Nuestro poema de cada día
En este breve poema, Antonio Machado ha recurrido a cuatro versos alejandrinos (con cesura central: 7//7), agrupados en un serventesio (rima cruzada /-ía/ en los versos primero y tercero, y /-á/ en los versos segundo y cuarto). Y no ha necesitado mayor extensión poemática para mostrar su desacuerdo con el Señor, que le ha arrancado “lo que yo mas quería” (verso 1), en contra de su voluntad (verso 3), y lo ha dejado inmerso en una profunda soledad (verso 4: “ya estamos solos mi corazón y el mar”).
Nuestro poema de cada día
El llanto poético por la esposa perdida. (I)
Antonio Machado obtuvo en 1907 la cátedra de Francés en el Instituto de Soria, ciudad en la que dos años después contrajo matrimonio con Leonor Izquierdo. Tras la muerte de su esposa, en 1912, pasó al Instituto de Baeza.
Nuestro poema de cada día
Carlos Murciano (Arcos de la Frontera, 1931) ha desempeñado una intensa labor creativa como ensayista (crítico de arte y literario), novelista, musicólogo y, especialmente, poeta. Su producción literaria, que sobrepasa los ochenta títulos, va dirigida no solo a adultos, sino también a lectores infantiles y juveniles. Como ensayista, destacan al menos dos obras: Las sombras en la poesía de Pedro Salinas (Santander, La isla de los ratones, 1962) y Hacia una revisión de Campoamor (Madrid, Punta Europa, 1967). Y si del novelista hablamos, hemos de citar obras como Las manos en el agua (Barcelona, editorial Noguer, 1980) y El mar sigue esperando (Barcelona, editorial Noguer, 1982; Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil, 1982).
Nuestro poema de cada día
Carmen Conde Abellán (1907-1996) -conocida en el ámbito de literario con los pseudónimos de Florentina del Mar -para las obras de carácter infantil y juvenil-, y de Magdalena Noguera para obras de contenido religioso-, dedicó su vida por entero a la creación literaria, que resulta muy voluminosa, cultivando diferentes géneros: la novela, el cuento breve, el teatro tanto infantil y juvenil como para adultos-, la poesía...
Nuestro poema de cada día
Ramón Valle Peña (Ramón María del Valle-Inclán) nació en Villanueva de Arosa (Pontevedra), en 1886; y murió en Santiago de Compostela, en 1936. Novelista, poeta y escritor dramático. A la etapa modernista pertenecen las cuatro Sonatas -Sonata de Otoño, Sonata de Invierno, Sonata de Primavera y Sonata de Estío-, así como las Comedias Bárbaras y el libro de poemas Aromas de leyenda. Progresivamente, Valle-Inclán se aparta del estilo modernista y crea una prosa enormemente expresiva con la que deforma y degrada la realidad con terrible ironía y mordacidad. A este etapa corresponde Tirano Banderas (1926), y otros esperpentos como El Ruedo Ibérico, tres novelas que son una sártira caricaturesca de la realidad nacional en los tiempos de Isabel II, hecha desde la vertiente de un corrosivo humor.
Rosalía de Castro resucitó el cultivo del gallego con su obra Cantares gallegos (Vigo, Imprenta de Juan Compañel, 1863). Su segundo y último libro escrito en versos gallegos lleva por título Follas novas (Madrid, La Ilustración Gallega y Asturiana, 1880), compuesto en la localidad vallisoletana de Simancas, donde entonces residía junto a su marido Manuel Murguía -con el que se había casado en 1858-, porque había sido nombrado Director del Archivo General de Reino de España, ubicado en esa localidad castellana.
Nuestro poema de cada día
De nombre Félix Rubén García Sarmiento, nace y muere en Nicaragua (1867-1916). En 1892 viene a España, como delegado de su gobierno, con ocasión del centenario del descubrimiento de América, y conoce a los principales escritores de la restauración. Vuelve en 1899, célebre ya en el mundo de las letras, y traba amistad con los miembros de la Generación del 98. Desde 1900 se ocupa en actividades diplomáticas. Muere cuando solo contaba 49 años, tras una vida desordenada que arruinó su salud.
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Nuestro poema de cada día
Vaya como preámbulo que Teresa de Cepeda y Ahumada murió el 4 de octubre de 1582 en Alba de Tormes, precisamente el mismo día en que entraba en vigor el calendario gregoriano, ordenado por el papa Gregorio XIII, y que venía a sustituir al juliano, implantado por Julio César en el año 46 a.C., hasta entonces vigente. La primera festividad de Teresa de Jesús, desde sus tiempos de beata, se celebraba el 5 de octubre (y no el día de su muerte, ya que el 4 se venía celebrando la de San Francisco de Asís). De manera que, ya con el nuevo calendario, el 5 de octubre se convirtió en el 15.
Nuestro poema de cada día
Antonio Gamoneda, Premio Cervantes 2006, nació en Oviedo, aunque desde los tres años ha vivido en León. Si primer poemario lleva por título Sublevación inmóvil, publicado en Madrid, en 1960, por Rialp, obra finalista del Premio de Poesía Adonáis. De 1977 es Descripción de la mentira (León, Institución Fray Bernardino de Sahagún), y de 1979 León de la mirada (León Espadaña); y aunque escrito con anterioridad, hasta 1982 no se publica Blues castellano (Gijón, Noega). Edad recoge toda su poesía desde 1947 hasta 1986, revisada por el propio autor, obra que le valió el Premio Nacional de Literatura-1988 (disponible en la Colección Letras Hispánicas de la Editorial Cátedra, 1987, edición de Miguel Casado). En 1992 aparece Libro del frío (Madrid, Siruela, 1992, obra de gran repercusión en el panorama poético español.
Nuestro poema de cada día
Concha Espina (María de la Concepción Rodríguez-Espina y García-Tagle) nació en la localidad cántabra de Mazcuerras (1869) y no es exagerado afirmar que es una de las mentes más preclaras de la literatura española del primer tercio del siglo XX.
Nuestro poema de cada día
Juan Meléndez Valdés nació en Ribera del Fresco (Badajoz), en 1754. En la universidad de Salamanca estudió Derecho y Humanidades, y en esa ciudad entró en contacto principalmente con Cadalso y Jovellanos -del grupo que constituía la que se ha llamado escuela salmantina, que tanto habría de influir en su pensamiento-.
Nuestro poema de cada día
José María Pemán cultivó los más variados géneros, desde la poesía y la novela, hasta el ensayo, la oratoria y el periodismo; pero es en el teatro en donde obtuvo sus mayores éxitos. Durante la República -a la que se opuso radicalmente- estrenó los dramas en verso El divino impaciente (1933) -sobre San Francisco Javier-, Cisneros (1934) y Cuando las Cortes de Cádiz (1934), obras que alcanzaron una relevante significación política.
Nuestro poema de cada día
José de Espronceda, sin duda el más alto representante de la poesía romántica española, lleva a su propia vida -borrascosa, turbulenta y dinámica- el espíritu que caracteriza al Romanticismo: juventud agitada, ideas revolucionarias por las que estuvo preso en varias ocasiones, amores desordenados -con Teresa Mancha, antes y después de casada- que producen en el poeta una profunda sensación de desengaño, el deseo incontenible de afirmar su propia personalidad.
Nuestro poema de cada día
Gustavo Adolfo Bécquer es, probablemente, el primer lírico de su siglo. Su voz, sencilla y directa, está transida de los más hondos sentimientos del alma: alegría, desconsuelo, soledad, hastío, angustia, dolor...; y así puede comprobarse en sus Rimas, muchas de las cuales están inspiradas por Julia Espín, bellísima mujer de la que el poeta estuvo silenciosamente enamorado (Casta Esteban fue la esposa real, de la que acabó separándose). Cuando el Romanticismo se daba ya por liquidado, aparece, pues, un lírico íntimo y confidencial, -circunstancia relacionada tal vez con su temperamento enfermizo, minado por la tuberculosis-, alejado de la altisonante retórica, del colorido brillante y de la estruendosa sonoridad tan del gusto, por ejemplo, de Espronceda, más sugestionado por la belleza plástica.
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