www.todoliteratura.es
En mitad de tanto fuego
Ampliar
En mitad de tanto fuego

EN MITAD DE TANTO FUEGO Esto no es Troya, pero podría serlo

sábado 27 de enero de 2024, 07:06h

"Esto no es Troya, pero podría serlo". Por las guerras que siguen asolando las ciudades y las tierras de cultivo, las montañas y los mares, los territorios que pretenden invadir, la desolación de los desvalidos.

Gélidos corazones que en medio de la batalla siguen siendo capaces de amarse. El amor en el vientre, en las vísceras que se verán, más tarde, desparramadas, en la piel que siente el frío de la batalla y el calor de los abrazos.

Lo que se resiente son las carnes, la sangre joven que enaltece.

Alberto Conejero, partiendo de La Ilíada de Homero, escribe un texto desgarrador y profundamente humano, “En mitad de tanto fuego”, aunque hable de dioses y de ninfas. Nos pone enfrente a Patroclo, amante de Aquiles, magistralmente interpretado por Rubén de Eguía, en las palabras de dolor y deseo, cuestionándose guerras, de ayer y de hoy, históricas y actuales, literarias y reales, atemporales, porque, desgraciadamente, el tiempo solo fue para quien perece.

Un espacio abierto, vacío, oscuro, casi de niebla, el desierto escénico de habitar un solo cuerpo y con las únicas armas de la voz y la palabra. Donde el actor lo viviera casi en carne propia, con el delicado celo que ha puesto en dirigirlo Xavier Albertí. En ese espacio se hallan los tres principales contendientes de esta batalla: autor, director, intérprete. Y nosotros, espectadores, que somos testigos mudos de tantos desvelos, guerreros en la retaguardia, cualquier día nos toca salir a defender la paz allá donde haya un atisbo de amor.

Porque de amor nos habla Patroclo/Rubén, sin lágrimas en los ojos, pero con tensión en la espalda, en el cuello, en las heridas que no se ven, pero están, en el cuerpo que se queda ahí, despojos, con memoria, recordando aquellas batallas, rememorando aquel amor.

Cuando comprendamos que somos depredadores de nosotros mismos, que la ambición, el poder, la violencia, la territorialidad, el clasismo, son una pérdida, nada más y nada menos, de vidas humanas, quizás pudiéramos ver un paraíso aquí en la tierra como en el cielo.

Es una paradoja. Nos obligan a buscar la felicidad, el confort, la dicha, con muertes y atropellos, con persecuciones y violencias, como si el dolor y la muerte fuese el precio que hay que pagar para (no) conseguirlo.

Rubén de Eguía se llena de existencia, anhela la luz en ese espacio casi opaco. Xavier Albertí transforma el pensamiento en un campo de batalla donde pretende que haya un alba esperanzador. Alberto Conejero da la vida a este viaje infinito, a este abismo de incomprensión, donde los deseos son cercenados en un camino que da vueltas al mismo sitio: a la barbarie humana.

FICHA ARTÍSTICA

EN MITAD DE TANTO FUEGO

Autoría: Alberto Conejero
Dirección: Xavier Albertí
Interpretación: Rubén de Eguía
Colaboradores Teatros del Canal, Sala Beckett, Fabra i Coats, Ministerio de Cultura y Deporte

Espacio: Teatros del Canal – Sala Negra

En mitad de tanto fuego
Ampliar
En mitad de tanto fuego
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios