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Izara Batres
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Izara Batres (Foto: Sergio Almarcha)

Entrevista a Izara Batres: "Hay muchos puntos en común con la situación que vivimos ahora que, es más límite aún, porque el grado de deshumanización resulta ya asfixiante"

Autora de "El cabaret del infierno"
miércoles 18 de marzo de 2026, 18:17h

Izara Batres es poeta y escritora, posee un doctorado en Literatura y se trabaja como profesora titular de Literatura y Escritura Creativa en la universidad. Su trayectoria literaria incluye la publicación de varios poemarios: "Avenidas del tiempo" (2009), "El fuego hacia la luz" (2011), "Tríptico" (2017), "Sin red" (2019) y "Fin del mundo del fin" (2022). Además, ha escrito el libro de relatos "Confesiones al psicoanalista" (2012), la novela titulada "ENC o El sueño del pez luciérnaga", así como los ensayos "Cortázar y París: Último round" (2014) y "Julio Cortázar, claves de una búsqueda ontológica" (2023). También ha publicado artículos, reportajes y entrevistas para distintos medios, además de guiones para cine y teatro. Su obra ha sido galardonada con múltiples premios internacionales, incluyendo el XXXVI Premio Mundial de Poesía Fernando Rielo en 2016, el Primer Premio Europeo de Poesía Clemente Rebora en 2019, el Premio Internazionale D'Eccelenza 'Citta Del Galateo-Antonio De Ferraris' en 2021, y el Premio a la Creatividad N. Naaman Literary Prizes también en 2021.

El cabaret del infierno
El cabaret del infierno

La novela "El cabaret del infierno" se desarrolla en París, en 1938, cuando se siente un temblor en la tierra mientras una amenaza más aterradora que la guerra se extiende como una sombra interminable. En medio de lo que parece ser el ocaso de la humanidad, entre tormentas eléctricas inusuales, cultos esotéricos, sociedades secretas y espectáculos extremos en L'Enfer Cabaret de París, dos individuos muy distintos, Ginebra Wilde y Théo Bernard, se encuentran con un objeto extraño que es tan peligroso como enigmático y que transformará sus vidas para siempre. Este objeto es ansiado tanto por los nazis como por fuerzas cuyos oscuros tentáculos alcanzan las más altas esferas del poder. Esconde un misterio inesperado que ellos deberán desentrañar antes de caer en manos del sanguinario Lucius Fleedermaus y, sobre todo, antes de que se cumpla la aterradora profecía de Datark.

La novela que destaca por sus imágenes impactantes y un ritmo vertiginoso. Los personajes, tanto reales como ficticios, dejan una huella imborrable. La prosa intensa de Izara Batres fusiona el magnetismo de las historias de amor más cautivadoras con la tensión del mejor suspense. Esta narrativa adictiva está repleta de sorpresas para el lector.

Izara Batres es una reconocida escritora polifacética que publica tanto poemas, como ensayos, artículos, relatos, guiones de cine y teatro, novelas… ¿con qué género se encuentra más cómoda porque le ayuda a expresarse mejor?

Con la poesía. Fue lo primero que empecé a escribir cuando era muy pequeña y es lo que me resulta más fácil. Pero también disfruto muchísimo los relatos y la novela.

"El cabaret del infierno" es un thriller trepidante que contiene intriga, una gran historia de amor, suspense, terror, misterio, esoterismo, física cuántica… ¿Cómo se conjugan esos elementos para que encajen a la perfección?

Partí de un esquema, pero, después, la trama te va llevando hacia donde necesita ir, los personajes reclaman cambios en su recorrido, etc. En realidad, en esta novela todo está conectado y todo gira en torno al misterio y al mensaje de “no puede ser que estemos aquí para no poder ser”. De hecho, se vinculan misterios en los terrenos de la arqueología, la filosofía y la física cuántica a la que, por cierto, hay que recurrir para entender determinados fenómenos inexplicables y eso se vincula también con la presencia de ciertos personajes.

Cuando se escribe una novela, una de las etapas más bonitas e interesantes es la de documentación. La suya transcurre en distintos enclaves de Francia, Alemania, Turquía, Creta… cafés que han desaparecido ¿Ha podido visitar algunos de los lugares que aparecen en su libro? ¿Cómo ha cubierto ese proceso?

La novela transcurre en Francia (numerosos barrios y localizaciones de París, pero también Marsella, Normandía, Bayona, Allier o Cap d’Antibes), Italia (Isla de Montecristo), Alemania (Berlín), Creta (Ierapetra, Ágios Nikolaos, Heraclión), Turquía (Puertas Cilicias, Montes de Tauro, Yacimiento de Jarmo, Kermerhisar), Uzbekistán (Samarkanda), Argentina (Buenos Aires), Escocia (Inverness y South Lanarkshire), Inglaterra (Londres), Suiza (Lucerna). Algunos de los lugares ya los conocía, otros los visité ya con la novela empezada y en otros nunca he estado. Pero investigué sobre todos ellos. Lo más interesante fue imaginar esos lugares en la época en la que transcurre la historia. Me hubiera encantado poder visitar, si siguieran en pie, L’Enfer y Le Ciel (estaban uno junto al otro) y de paso el de Neant también. Pero hay un aspecto positivo en no poder hacerlo, que es el de agudizar la imaginación e ir más allá de lo que la realidad propone.

