Nuestro poema de cada día
Nuestro poema de cada día
Antonio Machado ”pintó” su retrato literario un a sola vez, y lo hizo en 1907, vaticinando una trayectoria que, 32 años después, terminaba en Colliure, con un poeta “ligero de equipaje”, fiel a sí mismo.
Hay algo que siempre se nos escapa en aquello que vemos. Ese reflejo que nos devuelve la luz en todo lo observado. Un reflejo que funciona como un espejo que nos divide la realidad en dos: la experimentada y la soñada. Una dualidad que nos produce un lirismo que deambula entre ausencias y presencias. La ausencia de los personajes que observan aquello que no es mostrado, y la presencia de un universo repleto de objetos. Cotidianos. Grandes. Pequeños. Desgastados. Olvidados.
GALERÍA DE ESCRITORAS SINGULARES
María Mulet pertenece a la llamada Generación Valenciana de los 50, escribió en castellano y valenciano. Entre sus obras destacan sus poemarios y los relatos infantiles en los que recoge vocabulario y expresiones costumbristas.
Desde el 30 de julio, los visitantes del Museo Lázaro Galdiano podrán anudar sus deseos en las ramas de los naranjos del jardín de Parque Florido y formar así parte de este proyecto interactivo de Yoko Ono. Esta propuesta coincide con el veinticinco aniversario del proyecto inicial, cuya vigencia perdura por la extensión geográfica que ha alcanzado, así como por el interés demostrado en todas partes del mundo donde se ha activado.
Allá donde no crecen las pelusas, en los confines del infinito que atrapa a nuestra imaginación y a nuestros sentimientos, en ese lugar que nadie conoce porque nadie se atreve a asomarse a él, la voz poética de Elena Medel va rebuscando en las inhóspitas paredes del alma, de su alma, esos porqués para los que nadie tiene respuesta.
Fui niño en Benicarló en los 60, en aquella casa de Vicente, el pescador. Eran días de playa, de fotos en blanco y negro de Werlisa con funda de piel marrón. Y fui adolescente en Cullera, la de los madrileños, la del desayuno en la terraza (imposible en casa), la de los naranjos, la del Júcar y las llisas que mi padre y yo pescábamos, mi padre, a quien los habituales de la desembocadura llamaban El maño. La Cullera de jugar a las raquetas en el paseo con él, la del paseo marítimo y la del bocadillo de tortilla de cebolla cuyo sabor aun sigo buscando; la de los saludos coche a coche con la misma matrícula de Zaragoza…Me hice adulto desde Benicarló a Cullera en los únicos quince días de playa al año de cada primera mitad de septiembre.
Marcelo Vernet, a mediados de 2016, aceptó ser entrevistado por mí a través del correo electrónico. Es debido a una enfermedad suya que la nota no pudo desarrollarse como ambos hubiésemos deseado. No nos conocimos personalmente. Habremos conversado por teléfono en unas tres ocasiones. La última fue el 3 de mayo de 2017. Me entero de que ha fallecido. Doy ahora a conocer lo que hemos logrado concretar.
Un libro de viaje, de impagable valor literario e histórico
"Oriente" es el título del libro que acaba de recuperar la editorial Almuzara, y el destino del fascinante periplo que Vicente Blasco Ibáñez hizo a través del mundo oriental y que le llevaría hasta Constantinopla, la capital del imperio otomano.
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Nuestro poema de cada día
Hoy se cumple el 87º aniversario de la muerte de Antonio Machado en Colliure.
[La tarde]
Los campos y el cielo se desnudan del humo del bochorno. Septiembre se levanta palpitando de un aire dulce de cosechas: cosecha de algarrobas afiladas y retorcidas como cuernas de carnero; cosechas de almendras de color de canela, que pronto irán trocándose en panales de Navidad. Todos los días amanecen las higueras con más higos maduros, de piel regañada, saliéndoseles almíbar. Las pomas de invierno principian a engordar de azúcar, que ha de cristalizarse en los relentes. Los huertos rebrotan en la segunda primavera del año agrario. Crecen los alcaciles y van estilizándose como capiteles de acantos; los zarcillos de los frisuelos y de las calabazas saben escoger los nudos del panizo, y así se irá colgando toda la mata; los habares abren su flor de antifaz, y en los ribazos se asoman las mejillas redondas y sofocadas de las granadas.
