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“Desecho e izquierdo” es un juego fonético y de sentido, que evoca de algún modo los juegos de Oliverio Girondo y remite, a través del primer sustantivo, al acto de “desechar”, es decir, al residuo, al resto, lo que se acerca al concepto de descarte. A través del segundo nombre: “izquierdo”, procedente del vasco y castellano antiguo, se señala aquello que no es capaz de destreza, dado que ese vocablo nombra el brazo generalmente menos hábil para el trabajo y la lucha. En latín, izquierdo equivale a “sinistrum”, lo relacionado con lo oscuro y peligroso (la izquierda por etimología nombra características y condiciones negativas). Todo esto no deja de remitirnos a Freud, a su texto “Lo siniestro”, en el que lo siniestro no es lo desconocido y ajeno, sino lo más familiar, lo más próximo que se vuelve extraño, lo doméstico que de repente adquiere características atemorizantes.
Ed. Valparaíso. 2026
En "Despertar en la aurora", de Alicia Aza, nos encontramos con una luminosa y sosegada poesía, concisa y rica al mismo tiempo, que actúa de manera eficaz a través de la simbología del mundo de los sentidos y de la naturaleza para expresar un camino de aprendizaje y de transformación personal necesaria. La herida, el abatimiento, el amor y desamor y la complejidad de la vida en general la empujan a la búsqueda de ese camino. El cuerpo concebido como expresión de la experiencia subjetiva del yo poético, el mundo sensorial, la feminidad, el lenguaje y la memoria se articulan en la insistencia de un espacio de autoafirmación y plenitud, de un despertar en un horizonte propio lejos de la herida, cerca de la esperanza.
Baile del Sol, 2026. 51 págs.
Cuando vi, por primera vez, el título de este poemario, el cuarto de la autora madrileña Sonia Aldama, en seguida, me vinieron a la mente unas palabras de Mario Benedetti, muy a propósito, creo, a la ocasión: «somos tristeza, por eso la alegría es una hazaña».
Reseña del poemario "Ser caballo", de Malika El Assimi
Dar Bassma Editorial
Hay libros cuyo título constituye ya una declaración de principios. No designan un asunto; anuncian una forma de estar en el mundo. La historia de la literatura está poblada de caballos. Desde los corceles homéricos que arrastran la gloria y la muerte hasta Rocinante, que convierte la dignidad en una manera de resistir al ridículo; desde los jinetes del Apocalipsis, heraldos de la devastación, hasta el caballo lorquiano, donde galopan el deseo, la sangre y el destino. El caballo ha simbolizado la libertad, la fuerza, la nobleza, el impulso vital o la rebeldía. Sin embargo, pocas veces deja de ser un símbolo para convertirse en un imperativo moral. Eso es precisamente lo que consigue Malika El Assimi en Ser caballo: no nos invita a contemplar al caballo, sino a serlo. A asumir su ímpetu, su dignidad y su negativa radical a aceptar el yugo.
| | Beatriz Saavedra Gastélum |
"La memoria es el único paraíso del cual no podemos ser expulsados." — Jean Paul
La reciente entrega del Internacional de literatura Rubén Darío entregado en España a la poeta mexicana Beatriz Saavedra Gastélum constituye mucho más que un reconocimiento a una trayectoria literaria. Se trata de un acto simbólico que enlaza la reflexión contemporánea sobre la presencia de las mujeres con una de las figuras más fascinantes de la historia mesoamericana: Tz’akbu Ajaw, la llamada Reina Roja de Palenque. Esta conexión adquiere una dimensión particular a través del libro que la autora dedica a la soberana maya, una obra donde la arqueología, la poesía y la memoria dialogan para reconstruir una voz femenina que el tiempo había cubierto con siglos de silencio.
Reseña del poemario "Despertar en la aurora", de Alicia Aza. Publica Valparaíso Ediciones (Granada,2026)
Hay libros que nacen de una certeza y otros que surgen de una búsqueda. Despertar en la aurora, de Alicia Aza, pertenece a estos últimos. Estamos ante un poemario concebido como un viaje interior, una travesía en la que la autora recorre los territorios de la memoria, del cuerpo y del lenguaje para llegar a una forma más profunda de conocimiento. No se trata, sin embargo, de una exploración intelectual ni de una indagación abstracta. Lo que aquí se pone en juego es la propia experiencia de vivir, amar, perder, recordar y renacer.
El pujante sello argentino Barnacle acaba de publicar un nuevo poemario del destacado autor local Alberto Boco, que confirma su impronta personal y lo ubica en un espacio de relevancia dentro del variopinto panorama poético latinoamericano.
Reseña del poemario "Cuando el hombre se despierta (instantáneas)", de Khédija Gadhoum. Publica El quirófano eEdiciones (Ecuador, 2025)
Escribía Georges Perec en Un hombre que duerme que llega un momento en que “algo se ha roto”. Ese instante de fractura, de conciencia súbita, de despertar doloroso frente a la realidad, constituye el núcleo simbólico sobre el que Khédija Gadhoum ha construido Cuando el hombre se despierta, probablemente el libro más complejo, maduro, desgarrado y reflexivo de toda su trayectoria poética.
Por primera vez en su país, el sello de Buenos Aires Tiempo de Parque Ediciones distribuyó en librerías este volumen del poeta argentino Luis Benítez, ganador en 1996 del prestigioso premio de la Fundación Amalia Lacroze de Fortabat. Hasta el momento, los lectores solamente contaban con una edición chilena de 2001.
Editorial Mora Barnacle
Se podría decir aún muerta la rosa, la palabra rosa no ha muerto, parafraseando la conocida frase y es que en el bello juego que nos presenta el autor hace vivir, revivir, pensar, repensar las cosas y los actos y circunstancias de los hechos en poesía, a través del valor de la palabra, en sus conjunciones, repeticiones, yuxtaposiciones, conformando una estética performática.
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