Cariátides sosteniendo el manto infinito de la ausencia
19/02/2026@13:31:00
Ítaca, Ítaca, Ítaca, no es una cuestión de calles, ni de calas, ni de paisajes idílicos en una isla de ensueño. Hay una Ítaca por cada uno de nosotros.
Ocultarnos nos salva del infierno. Del ridículo. De la responsabilidad. Quizá también de la verdad, poque ocultarla no es mentir, pero se le parece mucho.
Lo que se dice en el fondo subyace y lo que sucede a veces se dice y otras no. Subyace lo que aguanta el paso del tiempo, y lo que no aguanta ese transitar flota y sale a la superficie delatando lo que ocurrió entonces.