¿Cuál ha sido el detonante que la impulsó a centrar su relato en esta etapa de la historia?

Los paralelismos con la actualidad: era una etapa convulsa en el que el mundo estaba al borde del abismo (a punto de la Segunda Guerra Mundial), había rivalidad entre potencias, situación de crisis económica, sensación de inestabilidad, desconfianza en las instituciones, corrupción, división social, un clima de incertidumbre que dio lugar a búsquedas de sentido alternativas, de ahí que volviera a ser tendencia el ocultismo. Hay muchos puntos en común con la situación que vivimos ahora que, de hecho, es más límite aún, porque el grado de deshumanización resulta ya asfixiante.

Lo ideal es que el lector pueda percibir la autenticidad en el pulso del escritor

En su obra, conviven personajes reales con otros que surgen de la imaginación de la autora. ¿Es cierto que alguno de ellos no sigue el guion establecido de antemano y cobra vida propia marcando un giro que no estaba previsto?

Completamente. Te propones un itinerario, pero después hay que dejar que los personajes respiren, te metes en su piel y entonces te das cuenta de que necesitan determinadas cosas que a lo mejor no tenías planeadas. Eso es lo bonito de la escritura, es un proceso vivo, y lo ideal es que el lector pueda percibir esa autenticidad en el pulso del escritor.

La novela tiene un carácter cinematográfico y se nutre también de su experiencia como poeta. ¿Todo esto convierte a "El cabaret del infierno" en una obra adictiva que se lee de manera especial?

Tiendo a visualizar la trama como una película y, cuando me dejo llevar por ello, las imágenes tienen ese cariz cinematográfico del que me hablan los lectores. También me interesaba que la novela funcionara como un caleidoscopio que ofreciera, a modo de visión facetada, diversas lecturas en planos diferentes: el ser humano, el funcionamiento del sistema, los juegos de ilusiones, la ciencia y la poesía, el amor y el poder, el dolor y la esperanza, el totalitarismo, el pensamiento, etc., y que estableciera firmes conexiones con la actualidad; que, desde un trasfondo simbólico, ofreciera una mirada crítica de la sociedad que conocemos y del fenómeno de la deshumanización. Y cuidar el lenguaje y el impacto estético, tanto como la acción.

Durante la Belle Époque parisina, coexistieron tres cabarets temáticos en el Boulevard du Clichy. ¿Por qué eligió El cabaret de l'Enfer?

Porque fue inspirador y porque El Cabaret del Inferno también es una metáfora de una sociedad en la que, mientras nos distraemos con bailes de máscaras, productos de marketing, sucesos y espectáculos, a veces esperpénticos, nos vamos convirtiendo en tornillos de un engranaje y entregamos todo a un sistema en el que somos carnaza para los grandes negocios. Los neones iluminan una ilusión, mientras nuestra verdadera vida, lo que somos, nuestro derecho a ser es constantemente silenciado. También alude a los juegos del poder, a los entresijos de la sociedad, etc. Por eso en el cabaret del infierno de la ficción hay dos niveles, el piso de abajo, donde nos entretienen, y el de arriba en el que se cuece todo aquello que sí es realmente aterrador.

Es una novela coral con muchos personajes que tienen una historia detrás… ¿Cuál le ha costado más describir? ¿A quién le hubiera gustado conocer?

La verdad es que me apasioné con todos. Me hubiera gustado conocer a Marguerite y a Cesare y, por supuesto, a dos personajes estrella de los que no puedo hablar porque forman parte del final de la novela y no puedo dar pistas, dos escritores a los que admiro mucho. También me hubiera encantado conocer a André Breton y a los demás poetas surrealistas.

En la novela hay luces y sombras, abismo y esperanza. ¿Le resultó fácil combinarlo todo?

En la novela hay un tránsito por la noche para llegar a la luz. Toda la novela es un grito en favor del derecho a ser. Se explora el abismo sobre todo para realizar una crítica social, a la cosificación, a la deshumanización, al vacío, a la manipulación y a los totalitarismos, precisamente para poder ver la luz con más claridad. Esto está presente en toda la novela, y se verbaliza e el discurso de Urik, en el capítulo 27: “Amar, soñar, pensar”.

¿Qué ha cuidado más para conseguir atrapar y sumergir al lector? ¿El ritmo, los personajes, capítulos cortos, la trama, el lenguaje…?

He intentado cuidar todo al máximo, los lectores serán los que decidan si funcionó. Creo que esta novela aporta algo distinto que es la imbricación de una trama de acción con un lenguaje en el que está presente el elemento poético. La fragmentación en escenas cortas, consideré que agilizaba la lectura. Quería que fuese una novela caleidoscopio, por eso tiene estructura fragmentada: se pretende una visión facetada de la realidad y que además le confiera un dinamismo a la trama que permita mantener el interés hasta el final. Cada capítulo va ampliando nuestra perspectiva un poco más y nos descubre aspectos diferentes de la realidad que se retrata en la novela, por eso es importante leer el libro completo para entender realmente el mensaje.

Me centré en las imágenes porque siempre visualizo la trama como una película y quiero transmitirlo con la misma intensidad y nitidez. E intenté una combinación de lenguaje cuidado, con presencia del elemento poético, con la acción. Frente al lenguaje estándar que predomina ahora mismo, combinar lenguaje cuidado e impacto estético con una acción que pudiera ser trepidante.

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