Nos hallamos ante un libro nacido de la pasión y el profundo conocimiento de Japón de Francesca Scotti ilustrado por Uragami Kazuhisa. Scotti nació en Milán y desde 2011 divide su tiempo entre Italia y Japón. Licenciada en el Conservatorio y en Derecho, ha publicado relatos y reportajes en diversas revistas italianas y extranjeras. Imparte talleres de escritura creativa, cursos de formación para docentes, bibliotecarios y operadores culturales, y ha desarrollado diversos proyectos para festivales literarios.'. Por su parte Kazuhisa, ilustrador afincado en Tokio, se formó en la escuela de ilustración “Aoyamajuku” bajo la tutela de Tatsuro Kiuchi y Zenji Funabashi, perfeccionó su oficio en el atelier “PEN STILL WRITES”, dirigido por Kiuchi, donde continúa desarrollando su carrera. Su trabajo abarca principalmente cubiertas de libros, revistas, proyectos musicales y campañas publicitarias, aunque en los últimos años ha expandido su obra a medios digitales. Ha sido galardonado en prestigiosos certámenes internacionales como American Illustration, Society of Illustrators, 3×3 International Illustration Award y la Feria Internacional del Libro Infantil de Bolonia, reconocimiento que ha consolidado su proyección internacional. Actualmente colabora tanto en Japón como en el extranjero, y forma parte del estudio de animación “Maison Hanko”. Para empezar, lean este pequeño fragmento y díganme si no apetece hincarle el diente a las poco más de ciento cincuenta páginas de las que consta la obra: «Por un instante, uno teme no estar en el lugar correcto, pero son las expectativas las que engañan: si uno quiere dejarse cautivar por la maravilla, si quiere experimentar algo inusual, intente ignorar lo que conoce, lo que ya ha visto, y no se forme la imagen que cree que debería tener un lugar impregnado de espiritualidad». El libro relata e manera excelsa la esencia más pura del país del Sol Naciente a través de un viaje por las islas que conforman su archipiélago, de este a oeste y de norte a sur. La geografía de los lugares, las tradiciones, los sabores, las costumbres, pero también las batallas, la naturaleza, los santuarios y las ausencias es auténtica; su exploración es narrativa. En este viaje, a través de lugares misteriosos e inaccesibles, o, por el contrario, acogedores y vibrantes, nos guían los espíritus de la Naturaleza, la Tradición, la Devoción, la Batalla y la Ausencia. Estos espíritus acompañan a la protagonista en este fascinante viaje y, por ende, nos acompañan a nosotros, llevándonos a descubrir la historia de Japón, una tierra de rituales, guerras, lugares prístinos y devastados; un lugar donde la magia de Oriente y la espiritualidad de la protagonista se fusionan, resonando inevitablemente en toda la humanidad. Así su viaje (que parece ser un camino de renacimiento y sanación) se convierte en el nuestro. El libro está dividido geográficamente, como si siguiera un itinerario de viaje, que, al fin y al cabo, es el de la autora/narradora. La voz narrativa de la autora es suave, nunca intrusiva: a veces nos habla, compartiendo los recuerdos grabados en su memoria tras sus viajes por Japón; otras veces, son los guías espirituales quienes profundizan, relatándonos, tanto a ella como a nosotros, los lectores, las hazañas de héroes del pasado, los errores de todo un país, la resiliencia de la naturaleza y la vida, la fuerza magnética de ciertos lugares ahora casi deshabitados, las leyendas que impregnan Japón y se funden con la singularidad y el misticismo de ciertos lugares. En definitiva, Shimaguni es un libro que todo aquel que sueñe con visitar Japón al menos una vez en la vida debería leer. Las inspiraciones que la autora y el ilustrador transmiten a lo largo del periplo escrito son verdaderamente poderosas y conmovedoras. Es difícil no sonreír al descubrir rituales y tradiciones; difícil no reflexionar sobre lo que perdura durante y después de una guerra; difícil no mirar hacia adentro tras visitar un santuario; difícil no emocionarse ante una naturaleza tan prístina, tan rica en historias y mitos. Hacerlo mientras se contemplan las delicadas líneas, los colores pastel y los tonos rosados de Uragami Kazuhisa es un regalo adicional. Puedes comprar el libro en:
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