www.todoliteratura.es
Golem
Ampliar
Golem

GOLEM

sábado 07 de marzo de 2026, 09:48h

Es una denuncia. Es una tristeza, un dolor, una persecución, una diáspora, la locura de la pertenencia y no dejar que otros tengan su espacio y se pueda convivir, no ya sin rencillas, sino sin guerras.

Golem
Golem

Pasar a ser furtivos, a huir, a sufrir violaciones, torturas, vejaciones, la muerte. Siempre huyendo, siempre en la mudez, en el miedo, en el odio, en la venganza.

Afortunadamente, la literatura, la música, el teatro, el arte también son la resistencia. Nos permite contar, expresarnos, denunciar, gritar si es necesario, porque tiene que saberse. Tiene que saberse la historia, tiene que saberse lo que ocurre y que no se repita, y adoptar las medidas necesarias para enmendar lo que está mal.

Pero ¿quién enmienda una guerra, una invasión, un abuso de poder, un genocidio, un ataque de consecuencias devastadoras?

Golem, de Amos Gitai y Marie-José Sanselme pretende hacerlo. Es arte, es teatro, es música, es poesía, es literatura y, por tanto, denuncia, resistencia, llamada de atención.

Habla de la memoria, de la noche de los cristales rotos (pogromos), es el exilio, el éxodo, la identidad personal de cada uno, independientemente de dónde hayan nacido, lo que hayan tenido que vivir, lo que han sufrido, cuáles son sus anhelos, cuáles son sus miedos.

Amos Gitai rescata el mito del Golem, un ser, una criatura, una figura creada artificialmente capaz de cobrar vida, de asistir a los necesitados, de protegerlos, al menos en sus conciencias.

En el magnífico espectáculo presentado en los Teatros del Canal, con una compañía de actores y músicos internacional, asistimos a una lluvia de ropajes hediondos, quizás, cargados del polvo de la represión, de los cadáveres que ya no los necesitan, y en varios, idiomas, francés, yiddish, alemán, inglés, árabe, español, hebrero, ladino y ruso, nos plantean aquellos hechos, que podrían ser los de hoy, la historia que se convierte en leyenda escabrosa, el viento que viene aún de cada violencia, los nombres, la importancia de los nombres y de las palabras, ojalá solo se combatiera con palabras.

La representación está ambientada por excelentes músicos que interpretan composiciones originales y canciones tradicionales, convirtiendo el espacio escénico en una atmósfera íntima dentro de la degradación que van sufriendo los personajes. El recurso de la cámara desde el techo, las proyecciones que acompañan las escenas y las estupendas interpretaciones de todo el elenco, además de mostrarnos el horror, nos presentan una estética atrayente y atractiva.

Se podría hacer un paralelismo entre aquella creación del Golem y la actual Inteligencia Artificial, donde, más a menudo de lo que parece, nos estamos basando en ella para protegernos, para saber más, para huir quizás, la cuestión es que no perdamos el control, en ninguno de los dos casos. Por eso, lo interesante es la sorpresa, la creación imprevisible, lo que conecta con los sentimientos, y el montaje de Amos Gitai es puro asombro, vinculación de unas culturas con otras, y un lenguaje común, a pesar de la diversidad de idiomas, el NO A LA GUERRA, a cualquier guerra.

INFORMACIÓN

GOLEM

Texto: Amos Gitai y Marie-José Sanselme
Director: Amos Gitai
Con: Irène Jacob, Bahira Ablassi, Tal Hever-Chybowsky, Laurent Naouri, Shahar Fineberg, Céline Bodis, Minas Qarawany y Anne-Laure Ségla
Músicos: Alexey Kochetkov (violín y sintetizadores), Kioomars Musayyebi (santur), Florian Pichlbauer (piano)
Cantantes: Lucy Page, Zoé Fouray, Sophie Leleu (voz y arpa) y Marie Picaut

Una producción del Théâtre National de la Colline – París

Espacio: Teatros del Canal

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios