¿Cómo se decía? ¡Gracias!
24/04/2026@13:31:00
“¿Cómo era, Dios mío, ¿cómo era?”, es el primer verso del poema Retorno fugaz de Juan Ramón Jiménez. Bien pudiera aplicarse aquí a la afasia, a la pérdida paulatina del habla que está sufriendo Michka, interpretada magistralmente por Gloria Muñoz en Las gratitudes, basada en la novela de Delphine de Vigan, y que Juan Carlos Fisher, junto a Marta Betoldi en la adaptación, explora en la fragilidad humana a través de la pérdida del lenguaje. Si perdemos el lenguaje, también perdemos la memoria, quizá también los sentimientos, la capacidad de transmitir las emociones, el ritmo de la vida, la armonía interna de los pensamientos.
Cuando el diálogo no basta
Todo en obras, en reconstrucción, en reformas. La casa de Roald Dahl, su vida privada, sus declaraciones públicas sobre el estado de Israel y su invasora ocupación sobre territorios ajenos.
El teatro ¿qué es?
Cabría preguntarse, el teatro ¿qué es? La respuesta es amplia y puede contener mil matices, interpretaciones, puntos de vista. En lo que todos estarán, más o menos, de acuerdo es en que es ficción disfrazada de realidad o, quizá, lo contrario, la esencia de la existencia humana transformada en mentira para que resulte menos dolorosa.
Quererse
Delirios y crisis en la edad fronteriza de los 50. Pareceres diversos, dudas, preocupación por el estado, más que de salud, mental, las relaciones personales, las confidencias, los silencios, los secretos, lo que se queda en el tintero, lo que no se dice, lo que una se calla, lo que debiera haber dicho, la verdad.
Nunca el teatro es mentira
Ni siquiera sé si existo. Me lo cuentan, me encuentro con gente que me habla, asisto al teatro, escribo, leo e, incluso, como, duermo, sueño y, creo, hago otras cosas.
Hay que mojarse
PLEAMAR
Pareciera que hay gente que nace al borde de una playa, de una orilla de mar, de repente, y se quedan inmóviles, o corren a esconderse y, súbitamente, los demás se asombran.
El dolor de dejar ir
“Quién iba a prever que el amor, ese informal, se dedicara a ellos tan formales”. Este poema de Mario Benedetti me ha venido a la memoria al escuchar a Jaime y Marla hablar, comentar, recordar, lamentarse de esa relación que fue la mejor, que fue especial, que conllevó amor como nunca antes y, sin embargo, no acabó cuajando.
Soledad y silencio
Al cumplir cierta edad, no digamos cuánta, mucha, (además, lo bueno es que se van cumpliendo, de lo contrario el camino es que se ha truncado ya), se agolpan en las sienes, en el cuerpo, en el corazón, tantas esperanzas que después pasaron de largo. Esas ilusiones que se cumplieron o no, pero de las que ya no se puede retroceder, porque, como escribió José Manuel Caballero Bonald, “somos el tiempo que nos queda”.
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Así, tal cual
Su teatro se basa en el gesto y en el humor. Pero eso no les redime de investigar, los puñeteros. Ofrecen al público el sarcasmo, la crítica mordaz, los detalles íntimos de sus vidas. ¡Ah, no!, perdón, esto creo que no.
El acoso escolar
Cuando se está empezando a crecer, la vida casi siempre es prometedora. Se mantienen ilusiones, expectativas, deseos no demasiado descabellados, a no ser que venga alguien a marchitar esas pasiones de adolescente.
Actualidad
Acabaremos pronto amando a una máquina y tendremos celos y pasiones, y cuando nos hablen las personas miraremos escépticos desconfiando, como si el hombre fuera un invento nuevo, y la máquina tardará más tiempo en pudrirse que nosotros.
Es una denuncia. Es una tristeza, un dolor, una persecución, una diáspora, la locura de la pertenencia y no dejar que otros tengan su espacio y se pueda convivir, no ya sin rencillas, sino sin guerras.
¿Quién nos desata?
De mi pecho nace un nudo que es imposible de deshacer, a no ser que me arranques el corazón. Sería "El nudo gordiano". Puedo abrirte mi pecho, desgarrarme, asomarme al abismo y ahí tendrás que decidir qué solución tomar.
Todo, siempre, nuestro, juntos
Cada vez que empiezo una reseña, una crónica nueva teatral, debo preparar el terreno. Por supuesto, acudo a ver la representación, no suelo tomar notas, aunque algunas veces sí, normalmente tampoco indago en la sinopsis, en el historial del grupo, dirección, texto, interpretación y, podríamos decir, voy a que me sorprendan. Después, ya indagaré, me documentaré, ahondaré en la temática, y analizaré, en general, toda la puesta en escena. Y, eso sí, esa misma noche, aunque sea impúdicamente tarde, escribiré esa reseña con el terreno bien preparado, quemado, despejado de malas hierbas, artigado, para procurar ser ecuánime, sincero, profundo, analista y, ¿por qué no?, emocional y poético.
Que a mi voz la atrape el silencio
Grito y silencio, labios sin palabras, labios sin besos, ardiente pasión, mirada interior, sangre callada, desafección en el resto de la sociedad que excluye al diferente, al que tiene algún impedimento, castillos en el aire, la fantasía de una boda, los celos, y otros problemas personales, la música, el desentendimiento, la capacidad de amar.
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