, o amoríos, y acaso el cuerpo entre en un estado de duda perpetua, de tortura, de asombro, a veces de instinto en nuestras acciones.

El acoso escolar
Invisible
Invisible

Cuando se está empezando a crecer, la vida casi siempre es prometedora. Se mantienen ilusiones, expectativas, deseos no demasiado descabellados, a no ser que venga alguien a marchitar esas pasiones de adolescente.

Animales poco deseables
Animales poco deseables

El abismo del fracaso

Los rascacielos tienen la leyenda de la nostalgia. Sirven, además de para contemplar unas vistas espectaculares, si subimos a su chapitel, entre otras cosas, para inducir a un posible suicidio, para que se encuentre una pareja y, después de besarse, se declaren su amor incondicional a pesar de dificultades, para llamar al orden al subordinado de turno y que no pase por la humillación de que el resto de la oficina se entere, para fumarse un cigarro cuando se está dejando de fumar, para llorar sin que nadie nos vea, para increpar en voz alta cuando no nos atrevemos a hacerlo directamente a la cara del interfecto, para hablar más de cerca a Dios o a quien sea de forma espiritual, o para ponerle trampas a alguien ante un horizonte que le cercará en un día de lluvia y donde lo verá todo nublado, extendiendo las sombras de un sol insolente en la azotea.

Borde[r] (La aspereza)
Borde[r] (La aspereza) (Foto: Ismael Moyar)

El endurecimiento incomprendido de nuestras solitarias vidas

¡Cuántas veces hemos ido por la calle fijándonos en la gente que se cruza con nosotros y hemos pensado, ‘qué cara de amargado/a tiene’!

Amigas de verdad
Amigas de verdad

Quererse

Delirios y crisis en la edad fronteriza de los 50. Pareceres diversos, dudas, preocupación por el estado, más que de salud, mental, las relaciones personales, las confidencias, los silencios, los secretos, lo que se queda en el tintero, lo que no se dice, lo que una se calla, lo que debiera haber dicho, la verdad.

El jardín de los cerezos
El jardín de los cerezos

La melancolía que atrapa a la felicidad perdida y compone una música de los días y las noches, la volatilidad de los sueños, y el afán por regresar al lugar donde una vez fuimos felices se dan la mano en esta magnífica obra de Antón Chéjov que representa como pocas la lucha del hombre contra el mundo. Desde su infancia en Taganrog hasta la última etapa de su vida en Yalta, el escritor ruso supo convivir con el ruido de la existencia ajena y refugiarse en un postergado e imaginario jardín de los cerezos en el que escribir sobre todo aquello que fuese cercano al alma humana. Hijo de tendero, el designio turbulento de su vida comenzó muy pronto en su miserable infancia en Taganrog rodeado de hermanos —era el tercero de seis—, de la violencia de su padre, o del sacrificio de su madre —una milagrosa cuenta-cuentos—.

1984
1984

Actualidad

Acabaremos pronto amando a una máquina y tendremos celos y pasiones, y cuando nos hablen las personas miraremos escépticos desconfiando, como si el hombre fuera un invento nuevo, y la máquina tardará más tiempo en pudrirse que nosotros.

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