Entrevista a Vicente Corachán: "Detrás de un detective hay una persona normal, pero con un trabajo en el que trata de solventar los problemas que la policía y la justicia no se lo van a resolver"![]() viernes 22 de mayo de 2026, 18:17h
Vicente Corachán construye su narrativa desde la experiencia y la observación directa de la realidad más compleja. Vinculado al género negro, su obra se adentra en los mecanismos de la investigación y en las grietas de una sociedad donde la justicia no siempre alcanza. Con una mirada forjada en el contacto con la calle y una escritura de pulso firme, Corachán apuesta por historias que combinan la intriga con un retrato honesto de las sombras cotidianas, situando al detective —lejos del estereotipo— en el centro de un mundo tan duro como reconocible. ¿Recuerdas el primer libro que leíste? ¿Y la primera historia que escribiste?
El primer libro que leí fue “Primer amor, primer dolor” de Martín Vigil (1976). La primera historia fue en 1981, estando en la mili; un libreto que se ha quedado impreso en un cajón y que solo hemos leído mi mujer y yo. ¿Cuál fue el primer libro que te impactó y por qué? “A de adulterio” de Sue Grafton, independientemente de la historia de la novela, fue el libro que mi mujer me regaló para sacarme de una depresión. Ese mismo libro fue el que me introdujo en la novela negra y seguir leyendo. ¿Quién es tu escritor/a favorito/a? Puedes escoger más de uno y de todas las épocas. Como maestros del género Chandler y Hammett. Que me hayan cautivado González Ledesma y que me haya enamorado Alexis Ravelo. ¿Qué personaje de uno de tus libros te hubiera gustado conocer? ¿y ser? Conocer a Kinsey Millhone (la detective de Sue Grafton), conocí a su Grafton y tuve la suerte de saludarla en Louisville, Kentucky y en Barcelona Negra. Ser, quizá como Eladio Monroy de Ravelo, un detective con sus propios códigos y personalidad, astuto, intuitivo y arraigado a su propio entorno. ¿Alguna manía a la hora de escribir o leer? No tengo ninguna que sepa reconocer, pero de pensar en alguna, diría que me gusta hacerlo, cuando puedo, con “banda sonora”. Me gusta escribir escuchando Jazz. ¿Tu lugar y momento preferido para hacerlo? Si el clima lo permite, en mi jardín, frente al limonero y las plantas, a primera hora y después de haber desayunado. ¿Qué escritor/a o libro te ha influido en tu trabajo como autor/a? De todos he tratado de aprender algo. No tengo ninguno en especial, pero por nombrar a alguno, me quedo con la forma de narrar de Marto Pariente. ¿Cuáles son tus géneros favoritos? Evidentemente mi género es la novela negra y dentro de ella me inclino por el Hard-boiled. Me gusta que la historia sea dura, pero huyo del detective solitario; me inclino más en un personaje con vida familiar, cínico, astuto y honesto en un mundo duro y corrupto donde la justicia y la policía no hacen la labor que yo entiendo que debería procesar. ¿Qué estás leyendo ahora? ¿Y escribiendo? Precisamente en esto momentos me coges leyendo a muchos de los autores que han pasado por el festival de Sant Boi Negro. Rafa Melero, José Ramón Gómez Cabezas, Eduardo Fernán-López y Alberto Valle (tenía sus lecturas pendientes). Ahora mismo me encuentro con novela terminada y en manos de una agente literaria. Corrigiendo cosas y valorando si necesita más cambios o decidir editarla. Por otro lado, estoy tratando de auto editar un libro con varios relatos con los que he recibido algunos premios. ¿Has cambiado algún final después de escribirlo? Sí, por supuesto. Alguno sí que he cambiado. El recorrido de la historia a veces me ha llevado a hacer alguna modificación. ¿Cómo crees que está el panorama editorial para tantos autores/as como hay o quieren publicar? Muy duro. No soy de los que piensan vivir de esto, sino disfrutar con ello. Muchos escritores y pocos lectores. ¿Cuántas horas sueles dedicar cuando estás con una novela? Normalmente entre cuatro y cinco horas. ¿Cuántas obras tienes publicadas? Cuatro novelas y esa que te he comentado que ya tengo terminada. También dos libros de anécdotas de detectives. ¿A cuál le tienes más cariño, y a cuál menos? A la primera por ser la que me llevó a pensar que a alguien le había gustado lo que hacía y la última por dame cuenta que cada una de esas novelas me ha hecho crecer como escritor. Menos, de momento, a ninguna de ellas.
¿Planificas las historias al detalle antes de escribirlas o las dejas surgir sobre la marcha? Sé lo que quiero escribir y dónde quiero llegar, pero sobre la marcha cambio y añado muchas cosas. Para mí escribir es como lo que he hecho toda mi vida, investigar. Y ese es un trabajo en el que empiezas con una pista y trabajas tal y lo que vas encontrando en el camino. Nunca sabes qué te vas a encontrar, solo sabes por dónde ir buscando; hasta que llegas al final. ¿En qué aspectos significativos ha cambiado el ordenador y otros dispositivos y recursos digitales tus métodos, tus hábitos y tus ritmos de trabajo como escritor/a y lector/a? La verdad es que como empecé tarde a dedicarme a escribir, mis inicios fueron en 2010, siempre lo he hecho con ordenador. Pero los avances han sido una gran ayudad, sobre todo para poder conocer lugares sin tener que ir a pisarlos y a averiguar cosas y datos que antes tenías que hacerlo a través de bibliotecas, enciclopedias y otras instancias. ¿Cuál es el detonante que te hace escribir sobre un tema y no sobre otro distinto? Lo que ocurre en la sociedad que vivimos. Creo que los escritores de novela negra nos nutrimos de las injusticias que ocurren a diario. Sin ir más lejos, tras el último episodio de eutanasia con Noelia Castillo, una chica de 25 años que ha sufrido lo indecible, ya te da para pensar en qué escribir. ¿Escribirás sobre algún virus mortal? Nunca se sabe, pero, ahora mismo, ni se me pasa por la cabeza. ¿Sobre qué tema no escribirías nunca, aunque te lo pidieran? No se me ocurre ninguno que no pudiera escribirse algo sobre ello. He vivido una decena de años con delincuentes y terroristas y más de treinta con los problemas de mucha gente que venía a que se los resolviera. La vida de un guardia civil en el Servicio de Información, o el de un detective, da como para que hayas vivido experiencias que, si las contase, igual nadie las creería. La realidad no supera la ficción, se queda corta. ¿Tienes más lectores o lectoras? Nunca he pensado en ello, pero creo que posiblemente sean más las mujeres que me leen. Sinceramente, tengo la suerte de tener muchos amigos y conocidos y son muchos los que compran mis libros (me consta) y el porcentaje de ellos sería del cincuenta por ciento. ¿Por qué hay que leer tus libros? Esta es la más difícil de contestar (jejeje). En ellos intento sobre todo que mis lectores sepan cómo trabaja de verdad un detective, con qué dificultades se encuentra y con qué tipos de trabajos. La diferencia que hay con el trabajo de un policía, con los medios que no tiene y con las trabas que estos les ponen. En definitiva, me sirve para que sepan que detrás de un detective hay una persona tan normal como ellos, pero con un trabajo en el que trata de solventar los problemas que la policía y la justicia no se lo van a resolver. Y, para que tenga algo de salsa, lo aderezo con las lacras sociales que cruza nuestra sociedad a diario. Vivir no es fácil y, si tienes un problema, alguien te lo ha de solucionar.
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