El libro “Elogio a Clístenes (Apuntes sobre la democracia)” es uno de esos textos de agradable lectura que invita al lector a reflexionar sobre distintos aspectos, que aunque se han convertido en trillados e incluso, tópicos, son susceptibles de nuevas miradas y nuevos enfoques críticos. Hoy, es más necesario que nunca, un diálogo fructífero entre el pasado y el presente. Damos por hecho determinados supuestos que bien mirados, deberíamos revisar desde una visión dialéctica. Es un texto sobre Clístenes, mas también, sobre la democracia que se encuentra amenazada tanto por revisionismos reaccionarios como por la ausencia de perspectivas críticas, que con un afán pedagógico inviten a pensar y repensar ¿cómo y por qué surgió la democracia? y ¿qué sentido tiene defenderla contra las tergiversaciones, fake news y realidades paralelas que tanto proliferan? “Elogio a Clístenes” invita, desde luego al lector, a una lectura desprejuiciada ya que se trata de un enfoque dialéctico, simultáneamente con afán pedagógico y que se adentra en arriesgadas y actuales polémicas. Parafraseando a Jorge Luis Borges, podría afirmarse que todo sistema crea sus propios precursores. No es oro todo lo que reluce. Platón en “La República” aunque con ambigüedad calculada, ironía y cierta retranca vierte opiniones desfavorables sobre el sistema democrático, cuando deja caer “la democracia es una organización política, agradable, anárquica y policroma, que asigna igualdad similarmente a los que son iguales y a los que no lo son”. Aristóteles, por su parte, en la “Constitución de los atenienses”, también desliza algunas “perlas” que ponen de manifiesto una visión nada complaciente sobre el sistema democrático. Vayamos al grano. El profesor de filosofía, José Vicente Muñoz Pozuelo, nos recuerda la importancia que tuvo el concepto de “isonomía” que debe asociarse a la igualdad de derechos civiles y políticos de los ciudadanos. Ya el historiador Heródoto, habría formulado con rotundidad, que el gobierno del pueblo tiene el nombre más hermoso de todos “Isonomía”. Poco se ha hablado de Clístenes cuyas reformas significan, nada más y nada menos, que un eslabón entre la Grecia Arcaica y la Clásica. Solón de Atenas es más conocido y valorado, aunque las reformas de Clístenes le dieron estabilidad, fortaleza y músculo a la democracia ateniense. Por mencionar solo una de sus ideas emblemáticas, consideraba que aquellos elegidos para desempeñar cargos públicos, habrían de rendir cuentas ante “el demos” una vez finalizado su mandato. Probablemente, su principal legado es que una democracia no sólo debe basarse en la igualdad sino en la mezcla, en el mestizaje. Por su parte, José Vicente Muñoz Pozuelo, analiza con rigor, como aviso para navegantes, que aquellos que en diversos momentos históricos han defendido y proclamado sistemas cerrados esencialistas y homogéneos, han fracasado estrepitosamente. Asimismo, considera que tanto debatir como asumir responsabilidades, fortalece y preserva un espacio común para que el razonamiento florezca y diversas voces puedan ser escuchadas. Constituye un acierto su afirmación de que la política no es un refugio de certezas sino un espacio para la confrontación de ideas. Precisamente por ese motivo, conviene tener muy presente el peligro de las verdades alternativas que actúan como termitas arruinando las instituciones democráticas. La figura de Sócrates es mencionada en innumerables ocasiones un tanto a la ligera. Es preciso rescatar el estímulo del tábano socrático que no pretendía instruir desde arriba, sino con su método basado esencialmente en la ironía y la mayéutica, revisaba constantemente las opiniones y fundamentos de la vida en común. Pese a los siglos transcurridos, su mensaje sigue teniendo vigencia. Las verdades no se imponen, sino que hay que ayudar a alumbrarlas, aguijoneando desde dentro. En este sentido sería, por ejemplo, de mucha utilidad criticar la posverdad intentando someterla en lugar de que sea ella la que someta y doblegue la rebeldía cívica y todo atisbo de sentido crítico. José Vicente, entre sus aciertos, sugiere que la realidad se ha vuelto inestable, líquida o volátil, porque nos falta un espacio común sobre el que discutir y actuar. David Roberts, un ensayista lúcido, expone sin tapujos que en este estado de confusión y de acoso y derribo a la democracia, la verdad progresivamente pasa a ser “lo que el líder de la tribu diga u opine”, difuminándose toda posibilidad de distinguir la verdad de la mentira. Estos apuntes solo pretenden abrir boca. “Elogio a Clístenes. Apuntes sobre democracia” es una invitación expresa a la acción cívica. Frente a la pasividad y resignación, es necesaria la rebeldía, así como la reacción ante tanta tergiversación y alienación. Casi se podría afirmar que las reformas clísténicas son un instrumento adecuado para medir y valorar los riesgos que la democracia sufre hoy, donde tanto la realidad empírica como los avances científicos son reducidos a meras opiniones que apelan a las emociones y que marginan la realidad. De ahí que la mentira destruya a la verdad, abriendo un espacio a la distopía y debilitando los mediadores tradicionales (partidos políticos, sindicatos, medios de comunicación, instituciones científicas, etc.) Me atrevo a sugerir encarecidamente, recoger “el guante” que José Vicente Muñoz Pozuelo, nos lanza y aceptar que es más que preciso, imprescindible, someter a reflexión y crítica los aspectos esenciales que analiza en este libro seminal. No hay democracia sin ciudadanos, ni ciudadanos que no estén implicados en la defensa de los derechos y de la Instituciones democráticas. ` Puedes comprar el libro en:
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