Antonia Taleti nació el 1 de septiembre de 1941 en Rosario, ciudad en la que reside, provincia de Santa Fe, República Argentina. Es Profesora en Letras por la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario y Licenciada en Español como Lengua Extranjera por la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Universidad Nacional del Litoral. Ejerció la docencia en instituciones de Enseñanza Media y en la UNR. Fue Miembro de la Comisión que elaboró el Plan de Estudios de la Carrera de Letras en la FHyA, donde tuvo a su cargo las cátedras de Análisis de Texto y Literatura Europea. Fue también miembro fundador del Centro de Estudios Orientales de la UNR y del grupo de gestión cultural “Cuando el río suena”. Participó en coloquios y congresos realizados en su país, así como en Brasil, Cuba, México, Puerto Rico, Suecia e Italia. Fue incluida, entre otras, en las antologías “Poetas del Tercer Mundo” (2008), “Italiani D’Altrove” (con epílogo y traducción de Milton Fernández, Italia, 2010), “Cuentos batidos” (compilación de Fabricio Simeoni y Federico Tinivella, 2012) y “Rapsodia obertura” (2015). Publicó el volumen ensayístico “Itinerarios de lectura. La narrativa de María Elvira Zagarzazu”, en colaboración con Graciela Aletta de Sylvas (2003) y los poemarios “La voz que nunca alcanzo” (2004), “Río de paso” (2007) y “Cómplice en la mirada” (2014).
Es fea la envidia, opaca el mérito del envidiado, enmugrece al envidiador y hace sufrir a ambos, especialmente al segundo.
Hoy, 23 de febrero de 2021, se cumplen 200 años de la muerte del poeta británico John Keats en Roma. Sus restos descansan en el cementerio acatólico de la ciudad eterna al lado de la pirámide de Cayo Cestio. Un lugar donde la brisa sigue soplando en primavera bajo el designio de los versos del poeta. Un lugar en el que reposa junto a las cartas —que no pudo leer en vida— de su amada Fanny Brawne, y un mechón de pelo de su hermana pequeña Fanny Keats, ambos, símbolos de todo aquello que no fue o no pudo ser.
Leo en el estupendo artículo de Antonio Muñoz Molina (Babelia 12 dic) ese primer terror infantil que comparto y que me quedó en la memoria de niña y que tantas veces incluso de adulta lo he rememorado. Todavía cuando voy a casa de mis abuelos veo esa escalera por donde subía el “malvado” e imagino la madre diciendo “ya se irá, ya se irá…” mientras la niña oía los pasos cada vez más cerca, “ya sube el primer escalón…-sentía”.
La escritora argentina responde “En cuestión: un cuestionario” de Rolando Revagliatti
Liliana Aguilar nació el 24 de septiembre de 1944 en la ciudad de San Juan, capital de la provincia homónima, la Argentina, radicándose en 1960 en la capital de la provincia de Mendoza. Desde 1966 reside en la ciudad capital de la provincia de Córdoba. Es médico-cirujana por la Universidad Nacional de Córdoba, y egresada de cursos de formación en Psiquiatría y Psicopatología.
Entrevista al autor del poemario "La salud de los condenados
César Cantoni nació el 23 de febrero de 1951 en la ciudad de La Plata, donde reside, provincia de Buenos Aires, la Argentina. Allí han sido publicados sus diez poemarios: “Confluencias”, 1978; “Los días habitados”, 1982; “Linaje humano”, 1984; “La experiencia concreta”, 1990; “Continuidad de la noche”, 1993; “Cuaderno de fin de siglo”, 1996; “Triunfo de lo real”, 2001; “La salud de los condenados”, 2004; “Diario de paso”, 2008; “El fin ya tuvo lugar”, 2012.
Javier Cano nació en Jaén en 1973. Licenciado en Historia del Arte por la Universidad jienense, es corrector de estilo en un periódico provincial. Ha publicado, entre otros títulos, Los labios leídos (Madrid, Huerga y Fierro, 2000 -Premio Andalucía Joven-), Lugares para un exilio (Madrid, Rialp, 2002 -accésit del Premio Adonáis-) y El idioma de Adán (Madrid, Visor, 2004 -Premio Internacional Fundación Loewe a la joven creación-).
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