Veintisiete poemas de variada extensión conforman la estructura general de esta colección, dividida en cuatro secciones. El primer conjunto se denomina Parámetros; Primera parte el segundo; el tercero Segunda parte – El frío intermezzo de los paisajes, y el postrero Tercera Parte – Vislumbres. Aunque nunca suture (1) ofrece al probable lector un trasluz del sostenido trabajo realizado por el autor cordobés para el logro de esta depurada secuencia de piezas, donde se advierte el esfuerzo por alcanzar una síntesis lo más lograda posible entre los núcleos de sentido que se desea manifestar y la forma de hacerlo, apelando a la plasticidad de nuestra lengua y sus múltiples posibilidades expresivas. Aquello que por momentos parece ser un discurso muy sencillo -inclusive la apariencia de tal remarcada por el empleo de coloquialismos y referencias explícitas a lo cotidiano- a poco de fijar más detenidamente nuestra atención se descubre como terreno adrede más “accidentado”: irrumpen citas cultas, referencias a iconos culturales impregnantes, tales como el poeta argentino Roberto Juarroz (1925-1995), el poeta, dramaturgo, teórico y crítico de arte naturalizado francés Guillaume Apollinaire (Wilhelm Albert Włodzimierz Aleksander Apolinary Kostrowicki, 1880-1918), el poeta, periodista y político brasileño Carlos Drummond de Andrade (1902-1987) y el cantautor, actor, productor y diseñador británico David Bowie (David Robert Jones, 1947-2016), así como personajes de ficción como el shakesperiano Hamlet o el mítico Narciso, que, si bien en un inicio parecen enrarecer la atmósfera antes lograda, rápidamente en el decurso de la lectura vienen a actuar como elementos amplificadores del sentido general de la pieza donde fueron ingresados. Mediante este dispositivo que dispara Filloy sobre las infinitas opciones que ofrece la factura de un poema, logra que piezas que comienzan por referirse como “tema” -el supuesto tema, en poesía, es siempre una coartada del género muy útil para que este se refiera a lo único que le interesa, o sea, él mismo- al amor, el aislamiento, el mundo de lo natural o lo laboral, el pretérito, etcétera, se extiendan hasta confines no por muy amplios difusos, sino bien abarcativos de un sentido general y muy rico en connotaciones que sobrepasan largamente la tópica primera. Es el trabajo arduo y sostenido sobre la expresión poética lo que hace -en los momentos más felices de Aunque nada nunca suture- que el conjunto de este breve poemario -corto pero hondo- alcance la verdadera dimensión que lo habita. Cuando la labor del poeta se pone tan de manifiesto como en esta obra, ello se aprecia y mucho. Sin duda, este logro del autor cordobés radicado en Buenos Aires es el resultado de un empeño muy sostenido detrás de un objetivo tan difícil como ambicioso, pero es muy de destacar que Filloy arribó a lo que se proponía con Aunque nada nunca suture, y que, tratándose de un segundo poemario -aunque distanciado su lanzamiento más de una década del correspondiente a la edición inaugural del poeta- el asunto es bien cosa de celebrar. Más que recomendable novedad la deparada por la coedición concretada por estas dos editoriales argentinas.
El autor
NOTAS (1) Ediciones La Yunta (https://www.facebook.com/ediciones.layunta/) y Cartografías Ediciones (https://editorialcartografias.com/), ISBN 978-987-3800-63-4, 60 pp., Buenos Aires, 2025.
Puedes comprar el poemario en:
Noticias relacionadas+ 0 comentarios
|
|
|