- Puri, tú cueces o enriqueces?
- A mí me gustaba más otra frase de la tele que aplicábamos a una pareja feliz cuando bajaban de la habitación del hotel. Era ver la car¡ta satisfecha de la colega y le soltábamos ¡tú has hecho arroz!
- Pues entre fogones anda la cosa, tía, ahora que todo está tan revuelto con eso de que no moriremos ni de cáncer ni de una guerra nuclear, sino de un virus, aunque sigan matando a la gente como si fueran ratas por eso de que el que más pita capador. La parca no da abasto y el subsuelo no aguanta ya más cadáveres. ¿Dónde se esconde la cordura de esta humanidad deshumanizada que asiste impávida a matanzas de hermanos? Hemos arrancado el año con más de 110 conflictos armados activos a nivel mundial. ¡Para mear y no echar gota, Puri!
- Y resulta que habíamos empezado por el arroz…
- Sí, tía, pienso en ratas y se me va el cuerpo… Pero volviendo a los fogones, me da por pensar en esa fábula tan manida entre colaborar e implicarse. Entre el cerdo y la gallina. Cuando te comes unos exquisitos huevos fritos con jamón, resulta que el cerdo se implica, mientras que la gallina colabora… Uno da la vida y la otra participa con lo que la sale del fondillo.
- Pues llegados a este punto, yo les cambiaría los nombres: la gallina es una cerda que no se involucra y el cerdo es un héroe.
- Tía, no exageres. La gallina come trigo y caga huevos ovalados sin pensar; al pobre cerdo lo involucran contra su voluntad. Lo que me lleva a pensar que el involucrarse no siempre es una actitud volitiva… Aldama involucra a Ábalos, la UDEF, Francia y Suiza involucran a Zapatero, Netanyahu involucra al naranjito, Ucrania, Gaza, Irán, Líbano y 110 países están involucrados en guerras cruentas de las que no sabemos cómo van a salir…
- Y el resto del mundo colabora con lo que le sobra y un postureo que da asco… Implicar no es lo mismo que su reflexivo implicarse; comprometer no es lo mismo que comprometerse y tampoco tiene el mismo significado colaborar en, que colaborar con, o colaborar a. Depende del objeto de la colaboración o con quién colabores.
- Tía, todo esto me supera. Me parece más fácil utilizar el sentido común estableciendo objetivos que beneficien a todos.
- Siempre y cuando te fíes de los colegas, se compartan las mismas metas, y todos se implique por igual.
- Pues visto como anda la cosa, vamos de culo y contra el viento. Ni en las parejas mejor avenidas existe proporcionalidad. Una parte lo da todo y se involucra con sacar adelante un proyecto común -con el desgaste emocional que eso conlleva-, y la otra colabora recogiendo la mesa.
- Lo que significa que no existe el mismo grado de compromiso. Y tampoco es lo mismo comprometerse que te comprometan…
- Bueno, tía, a lo que vamos, como dice una amiga de Maque, a meternos en pocas cosas, pero implicándonos a tope, aunque en otras colaboremos, porque según aquel Quien quiere tañer en muchas bodas, no puede cumplir con todas.
- Ni tal mal, sis. Tendremos que bailar si nos metemos en danza. ¿Hacen unos huevos con jamón?
- ¡Hacen, Don Camilo!